¡No pienses demasiado, piensa mejor!

25 febrero 2016

El mal del siglo entre los fotógrafos principiantes.

Como ya debes adivinar, a la vista de la gran cantidad de suscriptores del blog (y de visitantes esporádicos), recibo muchos emails. Al decir muchos, me refiero a varias decenas de mensajes cada día, sin contar los artículos de opinión, que no leo, porque no estoy aquí para discutir la actualidad.

Trato de responder todo lo que puedo, pero hoy escribo este artículo como una especie de antídoto contra la epidemia que azota a los fotógrafos novatos y no tan novatos: la parálisis por pensar demasiado. Los anglosajones tienen un término muy apropiado: overthink. Podríamos decir literalmente algo así como “sobrepensar”, pero queda mejor “pensar demasiado”.

20120113 RODIN (177) by Carlos Octavio Uranga

Lo veo realmente cada día en los mails, los comentarios en Facebook, en Twitter, en los foros… el pensar demasiado es un mal omnipresente que paraliza a muchas personas por una serie de aspectos que les abruman:

  • ¿Realmente “este” 50 mm f/1.4 es mejor que “aquel” 50mm f/1.4? ¿Están justificados los 10 € de diferencia entre uno y otro?
  • ¿Cuáles son los ajustes necesarios para hacer una foto de unas fantásticas rosas a las 16:12 horas en pleno mes de julio?
  • ¿Es mejor elegir 1/200s o 1/250s?
  • ¿Hace falta reencuadrar si el ojo del sujeto fotografiado no concuerda exactamente con el punto de intersección de la regla de los tercios?
  • ¿Con 20 de Claridad en Lightroom basta, o puedo llegar hasta 25 sin caer en el mal gusto?
  • ¿Es mejor usar un paraguas o una caja de luz para difuminar la luz de mi flash?
  • ¿Cuál es la respuesta a la Gran Pregunta sobre la vida, el universo y todo lo demás? (esto es fácil, la respuesta es 42 😀 )

TheCuriousBrain_Overthinking

He añadido unas cuantas. El problema, de buenas a primeras, es que no existe una respuesta sencilla a la mayoría de preguntas. Después, y sobre todo, no son las preguntas correctas. No te culpo, es normal caer en eso, yo también he pasado por ello.

Por tanto, no te voy a decir que dejes de pensar, que pongas todos los ajustes en modo automático y que dispares con un 18-55 mm. Qué quede claro, no me he convertido en Ken Rockwell (si no lo conoces, no te pierdes mucho). Yo tengo un blog para ayudar a aprender fotografía desde hace algunos años 😛 Simplemente, pensar demasiado (o en todo caso pensar en la dirección equivocada) más bien te va a paralizar en lugar de ayudarte.

Voy a abordar uno por uno los grandes aspectos del pensar demasiado para disipar algunos malentendidos y ayudarte a ver con mayor claridad.

El material

graph-dxomark

Una gráfica DxoMark. ¿Te da miedo? Prometo no castigarte con esto 😉

Este es el tema sobre el que más preguntas hacéis, a menudo equivocadas, y también sobre el que se encuentra información más que discutible, es decir, falsa.

A la vista del número de cámaras y de objetivos disponibles, obviamente es difícil elegir. Abundan los tests y pruebas online. Puedes leer decenas de ellos, pero no hay que tomarlo todo al pie de la letra. La única forma de juzgar la calidad óptica de un objetivo es con una prueba de laboratorio. Puede parecer extraño, incluso frustrante, pero esa es la realidad. Así que bien puedes desechar cualquier test que no se sostenga en mediciones de laboratorio fiables.

El más fiable y conocido es Dxo Mark, el cual te permite comparar directamente los objetivos. En el resto de páginas web la realidad está lejos de esto. Ocurre lo mismo que en las revistas en papel, que a veces dicen cualquier cosa, lo que les da la gana (especialmente cuando dicen exactamente lo contrario de DxoMark sin ningún tipo de evidencia científica). Y sinceramente no puedes fiarte de las “fotos de la vida real” que, en realidad, no muestran nada: su única utilidad puede que sea evaluar de forma precisa el ruido a tal o cual sensibilidad ISO (a pesar de que depende de otros factores como la reducción de ruido aplicada en la fase de tratamiento posterior o en la JPEG hecha por la cámara).

Si no tienes ganas de buscar decenas de tests o si las gráficas te suenan a chino, puedes consultar una web que se llama Lens Hero que justamente se basa en hacerse la pregunta correcta: eso es, una pregunta sobre tus necesidades, y no algo así como: “¿La nitidez que ofrece tal objetivo es mejor que la de cual otro?”.

Tardé bastante tiempo en preparar este artículo (me encontraba en Filipinas cuando tuve la idea), pero por azarosas coincidencias de calendario, saco ahora la actualización 2013, con un descuento del –30% un domingo  (¡consíguela!) De paso, tengo el placer de anunciarte (con cierto orgullo) que estoy a punto de terminar una adaptación en papel que será publicada por Eyrolles a principios de julio de 2013, y que estará disponible en todas las buenas librerías [esto ya forma parte del pasado, pero aún la puedes conseguir]

Una pregunta que recibo frecuentemente y que asocio directamente a esta patología del pensar demasiado gira en torno a la elección entre dos cámaras de gama equivalente. Algo así como “¿la Canon 1300D es mejor que la Nikon D3300?

