Entrevista a David DuChemin en Kenia: visión, creatividad y fotografía de viaje

Puede que ya lo sepas: en febrero, viajé a Kenia con David DuChemin, un fotógrafo canadiense de renombre internacional, conocido por sus imágenes y por su obra pedagógica. ¡En resumen, como puedes imaginar, teníamos muchas cosas de las que hablar, y he aprovechado para hacerle una entrevista apasionante en la que seguro que vas a aprender muchas cosas interesantes!

[Aunque la introducción del vídeo está en francés, toda la entrevista es en inglés por lo que os dejo el vídeo así como una transcripción traducida.]

¡Hola! Aquí Laurent Breillat para Curso de Fotografía.

Grabo este vídeo en directo desde Kenia, donde me encuentro haciendo un safari fotográfico durante diez días con David DuChemin, un fotógrafo canadiense que me inspira mucho, fotográficamente hablando, pero también en términos pedagógicos, pues habla muy poco de material y técnica, y mucho de visión fotográfica. Me parece que eso es mucho más importante, hablar de lo que inspira en fotografía, y no centrarse únicamente en la técnica pura y dura, que no es necesariamente muy interesante; creo que eso se supera rápidamente. Y además, dado que estaba en Kenia con él, tuve la oportunidad de entrevistarlo. Él aceptó muy amablemente, y hemos pasado 40 o 45 minutos juntos hablando de fotografía, y ya verás, es muy interesante. Insisto de verdad, ya seas principiante, falso principiante, hagas fotografía desde hace bastante tiempo o desde hace poco, se trata de una entrevista que es necesario ver sí o sí. Para mí, es la mejor que he hecho en el blog, y de lejos, y eso que he hecho algunas entrevistas realmente interesantes. Esta será difícil de superar, por lo que el listón está muy alto. Por tanto, te aconsejo encarecidamente que mires esta entrevista.

Si bien los diez últimos minutos son menos “bonitos” visualmente, porque dos cámaras dejaron de grabar al pasar 30 minutos, simplemente. Quedó la GoPro, así que la imagen es un poco menos bonita, pero para compensar, he incluido algunas bonitas imágenes de Kenia.

Sin más, vamos con David para esta apasionante entrevista.

Laurent: ¡Hola, David!

David: ¡Hola!

Laurent: Quisiera comenzar presentándote a los espectadores, dinos cómo has estudiado fotografía y cuál ha sido tu recorrido posterior.

David: Por supuesto. Comencé con 14 años, como muchos de mis amigos. Conseguí una cámara, era una pequeña Voigtländer 35 mm Range Finder, en un mercadillo en Canadá, y… hay gente que son músicos, que tocan un instrumento e, inmediatamente, el instrumento les habla. En mi caso, cogí la cámara, e inmediatamente, me habló, podía colocar el mundo en el encuadre, y como apoyo, eso tenía mucho sentido para mí.

Laurent: ¿De inmediato?

David: De inmediato, eso no quiere decir que sacase buenas fotos, era algo que podía hacer con mis manos, me gustaba la faceta táctil de la película, del cuarto oscuro, y por supuesto, creo que he mejorado desde los 14 años, pero inmediatamente tuvo sentido para mí. Quería ser fotógrafo. Y además, visité a un fotógrafo que ejercía, y pensé, no quiero hacer esto, quiero hacer fotos, no quiero hacer esto, quiero hacer fotos, no ocuparme de un comercio. Trabajé con él dos días, en el instituto, y me hizo barrer, fregar el suelo, pintar las paredes del estudio, clasificar negativos… Me dije, eso no es hacer fotografía, así que decidí que no quería ser un profesional de la fotografía, y fui a la escuela, estudié filosofía, teología, hice teatro, después 12 años de comunicación, con el público a través del teatro, al tiempo que hacía fotografía, y un día, tuve la oportunidad de viajar a Haití, y fui en tanto que comediante, y llevé la cámara conmigo, y llegué a Haití, a Puerto Príncipe, y allí ocurrió la revelación, eso era lo que quería hacer. Me llevó entre 15 y 20 años llegar a ello, aprendía a utilizar la herramienta, pero no sabía qué historia quería contar…

Laurent: Así que dudaste sobre el tema de la fotografía durante 15 o 20 años…

David: Yo no diría que dudaba, no lo quería como profesión, me gustaba sacar fotos, sin ninguna intención de un día tener un público, de enseñarlas… Simplemente me gustaba el proceso. Es un poco como aprender a contar una historia, en el momento que aprendemos cómo contar una historia, no somos conscientes de que hay gente escuchando. Y después, un día, me di cuenta de que había gente escuchándome, pero también de que también me apasionaba la historia en sí misma, y hacía falta que hablase de lo humano, de la cultura y de los viajes, porque nunca tuve ganas de hacer fotos en mi país, en Canadá. Prácticamente nunca saco fotos en Canadá, incluso ahora, me gusta fotografiar cosas un poco distintas.

