No tengas miedo a usar sensibilidades ISO altas

10 mayo 2016

Hace poco que me he dado cuenta de que algunos principiantes −sin duda debido a sus lecturas insuficientes o incompletas− experimentan un cierto miedo irracional: el miedo al Malvado Ruido Digital.

Parece que su efecto sobre las fotos es el mismo producido por el lobo feroz sobre Caperucita y su abuela: se las come crudas con sus enormes dientes. Para evitarlo habría que evitar también que su madre, la Malvada Sensibilidad ISO Alta, la conciba.

Ya lo habrás adivinado, es un poco más difícil que eso.

La sensibilidad ISO es uno de los tres parámetros de la exposición disponibles en tu cámara. Como con los otros dos, se da un efecto secundario: se crea ruido en las imágenes, es decir, una especie de granulado. Cuanto más aumenta la sensibilidad ISO, más lo hace también el granulado. Esto es un hecho.

De forma general, es mejor sacar fotos con unas ISO bajas o, al menos, tan bajas como sea posible (se verá más adelante que esto es importante).

Sin embargo, ¿hay que tener miedo?

Una fantástica válvula de seguridad

Acostumbro a decir que la sensibilidad ISO es como una válvula de seguridad. Si lo prefieres, un último recurso. Se intenta mantenerla lo más baja posible y, en su lugar, se juega con los otros parámetros. Si la luz es insuficiente, se aumenta. Y si prácticamente no hay luz, se aumenta mucho.

Por tanto, si disparas a 100 ISO y f/2.8, la cámara te propondrá una ridícula velocidad de obturación de 1/10s, lo cual seguramente provocará desenfoque de movimiento. En este caso tendrás que aumentar la sensibilidad para evitarlo. Es lo mismo si quieres usar una velocidad más alta para fijar un sujeto en movimiento, o bien una apertura más reducida para aumentar la profundidad de campo.

¡Si limito las ISO a 400, no puedo lograr más de 1/15s, lo cual provoca un fuerte desenfoque de movimiento!

Lo que quiero decir es que no hay que dudar ni un segundo a la hora de aumentar la sensibilidad para lograr los resultados que se desean. ¿De qué sirve conseguir una bonita imagen sin granulado si después queda desenfocada, o si no sale exactamente como querías?

A la inversa, si aumento a 1600 ISO, puedo lograr una cómoda velocidad de 1/60s. ¿Qué foto es mejor?

¿Cuál tiene mayor calidad de imagen?

A menudo se escucha esto: una sensibilidad reducida da como resultado una mejor calidad de imagen. Esto tiene una parte de verdad y otra de falsedad, ya que dependerá de qué es lo que entendemos por calidad de imagen.

Una sensibilidad ISO reducida siempre dará una imagen más limpia y nítida que una ISO elevada; con ajustes equivalentes, naturalmente. Ojo, no me refiero a una enorme diferencia. De hecho, entre una ISO de 100 a 200 la diferencia suele ser inapreciable. Sobre todo porque, a día de hoy, las cámaras soportan muy bien el aumento de la sensibilidad. La mayoría se desenvuelven bien hasta al menos 1600 ISO.

Por esta razón, no quiero escuchar a nadie diciendo “me da miedo subir más allá de 800 ISO y que la imagen sea de mala calidad“.

Efectivamente, la calidad de imagen no es solamente la resolución de una imagen sacada con una sensibilidad baja. También implica otras cosas. Por ejemplo, si se quiere lograr un mejor resultado, a menudo es preferible emplear una velocidad más rápida (y una sensibilidad ISO más alta para compensar), a elegir una velocidad demasiado justa como para poder evitar el desenfoque de movimiento o para fijar el sujeto: un sujeto muy nítido suele dar mejores resultados (excepto si se intenta justo lo contrario, aunque esa es otra historia).

Y sí, a veces se consiguen imágenes aceptables con velocidades límite, pero hubiesen quedado aún mejor con una velocidad mayor.

La foto fue sacada con los siguientes parámetros: máxima apertura a f/1.7, 1/60s y 1600 ISO. ¡Si hubiese tenido miedo, habría disparado a 1/30s y la foto… saldría desenfocada!

En resumen, la sensibilidad ISO se cobra su peaje creando ruido, pero a cambio te ofrece otras ventajas, especialmente porque te permite trabajar a velocidades más altas.

¡Por tanto, a veces es preferible aumentarla!

Algunos consejos para superar tu miedo

Conoce la sensibilidad límite de tu cámara

En nuestros días, los fabricantes ya han dejado un poco de lado la carrera de los megapíxeles y ahora libran una batalla por alcanzar el máximo posible de sensibilidad. Y, sinceramente, mucho mejor, eso es mucho más útil.

El único problema es que, cuando una cámara permite una sensibilidad máxima de 25.600 ISO, es fácil caer en la tentación de creer en los milagros. La realidad normalmente es menos de color de rosa. Efectivamente, la mayor sensibilidad disponible en una cámara rara vez es aprovechable: el ruido que se crea es realmente muy considerable. Además, con una elevada sensibilidad, se producen otros efectos secundarios, concretamente la disminución del dinamismo (para la cámara es más difícil gestionar los contrastes de luz) y algunas desviaciones en los colores.

