Sé un artista, no un artesano

La idea de este artículo se me ocurrió gracias a dos cosas: en primer lugar, me he dado cuenta de que los cinco artículos más comentados del blog tratan sobre el material, lo cual bastante a menudo ha dado pie a debates estériles acerca de cuál es la supuesta “mejor” cámara, objetivo o bocadillo de jamón. En segundo lugar, he leído un libro excelente titulado “Art & Fear” (El arte y el miedo).

La fotografía es por naturaleza un arte que requiere necesariamente un buen dominio técnico: las cámaras son bastante complejas y, al principio, el aprendizaje se hace un poco cuesta arriba. No es el único arte que lo requiere (te animo a que intentes desbastar y esculpir un bloque de mármol 😀 ), pero digamos que hay algunas cosas más que es necesario dominar mentalmente en comparación con la pintura o el dibujo (si bien es cierto que agarrar correctamente un lápiz no es tan sencillo como podría parecer, tampoco es necesario leerse un manual de 300 páginas 😛 ).

Y esta característica inherente a la fotografía provoca un efecto secundario que me parece completamente nefasto: muchos confunden lo que significa ser artista y ser artesano.

 

(Te advierto: es un artículo de reflexiones sobre la fotografía, no con cinco técnicas secretas para lograr la foto de tus sueños 😉 Este artículo es muy importante, pero pongo la mano en el fuego a que desafortunadamente no será tan comentado como otros).

¿Cuál es la diferencia entre arte y artesanía?

No huyas si por un momento te ha parecido encontrarte en medio de una clase de filosofía del instituto con el aburrido y vetusto profesor de nombre Ricardo o Andrés. ¡Verás que es interesante! 🙂

 

Si hay dos palabras distintas, eso quiere decir que no son la misma cosa. Lo primero que nos viene a la cabeza al pensar en el trabajo de un artesano son bonitos muebles, una obra de marquetería, algo hecho a mano, un bonito instrumento musical, etc. Al hablar de arte, se suele pensar más bien en un concierto para clarinete de Mozart, en La Gioconda, en El Principito de Saint-Exupéry o en Heroes de David Bowie (sí, aprovecho para saciar tu interés por el arte ).

 

Los ejemplos son sencillos, la distinción es fácil. ¿Pero cómo definir con precisión esta diferencia? Si hablamos de La Gioconda o de una copia perfecta, ¿es eso arte? ¿Artesanía? ¿Cómo distinguirlo?

Este ejemplo (que tomo del libro del que te hablé más arriba) permite evidenciar algo: el límite entre ambos no es claro, porque el arte requiere necesariamente un cierto conocimiento y saber hacer que es propio de lo artesanal.

Lo artesano

Efectivamente, la artesanía se basa en un conocimiento y saber hacer adquirido. Este es el objetivo principal de la artesanía: saber hacerlo lo mejor posible. El objetivo final de un objeto artesanal es conseguir algo perfecto: un mueble, un instrumento de música, etc.

Las imperfecciones le restan a un objeto artesanal: seguro que pagarías menos por un mueble imperfecto que por uno casi perfecto.

El arte

A la inversa, en el arte, la imperfección no le resta nada a la obra, y hasta podría aportarle alguna cosa. Algunas obras de arte son bellas gracias a su imperfección. Estoy pensando por ejemplo en el David de Miguel Ángel, con sus manos desproporcionadas y la pierna izquierda más larga que la derecha (lo cual era voluntario, por otro lado).

En cualquier caso, el objetivo de una obra de arte no es la perfección, sino la expresión del artista, crear algo que sea bello o expresar una emoción concreta. Eso es lo primordial en su obra, y no la perfección técnica o una amplia cantidad de conocimientos que no están al servicio de su expresión propia.

La diferencia

La diferencia entre ambos no reside tanto en las herramientas o en el savoir-faire, sino en la intención que se esconde detrás.

“Para el artesano, el saber hacer es un fin en sí mismo. Para ti, artista, el savoir faire es el mediador necesario para poder expresar tu propia visión. El savoir faire es la cara visible del arte”.

(Cito el libro porque esta frase es magnífica)

¿Y en fotografía?

¿Entonces, en particular, qué cambia esto, qué debe cambiar para ti en tu práctica fotográfica?

 

Al comenzar a dar tus primeros pasos, es normal que te concentres en el saber hacer. Necesitarás un mínimo para poder expresarte a través de la herramienta (mediadora) fotográfica: por ejemplo, es imposible lograr una profundidad de campo reducida sin comprender el concepto de apertura. Y ojo, no te voy a decir que abandones todo eso: de hecho, es muy importante y forma parte del proceso.

 

Aunque lo importante es que no debe convertirse en un fin en sí mismo. Producir una foto lo más nítida posible, dar con la profundidad de campo adecuada gracias a la hiperfocal, lograr que haya la menor distorsión posible…. ¡un objetivo que permita una gran nitidez, jamás ha hecho una buena foto por sí solo! ¡Nadie jamás se ha desmayado diciendo “oh Dios mío, qué nitidez que tiene esta foto! ¡Estoy conmovido!“. Lo que hace que la gente se emocione con una foto, que le toque el corazón, no son tus amplios conocimientos ni tu experiencia práctica, sino tu expresión.

A partir de cierto momento, es necesario dejar de concentrarse únicamente en el desarrollo de los conocimientos técnicos en fotografía (que de todos modos van mejorando inexorablemente con la práctica fotográfica una vez han sido aprendidos los fundamentos) y comenzar a concentrarse en la expresión.

 

Sí, qué miedo. Es más fácil concentrarse en conseguir la mejor nitidez posible. Al menos, si no lo consigues, no será tu culpa, sino del equipo. O de tus conocimientos y experiencia (tienes una excusa, recién comienzas).

No obstante, si has puesto tus tripas en una imagen, y a alguien no le gusta, eso duele. Porque esa imagen eres tú. Y expresarse plenamente asusta. Es normal.

No lo dudes, si sientes una foto verdaderamente tuya, si te permite expresarte mediante ella, si te hace ser feliz o te provoca emoción al verla, eso se debe a la intención que has puesto detrás. Eso es, hay que producir una obra de arte (no tengamos miedo a usar las palabras precisas), y no una pieza de artesanía (lo cual no tiene nada de despectivo, tengo un profundo respeto por lo artesanal).

Así que deja de pasar horas y horas preguntándote cómo lograr la hiperfocal perfecta o qué objetivo te dará un poco más de nitidez que otro. Exprésate, fotografía.

 

Recherches utilisées :

el artesano es un artista y porque, es lo mismo un artista que un artesano, es posible ser artista sin ser artesano


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