Laurent: Así que vamos a centrarnos en tu visión actual, creo que es de lo que deberíamos hablar, pero es la única pregunta que te voy a hacer en relación a tu equipo fotográfico, porque sé que la gente me lo preguntará si no lo hago, así que te la voy a hacer: si sólo pudieses utilizar una única cámara y un objetivo, ¿cuáles serían?

David: Ok, la respuesta a esta pregunta hubiese sido diferente hace un año, y puede que dentro de un año también sea diferente, pero en este momento, el FUJI XT1 y un objetivo 10-22 mm. Bueno eso ahora; hace un año, podría haber sido mi NIKON 3DS con un objetivo 16-35 mm, pero aunque el objetivo sea el mismo, creo que es lo que más impacto tiene sobre la historia. Hay gente a la que le gustan los gran angular, a otros los teleobjetivos. El 99 % de mi trabajo está hecho con un ultra gran angular, porque me gusta la experiencia de uso, más que con un objetivo plano. Pero se puede hacer, ya sabes, ahora disparamos con un ultra gran angular. Y la razón del FUJI es que las cosas van tan rápido, ya sabes… incluso mi NIKON, tiene todos los ajustes, y esto, y lo otro. La FUJI es como mi vieja Voigtländer, tiene un anillo de diafragma, velocidad de obturación, sensibilidad ISO (por supuesto, en nuestros días), pero con todo táctil. Es por eso que he elegido esta cámara, es un poco como una vuelta a los orígenes.

Laurent: Ahora vamos a hablar de visión, y mi primera pregunta, ya la has respondido parcialmente. ¿Ha sido complicado encontrar lo que querías hacer con tu trabajo, y te ocurre todavía hoy?

David: Lo es, sigue siéndolo a día de hoy, y todos los días, porque cambiamos. Si la visión es el reflejo de la parte más profunda de nosotros mismos, las cosas que pensamos, las cosas que sentimos, eso cambia con el tiempo. Cambia de un año a otro, cambia todos los meses, con el cambio de estación, con el tiempo, y me despierto por la mañana y pienso que nuestra propia visión cambia con pequeños pasos. Y el gran desafío con la fotografía es comprender esos cambios y adaptarse. Y para mí, mi visión, porque ya he dicho que había hecho muchas fotos de viajes y de carácter humanitario, y con los años, eso, eso no cambia, pero me he vuelto más consciente de mis deseos de tomar decisiones éticas en términos de desarrollo sostenible y del impacto de nuestras vidas sobre el planeta y las criaturas con las que pasamos el tiempo. Tú y yo sacamos fotos de elefantes y leones, y es en eso en lo que pensamos ahora, esa es la reflexión de mi vida ahora, puede que no fuera el caso hace cinco años.

Pero creo que eso le ocurre a todo el mundo. Todo el mundo tiene sus dificultades con eso. Algunos tienen menos dificultades, y algunos no son conscientes de que es eso lo que hará pasar a su foto de la fase “esto es una foto de león” a la de “esto es una foto que habla de un león”, cómo ese león siente, ve.

Laurent: OK, era más o menos mi siguiente pregunta, en cierta manera. ¿Qué consejos darías a los fotógrafos jóvenes, a esos que recién comienzan en el mundo de la fotografía (más o menos), y que se esfuerzan por ir más allá de la foto del león, o de gente en la calle o del retrato, o no importa, aquellos que quieran ir más lejos?

David: Creo que es necesario ser un poco introspectivo, que es necesario ser consciente de la forma en la que pensamos, de lo que sentimos. Mirad las fotos que os gusten de verdad, no necesariamente las vuestras, sino las de otras personas, aquellas que ves y dices “es increíble”, y pregúntate qué es lo que las vuelve geniales. ¿Es el ángulo de enfoque, la atmósfera, la emoción? ¿Es la historia que cuentan? Hay gente a la que le encantan las fotos de calle, a otros los paisajes, no necesariamente son capaces de explicar por qué, pero no quieren hacer fotografía de retrato, quieren fotografiar el océano, los osos polares… Simplemente hay que comprender eso, y además mirar el trabajo de otros fotógrafos, decir “me gusta el blanco y negro, y más bien veo el mundo en blanco y negro”, otros dicen: “jamás sacaré fotos el blanco y negro, porque lo veo todo en colores”, comprender eso, y comprender lo que le funciona a uno mismo y lo que no, y elegir. No tenéis necesidad de fotografiarlo todo, necesitáis descubrir lo que os gusta y consagraros a ello. No hagáis nada más, no os sintáis obligados a hacer fotos de retrato. Si no queréis hacer fotos de retrato, no las hagáis. Yo sólo trabajo con luz natural, nunca con luz artificial. Pero todo el mundo quiere aprender iluminación estroboscópica, y tú deberías. ¡Yo utilizo la luz estroboscópica en fotografía submarina, pero para el resto, no me gusta este tipo de iluminación, la detesto! ¿Por qué iba a perder el tiempo? No me gusta el proceso, no me gusta el resultado, no me gusta la forma en cómo afecta al sujeto, ¿entiendes?, y hace falta instalar todo el material, así que es parte de mi visión, mientras que alguien como Joe McNally es muy bueno con la luz estroboscópica, le sale natural, sabe hablar ese lenguaje. Por tanto, hay que intentar definir todo esto y dejar el resto. ¡De todas formas, no se puede hacer todo a la vez, la vida es demasiado corta, así que hay que elegir algo en lo que seamos buenos!