No existe ninguna respuesta a esta pregunta porque:

  • No sé qué significa “mejor”
  • Me basaré únicamente en el rendimiento del sensor, y pasaré por alto la ergonomía, por poner un ejemplo, que ante todo es una apreciación subjetiva.

Estas dos cámaras (y todas las cámaras que son de gamas equivalentes) sirven perfectamente, y comprar una u otra no cambiará nada, no hay forma de equivocarse. Mi consejo es que elijas de forma instintiva: ves a una tienda y coge las cámaras, evalúa tus sensaciones y decide con cuál te sientes más cómodo. No te equivocarás, lo prometo.

Insisto en esta idea del instinto, aunque ya volveremos a ello.

Los ajustes

De los ajustes se habla probablemente tanto o más que de material. La pregunta más frecuente que se me hace es la siguiente: “¿voy a sacar fotos en una situación desconocida para mí, qué ajustes me puedes recomendar?

Lo entiendo porque también he pasado por ello, pero también me enfada un poco porque no hace más que poner en evidencia una profunda falta de comprensión de los fundamentos en fotografía. No te digo esto para intimidarte (creo que sabes que ese no es mi estilo 😉 ), pero sí quizás para pincharte un poco. Si te haces este tipo de preguntas, quiere decir que no has entendido lo que es la fotografía. Así que lo volveré a decir de nuevo para que no lo olvides:

No hay ajustes tipo. Eso no existe.

En la mayoría de las situaciones típicas, incluso si nos ceñimos a una imagen banal, es difícil poder dar unos ajustes tipo. Por ejemplo, si te digo que cierres a f/11 para fotografiar paisajes, eso te funcionará en la mayoría de situaciones. Pero no puedo darte un consejo sobre la sensibilidad ISO ni sobre la velocidad de obturación, porque eso dependerá absolutamente de la luz ambiental.

Y además, la creatividad no sería posible si todo el mundo emplease los mismos ajustes: éstos están ahí para ayudarte, a tu servicio y al de tu ojo, tu corazón y tu creatividad. Tú no debes someterte a ellos (esto también sirve para tu coche o tu banquero 😀 ).

La buena noticia es que no todo está perdido y que no debes tirar la cámara contra la televisión en un arrebato de furia. No hagas eso, soy un acérrimo defensor de la paz en los hogares

A algunos principiantes les cuesta comprender que los ajustes no son cosa caída del cielo, sino que son el resultado de un razonamiento bien sencillo:

(Si no entiendes algunos términos, haz clic en los enlaces para ir al artículo donde se tratan).

  1. ¿Quiero controlar la profundidad de campo (fondo desenfocado o no), o la forma en cómo se percibe el movimiento dentro de la imagen (sujetos móviles desenfocados o nítidos)?
    -> En el primer caso, es necesario utilizar la prioridad a la apertura, en el segundo la prioridad a la velocidad.
  2. Ajustar la apertura o la velocidad en función del resultado que se desea obtener. La sensibilidad ISO puede quedarse a 100.
    -> Aquí, no hay que tener vergüenza y hay que aprender los ajustes correctos con el método de ensayo/error. Si quieres que el sujeto salga nítido y el fondo ligeramente desenfocado, pero no demasiado, puedes preguntarte si es necesario cerrar a f/4 o a f/8. ¡En este caso, no dudes en probar! Depende mucho de la situación y lo único que te permitirá hacer las estimaciones sin demasiados errores es la experiencia.
  3. Si alguna vez te falta luz, aumenta la sensibilidad ISO hasta que se solucione.
    -> En prioridad a la apertura, te falta luz cuando la velocidad cae por debajo del mínimo necesario para evitar el desenfoque de movimiento.
    En prioridad a la velocidad, te falta luz cuando la apertura máxima de tu objetivo parpadea.

¡Y eso es todo, sin más misterio! Existen algunos casos particulares, pero estos tres sencillos pasos (¡que rápidamente se vuelven instintivos!) bastan en la mayor parte de situaciones, incluso la primera vez que uno se enfrenta a ellas. Así que para de pensar y simplemente haz esto.

En casi todos los casos, al elegir una velocidad de obturación más elevada que otra, no apreciarás ningún resultado visible en la foto, dado que estás usando el modo semiautomático. No tengas miedo de las “consecuencias dramáticas” de pensar demasiado: ¡supéralas!

La composición

Supongo que ya habrás leído sobre la regla de los tercios, la proporción áurea u otras reglas de composición. Si es así, bien hecho: es necesario conocer las reglas para tener una buena base que te permita conseguir imágenes un poco mejores que la típica de tu tía Marta colocada en medio de la foto.

