RAW: ¡no ates tus manos al fotografiar!

¡Hablo de ello todo el tiempo y yo mismo no me puedo imaginar fotografiando en otro modo que no sea este, pero vista la gran cantidad de fotógrafos que no lo usan, creo que es necesario poner los puntos sobre las íes! Veamos juntos a través de una pequeña historia por qué si no utilizas el formato RAW es literalmente como tener amputada la mitad de tu creatividad.

La historia de Miguel (Ángel)

Painter and his wife by Silentmind8

Miguel Ángel es un pintor (sí, sus padres le pusieron ese nombre a propósito 😛 ). Después de varios años, siente la necesidad de expresar lo que siente a través de sus pinturas. Se pasa horas y horas frente al caballete representando todo lo que ve, ofreciendo una visión personal.

Empieza por esbozar los elementos más grandes de la imagen. Después realza un poco las líneas principales de la imagen, y termina utilizando varias capas de pintura y muchos colores para conseguir exactamente lo que quiere.

Un bonito día de primavera, Miguel comienza una obra para representar un lugar muy particular que le emociona especialmente. El primer día, esboza los elementos principales de la imagen. El segundo día, afina un poco algunos trazos, y ya se puede empezar a vislumbrar a qué se parecerá el cuadro cuando esté terminado.

Pero… el tercer día, Miguel se corta las manos. Sí, pufff, tal cual. Si realmente necesitas una razón, digamos que fue atropellado por un camión. En fin, se quedó sin manos 

Ahora en serio, su obra está inacabada, y no podrá terminarla jamás ni transmitir con ella todo lo que quería.

 

Eso es exactamente lo que te sucede cada vez que dejas de revelar tú mismo los archivos RAW. Solo que a veces no te das cuenta y crees que tienes las manos cortadas o atadas. Pero este no es el caso: ¡descubramos cómo hacer para soltar las manos! 😉

Una herramienta artística como cualquier otra

Hands of Time by cogdogblog

Voy a llegar hasta las últimas consecuencias en esto: no creo que podamos hablar de hacer fotografía si no revelamos los archivos RAW. Me imagino que muchos de vosotros hacéis fotografía para transmitir alguna cosa. Se percibe la intención de transmitir una visión propia del mundo y vuestras emociones mediante esas imágenes. Y debo decir que eso es hermoso. Hablo en serio, no estoy siendo irónico: me parece absolutamente genial que tengamos la capacidad de expresar lo que sentimos a través del arte, y que podamos provocar una emoción en otras personas gracias a nuestras obras, ni que sea a una sola persona.

Porque sí, fotografiar es una forma de hacer arte. Cuando digo fotografiar no me refiero a fotografiar a tu familia en vacaciones. Eso no tiene nada de malo, obviamente, pero en ese caso se trata simplemente de guardar un recuerdo.

Aunque estoy seguro de que muchos de vosotros intentáis darle un toque artístico a vuestras imágenes. Lo que quiero decir es que habitualmente no fotografiamos una hoja seca o una tapa de alcantarilla para guardar un recuerdo. Por lo general, fotografiamos este tipo de cosas para guardar en la memoria la emoción que nos provocó ese instante, ya sea porque había una luz particular, cualquier cosa que atraiga la mirada, y probablemente para transmitir esa emoción que sientes a otras personas. No sé en tu caso, pero yo personalmente, cuando estoy mirando una imagen que me gusta mucho, vuelvo a tener la misma sensación que en el momento de sacarla, lo cual me parece fantástico.

Quiero insistir otra vez en la importancia de esta noción fundamental que es la emoción. Imagino que no se te habrá escapado que para expresar mejor lo que quieres es necesario dominar tus herramientas. Miguel no puede pintar sin un pincel. Un pianista no puede tocar si un piano. Tú no puedes expresar lo que deseas sin una cámara de fotos, y sin controlarla bien. Algo que por otro lado, seguramente ya sabías. Cada día llegan personas al blog después de buscar en Google algo así como “cómo conseguir un fondo desenfocado”. Es normal: la creatividad está limitada por la falta de conocimientos técnicos, y tú quieres solucionar eso.

Pero ahora hazte la siguiente pregunta: ¿has tenido alguna vez ganas de desenfocar el fondo en una de tus fotos antes de saber que efectivamente lo puedes hacer? Y ahora que ya sabes hacerlo, ¿podrías realmente prescindir de ello? ¡Creo que no!