Laurent: ¿Pero no crees que si la gente tiene problemas para encontrar lo que quiere hacer, deberían experimentar distintos tipos de fotos, pues al hacerlo…?

David: Por supuesto que sí, hay que tocar todos los palos, pero en el momento en que te das cuenta de que “no te gusta la iluminación estroboscópica”, entonces guárdala en un armario y haz lo que te gusta.

Laurent: Porque no la utilizarás nunca.

David: Llegamos a ser buenos haciendo las cosas que nos gustan. Y con las cosas que nos gustan, experimentaremos, tomaremos riesgos, seremos más creativos, nos divertiremos. Es así cómo se aprende y cómo uno se apropia las imágenes, sin limitarse a copiar la última foto de Joe Mc Nally o de Steve Mc Curry, o de cualquier fotógrafo que a uno le guste. Jugad con las cosas; yo todavía juego, hago fotos con mi vieja Hasselblad, no las publicaré, es sólo para divertirme, pero podría ser que llegue a salir algo realmente interesante, podría pasar cualquier cosa, y entonces, perseguiría ese abordaje. Hay que hacer un poco de todo.

Laurent: En tu opinión, y sé que es una pregunta difícil y que probablemente no haya una única respuesta… En tu opinión, ¿cuál es el aspecto principal que hace que la gente tenga éxito en fotografía, y cuando digo éxito, me refiero a que sean capaces de compartir su propia visión?

David: Yo creo que es una combinación de aspectos. Ser conscientes de su visión, o al menos, de forma cotidiana…

Laurent: Más conscientes…

David: Querer encontrarla en su vida cotidiana, sentirse cómodos con la forma en cómo se va a expresar esa visión. De hecho, mi empresa Craft & Vision lleva este nombre por esta precisa razón. Se pueden tener todas las visiones del mundo, pero si no hay manera de expresarlas… Sería como un poeta que no conociese el alfabeto y no pudiese escribir y formar palabras… Puedes ser muy poético de espíritu y no poderlo expresar, así que es necesaria una visión así como los medios para expresarla. Esto no quiere decir que haga falta saberlo todo sobre la fotografía, pero es necesario conocer los fundamentos, hay que conocer los objetivos, o al menos aquellos que nos guste utilizar, hay que saber cómo funcionan las líneas y la luz, saber percibir los momentos, así que creo que es en ese punto, para responder a tu pregunta, donde las cosas se conectan.

Laurent: A menudo digo a mis espectadores que cuando se comienza, hay preguntas que uno debe hacerse antes de sacar una foto, para evitar apretar el disparador sin reflexionar. ¿Te haces algunas preguntas antes de sacar una foto? Si te las haces…

David: Es mi caso. Me hago preguntas antes, y después, y mientras trabajo la imagen en Lightroom, y son esas preguntas que me hago sobre la razón por la que he cogido mi cámara. Te encuentras ahí, miras y dices: ¡oh, dios mío, mira eso! Es todo lo que puedo ver. Es la temperatura de color, es un cierto momento, es la relación entre dos elementos relacionados entre sí, hay que averiguar por qué es así, e intentar expresarlo de la forma más clara posible. Alguien dijo una vez, y yo he dicho lo mismo en mis propios libros, no lo he inventado yo: “La fotografía es el arte de excluir”. ¡No se trata únicamente de coger la cámara, sino todos podríamos hacerlo y disparar con objetivos a 180 °, y clic, y eso sería todo! No, es mucho más que eso. Si quieres expresar alguna cosa con ‘esto’, tendrás que eliminar todo el resto, y creo que eso es lo más difícil. Se hace con la luz, por esa razón me encantan las sombras, porque tras las sombras se pueden esconder cosas, porque me gusta distorsionar mi perspectiva, sólo un pequeño movimiento modifica las líneas, permite eliminar algo aquí, y añadirlo allí, así que estas son las preguntas que me hago: ¿qué es ‘esto’? Algunos fotógrafos cometen el error de intentar incluir demasiadas sombras, ¡y se dicen oh dios mío, mira eso…! Todo lo que se necesita es mirar esto, y esto, y esto. Probablemente sea mejor sacar tres fotos, que por separado sean más potentes que ‘esto’. Habitualmente, se saca esta foto, y en el momento uno se dice que sí, pero dos horas después, uno se dice, ¿pero en qué estaba pensando? No es tan grave, la gente crece de esta forma, y además hay todas estas cosas, ¿entiendes? Es como un buen texto, un buen texto es el resultado de una buena revisión. Se necesita eliminar tanta escoria como sea posible.

Laurent: ¿Cuáles son las tres técnicas que utilizarías para excluir las cosas que no son deseables?