Detalle al 100% de la foto anterior. ¡El ruido se ve claramente, pero si se observa la foto completa, no se percibe!

Necesitarás determinar cuál es la sensibilidad máxima aceptable para ti. Es algo bastante subjetivo, pero no te recomiendo aumentar al 100 % las imágenes: eso sería como pegar la nariz a un cartel de 4×3, no tendría sentido. A 50%, es decir, a pantalla completa, si vas a usar la imagen en la web, bastará sobradamente.

Te aconsejo simplemente que saques una foto de la misma escena con diversas sensibilidades ISO. Comienza por 800 o 1600 ISO y continúa hasta el límite de las capacidades de tu cámara. Cuando la mires en tu ordenador (sobre todo no lo hagas con la pantalla de la cámara), básicamente verás cuál resulta más aceptable para ti. De todas formas, recuerda que puedes servirte del tratamiento digital más tarde (ahora vamos a eso).

La idea es que seas consciente del límite aceptable para ti respecto a lo permitido por tu cámara, de forma que nunca tengas miedo llegado el momento decisivo: tú sabrás hasta donde puedes aumentar sin verte obligado a descartar las fotos.

A modo indicativo, me he dado cuenta de que habitualmente suelo aceptar la sensibilidad ISO máxima de la cámara dividida entre 4. A la práctica esto quiere decir que con mi 5D MkIII, que llega hasta 25.600 ISO, yo me suelo parar a 6.400 ISO. No necesariamente tiene por qué ser una regla general, solo te lo digo para que te hagas una idea de lo que puedes esperar.

Presta atención a la exposición

El gran problema al usar sensibilidades elevadas es que tendrás un margen menor para jugar con la exposición durante la fase de tratamiento digital. Si ya en tu ordenador subes el cursor de la exposición, eso equivale a aumentar la sensibilidad ISO en la cámara: produce ruido digital.

Por tanto, si tienes una foto subexpuesta y sacada apurando al máximo la capacidad de tu cámara, sin duda lo tendrás difícil para sacar algo positivo.

Usa el tratamiento digital posterior

Si haces las fotos en JPEG, la cámara aplica por sí misma una reducción del ruido. Ahora bien, la cámara no siempre es tan sabia.

La ventaja de tratar las imágenes sacadas en RAW es que sólo tú elegirás exactamente cómo aplicar esa reducción. ¡Así pues, es normal que al abrir el RAW, parezca que hay menos ruido que con un archivo JPEG! Esto se debe a que tú mismo debes corregirlo de forma manual.

Hoy en día, los softwares de tratamiento digital de calidad tienen una excelente capacidad de reducir el ruido para lograr mejores fotos finales. ¡Y seguirán mejorando con el tiempo! Por tanto, no hay ninguna razón para desaprovechar esa posibilidad de mejorar la calidad de las fotos sacadas con sensibilidades elevadas. Si usas habitualmente el RAW, tal y como yo te recomiendo, entonces deberías establecer cuál es la sensibilidad máxima aceptable según tu parecer (lo he dicho más arriba). Para ello, debes tener en cuenta la reducción que puedes aplicar en el tratamiento posterior.

La pregunta en cuestión debe ser esta: ¿cuál es el máximo aceptable para ti tras la corrección?

Aquí, a ISO 5000. ¡No sé en tu caso, pero a mí me parece muy adecuado! (De acuerdo, está hecho con la 5D Mk III, la verdad es que me encanta esta foto 😀 )

¿Qué hacer si la sensibilidad máxima no es suficiente?

En ciertas situaciones, incluso si se utiliza la sensibilidad máxima aceptable para ti, será insuficiente: la foto saldrá desenfocada o subexpuesta. ¿Qué hacer entonces?

Primero tendrás que aceptar que a veces no se puede sacar una foto. Fotografiar es “escribir con la luz“, y si no hay luz, no se puede hacer nada.

El único parámetro con el que puedes jugar “hasta el infinito” es la velocidad de obturación: consigue un trípode, realiza una larga exposición, y asunto resuelto. Salvo que esto no funciona para fijar un sujeto en movimiento. También puedes agregar luz extra con un flash.

Aparte de esto, las soluciones más sencillas siguen siendo comprar una cámara que soporte mejor la subida de las ISO y objetivos más luminosos (que alcancen una mayor apertura máxima). Así conseguirás llevar el límite un paso más arriba (lo cual no es poco).

Esta es la razón por la que a veces es necesario saber reconocerse superado cuando el material nos limita. Te darás cuenta cuando no puedas hacer lo que quieras cuando quieras.

 

 

Esto es todo por hoy, espero que este artículo te ayude a superar el miedo a las ISO de cuatro cifras. ¡Esta válvula de seguridad te ahorrará unos cuantos errores y podrás lograr resultados más satisfactorios! 😉

 


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