¡Pues bien, con el revelado RAW ocurre lo mismo! De la misma forma que dominar la profundidad de campo o la velocidad de obturación es imprescindible para que puedas explotar al máximo tu creatividad, también es indispensable poder controlar la gran cantidad de parámetros que permite el modo RAW. Es cierto que hay muchos artículos sobre este tema, y además yo ya hablé largo y tendido sobre ello en mi guía, pero entre otras cosas podrás:

  • hacer todas las modificaciones que quieras de forma no destructiva, es decir, sin que la imagen pierda calidad
  • modificar el balance de blancos, es decir, la tonalidad global de la imagen
  • recuperar luces que son demasiado claras, o sombras demasiado oscuras, o incluso la imagen en su conjunto. En cierta medida obviamente 😉
  • eliminar el ruido de las imágenes que hayan sido tomadas con una sensibilidad ISO elevada

En algunos vídeos sobre el retoque se pueden ver algunas de estas posibilidades, y sobre todo, te remito al artículo que escribí para explicar el formato RAW.

Las razones para no hacerlo

No dejo de escuchar todo el tiempo miles de excusas para justificar el hecho de no disparar en RAW y después revelar este archivo. Y te seré sincero: no son más que tonterías. De verdad. Para verlo mejor, vamos a desmontar una a una las más habituales:

Retocar es hacer trampas

Sin duda esta es la que me pone más nervioso. Reflexionemos por un segundo: cuando sacas una foto, ¿estás representando la realidad?
La respuesta, evidentemente, es no. Si el mundo se pudiese reducir a un encuadre 3/2 o 4/3 y estuviese en 2D, se sabría. Si tus ojos pudiesen abrir a f/1,8, también se sabría 😉

La fotografía consiste en una serie de elecciones que desembocan en una imagen fija y encuadrada que representa tu visión personal de la realidad.

Una vez entendido esto, ¿por qué el hecho de retocar las imágenes con un software iba a ser trampa? De hecho, el revelado digital no hace más que emular el revelado analógico, que siempre se lleva a cabo después de hacer la fotografía.

Aunque es cierto, que yo distingo claramente el revelado del retoque. En mi opinión, retocar implica modificar la imagen, ya sea eliminando algunos elementos o añadiendo alguna cosa que no estaba. No estoy del todo en contra, pero siempre dentro de unos límites razonables. Siempre y cuando no queramos hacer arte digital en lugar de fotografía, ya que son dos cosas diferentes 😉

Qué complicado, además soy nulo con los ordenadores

Sinceramente, el revelado digital no es más difícil que la fotografía digital en sí misma. Si he logrado explicar cómo funciona la profundidad de campo (¡y no es para nada sencillo!), ¿por qué no iba a poder hacer lo mismo con el revelado? Te lo aseguro, es realmente sencillo. Las funciones básicas son muy elementales y fáciles de entender, y no necesitarás demasiados conocimientos informáticos para usar estos programas, que en realidad están pensados especialmente para fotógrafos.

Lleva demasiado tiempo, me da pereza

Debo decir que dedicarse a una pasión requiere tiempo. ¿Qué pasa, cuándo haces fotos, cuentas los minutos que pasan? ¡Yo no!  ¡Aunque sea cierto que revelar las imágenes puede llevar algo de tiempo, también lo es, y esto es más importante, que tus fotos ganarán en calidad y creatividad!

Para entenderlo mejor pensemos en los momentos previos al disparo, imagina que el enfoque es malo. Igualmente muestras la foto, alguien te señala este defecto, y tú respondes: “iba a tardar mucho en enfocar correctamente y me dio pereza volver a hacer la foto” ¡Ocurre lo mismo si el balance de blancos es malo o la exposición es excesiva o insuficiente!

Además, ten en cuenta que hay trucos para ahorra algo de tiempo en el momento de elegir las imágenes, y que también puedes optar por disparar menos veces 😉

 

Conclusión: ¡no quiero volver a ver a nadie de vosotros sin disparar en RAW y revelando las imágenes después, salvo si el JPEG que genera automáticamente la cámara te basta en una situación determinada! (fotos en familia o de vacaciones… que no tengan mayor pretensión) ¡Espero que este artículo haya convencido a los más reacios! 😀 Puedes dejar un comentario si no te convence del todo, si no estás de acuerdo, o incluso si has erigido un altar en mi nombre después de haber descubierto el modo RAW gracias a mí 😛


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2 comentarios

  • Estoy totalmente de acuerdo contigo. Cuando descubrí el raw, un nuevo mundo se abrió ante mis ojos: poder plasmar la realidad de lo que yo veía en ese momento.

    14 junio 2015
    • Hola Climent, muchas gracias por tu comentario. Así es, gracias al RAW se abre un nuevo mundo de posibilidades ya que tanto el revelado como el procesado te permiten hacer con el negativo lo que quieras.

      15 junio 2015

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