David: Pienso en términos de “aislar el sujeto”, creo que lo más evidente sería la profundidad de campo, con una mayor apertura del diafragma se puede elegir aislar, ya sabes, si tienes un 85 f/1.2, tienes esa profundidad de campo a esta distancia, no se necesita que sea así, puede ser con f/4, y llegar, al menos si fuese yo quien fotografiase, al menos llegar hasta tus orejas, hasta el rostro completo, y prescindir del resto. Pero puede que no lo quieras todo, puede que la foto seas tú mismo en relación a tu entorno, así que necesito un poco más del entorno, y podría ajustar a f/8, eso sería una forma. Lo segundo podría ser el objetivo, por supuesto el gran angular o un encuadre muy cerrado, si hablamos en términos de gran angular, se puede decir que es demasiado, pero que si se acerca el gran angular más cerca, de ahí, es así de grande, y si lo acerco, no únicamente sales más grande en el encuadre, sino que todo el resto sale más pequeño, por lo que es una forma de aislar. Otra forma sería el ángulo de enfoque o la perspectiva, arrodíllate y dispara a ras de suelo, saldrá mucho menos el suelo y mucho más lo que tengas delante de ti. Ponte a más altura y aparecerá más suelo. Así se produce un efecto de aislamiento del ángulo de enfoque, y veo muchos fotógrafos que sacan todas sus primeras fotos, y ya sabes, si quieres que cambie de perspectiva como espectador, es necesario que tú, en tanto fotógrafo, cambies tu perspectiva. ¡Súbete a una escalera, ponte panza abajo! Lo más difícil aquí es que estamos dentro de un camión, y no se puede salir a ponerse panza abajo, o nos comerá un león… Siempre existen impedimentos físicos, siempre hay un momento en el que no se puede, pero esas son las tres técnicas.
Y existen muchas otras, una de mis preferidas es la velocidad de obturación. Y si quieres aislar… Un ejemplo clásico sería a orillas de algún lugar con agua. Si eliges un tiempo de exposición de 30’’, el océano queda desenfocado alrededor del sujeto. Y en lugar de que las olas salgan bien definidas, salen desenfocadas y las rocas del medio del paisaje marino tendrían una masa visual mucho más importante, por lo que la mirada se dirigirá directamente hacia ellas. Pero existen muchas formas de aislar.

Laurent: Has hecho referencia a las limitaciones, ¿crees que ayudan a los fotógrafos a mejorar?

David: Diría que no solamente ayudan, son absolutamente… −iba a decir importantes…−, son absolutamente necesarias. La creatividad es como un músculo, debe resistir, y dudo en decir esto, pero realmente, las peores fotos que he visto son aquellas hechas por fotógrafos que se pasean con un bolso dentro del cual hay 10 objetivos y tres cámaras, si ves algo, te dices, ¡oh dios mío, mira eso! Y luego estás ahí: disparo con el 70-200, tengo un 35, pero también un nuevo objetivo Fisheye, y mi 800 mm en el bolso, y… ¡ya es demasiado tarde! No importa lo que había, ya no está. Si sales con tu objetivo 35 mm, mi preferido es el 16-21, mi 21 mm montado en mi vieja Leïca era mi preferido antes, entonces te acostumbras y cuando ves alguna cosa, la ves a través del 21 mm porque sabes que no tienes nada más contigo. Y vas directo al grano. Haces las fotos más rápido. Y por supuesto, puede ser un desafío, “oh no, puede que no fuera el 21…” Pero desde el momento en el que te olvidas de elegir, se activa tu creatividad, y dices: ¿qué puedo hacer con esto? ¿Será cuestión de afinar el encuadre? Ya hemos hablado de aislar el sujeto. Y este gran angular… Puede que no pueda aislar como quisiera, pero puedo modificar mi perspectiva, o puedo esperar un instante mejor, o puedo aumentar la velocidad de obturación y conseguir una multitud desenfocada en la que destaca una persona… Me atrevería a decir que sin limitaciones, no se puede ser creativos. Y si te quedas sentado en tu casa y piensas que no te interesa que tus fotos sean creativas, es bien probable que nadie se interese por tus fotos. Porque ya lo hemos visto todo. Hemos visto fotos de elefantes, aquellas que nos emocionan son esas en las que nos decimos: “oh dios mío, es una bonita foto de elefantes”, aquellas que han sido sacadas con ciertas limitaciones para el proceso creativo, aquellas que han sido trabajadas y que muestran algo nuevo o diferente.

Laurent: Las mejores fotos que he sacado esta semana, al menos de las que he visto, son probablemente aquellas en las que los animales estaban demasiado alejados como para poder hacer un plano cerrado. He tenido que ser creativo y encontrar algo de más.

David: He aquí un ejemplo. Estábamos sacando fotos de puestas de sol y las jirafas llegaban a lo alto de la colina, y todos se agitaban, porque esto pertenece al dominio de la religión de los histogramas, por lo que cada uno se peleaba con la cámara para conservar los detalles en la foto, y yo sobreexpuse por lo menos 6 pasos, y no salieron detalles. Sólo la silueta de las jirafas… Pero nadie mirará esta foto… el sol es muy claro y el cielo de color naranja, así que nadie mirará las cuatro siluetas de las jirafas ni se preguntará si son jirafas o no. Saben perfectamente que se trata de jirafas. Pero ofrece una emoción al mirar esta foto porque el color está ahí, la forma está ahí, lo único que falta son los detalles en el pelaje de las jirafas, ¡y eso le da igual a todo el mundo! ¡Nuestro cerebro ya ha detectado “jirafas”! Y esa es la diferencia entre una foto de cualquier cosa y una foto que hable de cualquier cosa.