No obstante, tampoco es necesario ser un sectario de las reglas (“El ojo del sujeto no coincide justo con el punto de intersección de la regla de tercios, así que tu foto no es buena”), ni tampoco respetarlas absolutamente al pie de la letra. En el caso de esta regla, ten en cuenta que descentrar el sujeto es algo bueno.

En este punto, más que en ningún otro, no debes tener miedo a fiarte de tu instinto. Ya sé que no confías demasiado. De hecho, la última vez que lo hiciste la foto salió fatal, sin ningún interés. Pero ahora que te interesa la fotografía, te des cuenta o no, tu sentido del gusto se afina. Sí sí.

Si quieres afinarlo aún más, te invito a mirar tantas imágenes como puedas (sobre todo fotos, pero no únicamente), y a encontrar cosas que te gusten y otras que no. A veces encuentro fotos expuestas que son realmente malas, pero al menos son útiles para reflexionar sobre el porqué 😉

Lo más importante en composición es la movilidad. No sirve encuadrar, decirse “bueno no está mal”, disparar e irse a tomar un café. En general, el ángulo de enfoque inicial es malo. Y si ya te has movido antes sin la cámara para lograr el encuadre, te felicito, pero recuerda que tu composición aún requiere cierta precisión, así que esto también va para ti.

Observa a través del visor o desde la pantalla, y desplázate para encontrar el ángulo de enfoque que te parezca más armonioso y más potente, a ti, y no a tu vecino. Sí, te equivocarás. A todo el mundo le ocurre, pero hay una parte positiva en todo esto: no existe el fracaso, es solo un paso hacia el éxito.

Si te sale fatal y la composición deja mucho que desear (eso le ocurre a todo el mundo), tampoco es tan grave. Puedes aprender algo (¿por qué es mala? ¿A qué tendrías que haberle prestado más atención?). Y no cometas el mismo error. Felicidades, acabas de dar un nuevo paso en tu aprendizaje de la fotografía.

La fase de post-tratamiento

Este aspecto es menos grave, pero también veo que os hacéis demasiadas preguntas. Para mí la primera es la más sencilla de resolver: “¿Realmente necesito utilizar el RAW, porque… [se puede escribir aquí cualquier excusa]?”. La respuesta es sí, sin ninguna duda, a menos que debas enviar las fotos a tu redacción en tan solo diez minutos. ¿Alguien es fotorreportero profesional? ¿Nadie? Me lo imaginaba

En lo que se refiere a la elección del software, está bien, pero tampoco hay que tardar mucho. Si quieres uno gratuito, usa el RawTherapee. Si no funciona en tu Mac, con el precio que tienen, no me digas que no puedes comprar un programa por 60 €. Puedes optar por Aperture.

Si quieres pagar un buen software (te lo recomiendo), Lightroom es una apuesta segura. Es prácticamente imposible que te decepcione. También puedes probar la versión gratuita. No es la única buena opción, claro, pero si no sabes por cuál decantarte, prueba este; y dedica más tiempo a sacar fotos que a pensar en estas cosas

 

Sin embargo, en esta etapa, a veces le das demasiadas vueltas (“¿piensas más de la cuenta?” 😛 ), especialmente cuando tienes que elegir las fotos que quieres publicar. Demasiado a menudo, publicas series en las que aparece la misma foto cinco veces. No sé, yo a veces estoy tentado a hacerlo.

Pero el fotógrafo quiere siempre mostrar su mejor imagen. Por tanto, parece evidente que si haces una serie en el contexto de un reportaje (de conciertos, por ejemplo), raramente mostrarás solo una. Pero si hay algún momento especial, sueles mostrar la mejor. Entre dos expresiones con la misma iluminación y el mismo encuadre, entonces elige la mejor. No conviene aburrirse mientras se observa.

Sé que es muy difícil elegir cuando se cree que las dos fotos son buenas, pero hay que saber hacerlo. Tal y como decía Kris Phan, en fotografía ser un genio es también cuestión de elecciones (te recomiendo mucho este artículo aunque esté en inglés, en el que toma como ejemplo las fotos de la misma serie en las que aparece la mundialmente conocida foto de Diane Arbus).

De nuevo, sigue tu instinto. ¿Cuál te dice algo distinto? ¿Qué te gustaría transmitir? Si una foto te habla al corazón, y la otra es más racional, entonces elige la primera. Siempre. Puede que te vuelvas a equivocar. No importa. Sé osado y progresa.

 

¡El objetivo de este artículo es librarte de los cuestionamientos inútiles y pesados con los que a veces te cargasdescomplejizar tu práctica fotográfica, y lograr que te divierta fotografiar! ¡Te recuerdo que el objetivo es disfrutar, y no crearse dolores de cabeza!

Esa es la razón por la que he usado un tono firme para escribirlo, para agitar algunas ramas de ese árbol que no te deja ver el bosque. ¡Si alguien se ofende, quiere decir que no tiene sentido del humor! 😀

Ahora deja tu comentario : ¿en qué piensas demasiado últimamente cuando haces fotos? ¿A qué le dabas muchas vueltas antes y tras dejarlo te has sentido más liberado? 🙂

¡Y no olvides compartir el artículo! 🙂

 


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