Laurent: Ahora hablemos de inspiración. La primera vez que oí hablar de eso, fue en tus Created image series, y decías que la creatividad era como unir puntos, pero que en primer lugar había que tener los puntos, “hay que inspirar en primer lugar para poder expirar”, algo que se entiende mejor en Francia. ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?

David: Creo que los fotógrafos se focalizan demasiado en la fotografía. La fotografía es un lenguaje visual, y más que mirar lo que hacen otros fotógrafos −algo que me parece importante−, hay que mirar también pinturas, porque a menudo utilizan el color de manera distinta a como lo hacen los fotógrafos, mirar el trabajo de los escultores, porque los escultores utilizan el espacio y la profundidad de forma diferente a como lo hacen los fotógrafos. Los diseñadores gráficos son mucho mejores para organizar los elementos en 2 D. Tú y yo, como fotógrafos que somos, trabajamos en 3 D, pero una vez hemos apretado el disparador, pasamos a 2 D. Y estudiar diseño gráfico sirve verdaderamente…. Todos los fotógrafos deberían estudiar diseño gráfico, porque es lo que hacemos. Y el relato… cuando veo una película, me pregunto cómo han contado visualmente la historia. Si lo corto totalmente, ¿puedo seguir esta historia, qué efectos visuales han sido utilizados? Por supuesto, no habría podido acceder más que a una parte de la historia, y no me habría impactado de la misma manera, porque se tiene acceso a la música, la acción, el timing, el sonido y la forma en que este último se agrega, pero en tanto persona visual, si veo una película y no puedo porque el sonido está cortado, ni comprendo lo que ocurre, probablemente la persona que cuenta la historia visualmente habrá perdido el tren, o se apoya más en el sonido, pero la lección que puedo sacar es únicamente visual. Así que lo miro todo. Yo voy a una galería y miro los cuadros, incluso cosas que no me interesan, hay cosas de arte moderno, no me dicen nada, me siento estúpido, pero en lugar de decirme que no entiendo nada, miro y me digo “pero qué ha querido decir” o “qué es lo que siento”. Y esto es importante, al menos para mí. He leído un artículo corto sobre Kandinsky, y lo más importante que saqué en claro es que no intentaba crear algo que debía ser comprendido sí o sí, sino algo que debía sentirse. Si escucho un fragmento de Mozart, no intento saber si lo comprendo, mi experiencia es puramente emocional. Y eso es lo que Kandinsky intentaba hacer… Bueno, ahora no conozco prácticamente nada de arte moderno. He estudiado a los impresionistas y me encantan, pero de nuevo, se trataba de feeling. Y si nos fijamos en mi obra de estos dos últimos años, he comenzado a hacer cosas impresionistas y abstractas, fotos que apelan puramente a los sentimientos, y cualquiera las mirará y me dirá que no entiende nada, y yo le diré: de acuerdo, ¿qué sientes? “Mira, sabes, siento esto”, y tendremos una conversación, será cercano. Y hablo con otros fotógrafos sobre el lenguaje visual, los fotógrafos tienen la oportunidad de inspirarse en muchas más cosas, a un nivel completamente interdisciplinario, a como lo hacen cuando compran la última revista de fotografía y hojean las publicidades.

Laurent: Hemos evocado las limitaciones o impedimentos, y en cierto modo, está ligado a esta pregunta. ¿Cuál ha sido tu mayor desafío en fotografía y cuál ha sido el impacto sobre tu obra?

David: Creo que el mayor, y supongo que todos aquellos que miren este vídeo lo sabrán, pero hace cinco años en Italia, tuve un accidente. Me caí y me rompí los dos pies, y sin duda es la mayor limitación. No solamente cambia lo que hago, sino la forma en cómo lo hago. No puedo llevar tanto material conmigo, ni caminar muy lejos, ya no puedo, cuando fotografío las calles, me gusta agacharme, ponerme de rodillas, mis tobillos no funcionan bien, así que al agacharme, ya sabes, prácticamente me desplomo, me ataca a la dignidad, pero si te fijas en tu equipo, te encuentras una cámara Fuji, o no importa la que sea, con un LCD, y ahora, puedes bajar la LCD en lugar de agacharte tú. Esto ha cambiado la forma en la que trabajo y cuando se cambia esa forma de trabajar, creo que cambia todo. Esto puede abrir nuevas posibilidades, y piensas “no podía hacerlo antes, si intentase esto”, y esto conlleva todo un proceso creativo. Por tanto, este accidente, a nivel físico, me ha impuesto las mayores limitaciones, pero creo, sin alargarme demasiado, creo que eso da pie a nuevas construcciones mentales y emocionales. Esto me ha traído nuevas cosas importantes para mí, ya sabes, todos somos seres completos, no únicamente cuerpos, tenemos un cerebro que piensa y siente, y este accidente me cambió tanto la vida que creo que puedes ver cómo mi trabajo ha cambiado en estos últimos cinco años.

Laurent: ¿Cómo ha cambiado?

David: Creo… Esta es la respuesta fácil: siempre he pensado que la vida era corta, salvo si haces algo que detestas, entonces se hace larga, pero siempre he pensado que es corta y que se debe fotografiar lo que guste, contar historias que gusten y no concentrarse en el resto. Pero cuando tuve mi accidente, vi con más claridad que no únicamente la vida es corta, sino que las historias importantes eran mucho más importantes. Cuando veo cosas bellas, eso me despierta una cierta vitalidad, más necesidad de ser astuto, basta con que sean bellas. Alguien me ha dicho recientemente que un artista serio habría abandonado la belleza después de mucho tiempo. Llevamos a cabo guerras por la belleza, llevamos a cabo batallas personales para cosas como la belleza, la verdad y… No tengo necesidad de hacer una gran declaración irónica sobre la vida. Yo creo que esto es lo que ha cambiado. Mis fotos son mucho más claras, y he dejado de fotografiar todo aquello que no me interese, lo dejo de lado y sigo a mi inspiración.

Laurent: Muchas veces me hago la siguiente pregunta, ¿debo sacar muchas fotos, o intentar lograr lo que quiero en una o dos fotos?

David: ¡Mi respuesta es sí! Realmente, hay un libro titulado Art and Fear, en el que se habla de un estudio relacionado con un profesor de cerámica que enseñaba alfarería. Dividió a su grupo de estudiantes. Una parte de la clase debía hacer tantas piezas como fuera posible.

Laurent: Conozco esta historia.

David: Y el otro debía hacer piezas que fueran lo más bellas posible. La simpática moraleja de esta historia es que aquellos que produjeron tantas piezas como les fuera posible, realizaron un trabajo mejor. No creo que la perfección ayude en el proceso creativo. ¡Incluso intentar hacerlo bien, no creo que eso ayude! ¡Es necesario divertirse, experimentar, no tener miedo de quedarse bloqueado ni de crear 100 piezas de cerámica que sean lamentables! Cuando salgo a sacar fotos, es en digital, no cuesta nada, pero de todas formas, intento hacerlo bien, no me gusta reencuadrar a posteriori, ya hemos hablado de ello. Me gusta la Fuji porque puedo decir, quiero hacer esta serie en 16 x 9, y puedo ajustar a 16 x 9, puedo hacer blanco y negro, Velvia o formato cuadrado 1 x 1. Puedo tomar decisiones sobre la cámara, y cuando miro a través del visor… en lugar de decirme que está mal, me pregunto si puedo arreglarlo, reencuadrarlo en formato cuadrado… Es una forma de hacerlo, ¡aunque no producirá el mejor de los resultados! Creo que tú puedes al mismo tiempo sacar muchas fotos, pero con una intención. Creo que fue Cartier-Bresson quien dijo “tus 10.000 primeras fotos son las peores”. Se pueden crear 10.000 imágenes en 20 minutos si se mantiene el dedo presionando el disparador, pero es necesario que las 10.000 fotos tengan un sentido. Es necesario mirarlas una y otra vez para sacar lecciones en claro, y no sacar tantas fotos como sea posible. Así que de nuevo pienso que la respuesta es sí.

Laurent: ¡Me gusta esto! No tiene nada que ver, ¿pero piensa que las personas creativas generalmente son introvertidas? Por introvertidos, quiero decir que su energía se alimenta de la soledad…

David: Sí. Sinceramente, yo sé que soy profundamente introvertido. Me gusta la gente, hasta un cierto punto, y llega un momento en el que mi mujer y yo nos decimos, ya hemos tenido suficiente, basta. Tenemos que ir a otro lugar y recargar las energías. Así que sí, lo soy. Creo que la gente funciona bien más allá de un sistema binario de tipo introvertido/extrovertido, existen grados, el espectro es amplio. ¡Y probablemente haya gente que sea muy extrovertida y también muy creativa! No te podría decir si los conozco o no, pero estoy seguro de que existen. Porque, realmente, no es una cuestión de… Si hacemos la comparación con un coche, y la introversión y la extroversión son el lugar en el que llenamos el depósito o bien el tipo de carburante que se utiliza, entonces el coche va a algún lugar. Y creo que hay gente extrovertida que encuentra su combustible para hacer avanzar el proceso creativo de una forma distinta a la mía.

Laurent: Ok, ahora hablemos de la fotografía de viaje, es lo que probablemente te interese más en fotografía. ¿Cuál es tu país preferido?

David: ¡Es difícil!

Laurent: ¡Puedes mencionar dos o tres!

David: Gracias. ¡Me encanta Kenia! Paso algún tiempo todos los años, pero no puedo explicar el porqué. Podría dar muchas razones, pero a fin de cuentas, cuando vine la primera vez a Kenia, me sentí como en casa. Hay algo en la luz, la cultura, es interesante, es auténtico, la gente es agradable y afectuosa, la vida salvaje es bella, los paisajes son bellos, así que ciertamente… Me gustaría fotografiar ahora mismo, no es un país, es como si estuviese bajo el agua, o lo que sea, es un mundo completamente diferente. Y de nuevo, la luz es distinta, no se parece a nada de lo que haya podido fotografiar en la superficie, los momentos son distintos, el desafío creativo es profundamente difícil, algo que aprecio mucho, y eso que he sacado muchas malas fotos bajo el agua intentando aprender, y sin embargo, sostengo lo que dije al principio, adoro Islandia, ¡pero ya tengo bastante, he visto demasiadas fotos de Islandia últimamente! El Antártico, adoro el Antártico, y… sé que has dicho tres, pero voy a hacer trampas: Italia, ¡me encanta Italia! Puedo volver a Italia, puede que sea el vino, puede que no tenga nada que ver con la fotografía, pero adoro Italia.

Laurent: ¡Eso es parte de la historia!

David: ¡Debe ser eso! ¡Me has preguntado de dónde saco la inspiración!

Laurent: ¡Del vino! Existen muchos tipos de fotos y lugares distintos, escenas de la vida salvaje, retratos, árboles, arena, yo qué sé… Para ti, ¿cuál es la esencia de la fotografía de viaje? ¿Qué definición darías? Sé que es una pregunta difícil.

David: Es una pregunta fácil, ¡pero vas a pensar que estoy bromeando! ¡Yo no creo en las fotografías de viaje, no creo que tal cosa exista! A menos que se fotografíen trenes, aviones y coches, tú lo has mencionado, existen muchos tipos de fotografías que están sacadas en lugares distintos, y la única razón por la que las llamamos fotos de viaje es porque no las sacamos en nuestra casa. Puedo salir de Canadá y venir a Kenia, mientras alguien sale de Kenia para ir a Canadá, y las fotos que saco en el jardín de mi casa son fotos de viaje para esa persona, y para mí no lo son. Así que, para responder a tu pregunta sin pasarme de ingenioso, preferiría decir que es la forma en la que vivimos la experiencia de un lugar. Un poco más bien, he dicho: “¡Es esto, mira esto! “, lo que vemos no es algo físico, sino que son las cosas que se sienten en un lugar, son las cosas que veo en una serie, y me digo “oh dios mío, mira esto, mira la calidad de la luz aquí, mira la forma en como la luz brilla en las calles”, de forma distinta, puede que sea una Vespa en Italia, u otra cosa la que ofrece una marca visual e indica que se trata de Italia, India, o donde sea. Par mí, de nuevo, me da igual que alguien haga miles de kilómetros para sacar una foto, lo que me importa es que cuando la mire, tenga mi propia experiencia de este lugar a través de la foto, la comprenda, y sienta la pasión o el interés o la curiosidad del fotógrafo, y para mí, eso es lo que hace que una fotografía de viaje sea extraordinaria. Y si echamos un vistazo a la obra de los mejores fotógrafos de viaje, es eso lo que vuelve una y otra vez, ese traspaso de la experiencia. De nuevo, no se trata de que “eso es a lo que se parece Italia”, ya sabemos a qué se parece Italia, es más bien lo que se siente en Italia.

Laurent: Eso es parte de la próxima pregunta, pero yo digo a menudo que sabes hacer fotografía, que tienes unas competencias, exposición correcta de las fotos, o [inaudible], que se pueden adquirir rápidamente, salvo probablemente por la composición…

David: Eso lleva toda una vida…

Laurent: ¡Sí, lleva toda una vida! Y después están lo que yo llamo las competencias no fotográficas, como puede ser dirigir un modelo, ser paciente para las fotos de la vida silvestre, tener capacidad de reacción para las fotos de calle, etc… ¿Según tú, qué competencias no fotográficas son necesarias en la fotografía de viaje?

David: Para todas las fotos, creo, la curiosidad… De mis fotos preferidas, la gente que conozco que las hace, son súper curiosos. No se conforman con decir: “Estoy en Venecia, fotografío la primera góndola que pasa, ¡y me voy!” Dicen: “Bueno, ¿cómo quedará con esta luz, o a las tres de la madrugada, o a la una, cuando todo el mundo se haya marchado; dónde se fabrican las góndolas –y visitan un taller–, qué me voy a encontrar en esta callejuela, cómo quedará en foto?” Es un ejemplo. Cuando fotografiaba góndolas, hice una gran serie, llevé conmigo el trípode en la góndola, lo monté y lo utilicé haciendo largas exposiciones, de forma que la góndola saliese perfectamente definida, pero el gondolero… se mueve, pasamos por debajo de puentes, y eso es muy impresionista. En algunos casos fueron fracasos estrepitosos, uno diría que el gondolero tenía tres cabezas y cuatro ojos, pero otras fotos, en mi opinión, fueron un éxito. Así que es la curiosidad, pero tal y como tú decías, está la paciencia, y el admitir que no es lo que uno ve con sus propios ojos, sino lo que se percibe, y no percibimos con nuestros ojos, sino con nuestro cerebro. Hay que estar dispuesto a fallar y a probar… Es como todo en el arte, se pueden aprender los fundamentos de la fotografía muy rápido. Se puede ajustar la cámara en modo automático y arreglárselas bastante bien. De hecho, argumentaría que la persona que espera el momento adecuado, que elige el buen momento, que lo reconoce, que tiene la suficiente curiosidad para encontrarse con los instantes en los que ocurre, eso es lo más importante. ¡La capacidad de reconocer la calidad de la luz, no únicamente exponer de acuerdo a la cantidad de luz, es claramente más importante para el fotógrafo que saber hacer lo que la cámara hacer mejor que uno en nuestros días!

Laurent: De acuerdo. Antes hablabas de series, y es la coyuntura perfecta para la próxima pregunta. Me parece personalmente complicado hacer un trabajo coherente durante un viaje, no únicamente por la calidad, generalmente es difícil hacerlo, sino sobre todo porque hay tantas cosas que se captan a ojo, la vida salvaje, la gente, la calle, la luz, tantas cosas… ¿Puedes darnos consejos para producir una serie coherente, preparar un álbum para una exposición, y tener la sensación de que está bien?

David: Sí, hay dos cosas, hay que comenzar por lo pequeño. Pensar en hacer un álbum o un libro intimida bastante, incluso yo diría… ¡pffffff! Yo animo a mis alumnos a hacer 12 imágenes, a pensar en términos de 12 imágenes, en aquello que crea una obra coherente, en lo que relaciona las imágenes entre sí, eso no quiere decir que sean homogéneas, que sean idénticas, deben tener un ritmo, un tempo, y un cambio de interés, ¿pero qué las relaciona? ¿Es un tema, una historia particular, el tratamiento de los colores? Las mejores películas tienen una paleta de colores muy unificada. Así que a través de estas 12 imágenes, ¿es una paleta de colores unificada? No necesariamente es el caso, pero puede ser una herramienta para crear un vínculo entre ellas. Podría ser la relación entre lo largo y ancho de la imagen, todas son a 16 x 9, podría ser el blanco y negro… Hay muchas cosas que pueden servir para producir una obra coherente. Y esas son limitaciones extraordinarias para la creatividad. Se comienza por decir que se va a hacer 16 x 9, en blanco y negro, y una vez llegados a la mitad de la serie, uno puede llegar a inspirarse tanto por otra cosa que se deja de lado el 16 x 9 y el blanco y negro. Pero si el 16 x 9 en blanco y negro ha permitido llegar a otra cosa, perfecto. ¡Eso es una victoria! Y lo segundo: hay que volver atrás. Cuando Robert Capa dice que “si tus fotos no son lo suficientemente buenas, no estás lo suficientemente cerca”, creo que se refería a la proximidad física, pero se podría añadir que esto implica una intimidad con el sujeto, y que no se puede llegar a ello sin una exposición repetida al sujeto, y con tiempo. Yo he fotografiado en Kenia una vez por año, y creo que con el tiempo, se verá una mayor cohesión en mi obra, o al menos hay tres o cuatro de mis obras unificadas, pero esto se vuelve más potente con el tiempo. Así que vuelvo a Venecia. Muchos fotógrafos de viaje tienen una larga lista, quiere ir ahí, allá, y al otro lado, de acuerdo, también lo he hecho yo, pero creo que fue en mi primer trabajo cuando me dije que me gustaba el lugar, por esto y por lo otro, la obra no es demasiado potente, no sé si necesito volver… Y ahora gestiono mejor mi tiempo y me pregunto si vuelvo a Italia o si vuelvo a Kenia. ¡Sí, visito lugares nuevos, para la exposición y la reexposición, porque tienes el tiempo de enmendar errores, y a veces uno no se da cuenta durante el primer viaje! Te dices que estaba bien, de acuerdo, era un viaje de búsqueda, nada más que eso, aprendí bastantes cosas, tengo una súper idea para la próxima vez. Si alguna vez te regalas la posibilidad de volver a algún lugar, puede que nunca salgas de la fase de aprendizaje. Puedes esperar hasta el punto en el que esté bien y entonces tomas el avión para volver a tu casa. Vas a Islandia y comienzas de cero, y después a Israel, y a Kenia, y a Bahréin, en cada lugar nuevo, comienzas de cero, y esperas justo al momento en el que… Prefiero volver a cualquier lugar, eso no garantiza que el trabajo vaya a ser bueno, pero hay muchas probabilidades.

Laurent: ¿Cómo seguir siendo coherente pero sin repetirse?

David: Es necesario tomar algunos riesgos, hay que desarrollarse en tanto que persona. Si siempre repites el mismo trabajo, seguramente tengas que cambiar alguna cosa. Ir a un lugar nuevo, no digo dejar de lado esa serie, pero es necesario imponerse nuevas limitaciones. Si llegas a un punto en el que alguien te dice que te repites, si lo único que haces es utilizar un 16-35, entonces coge un 85 y dedícate a hacer retratos. Para salir de la rutina, es necesario que cambies de rumbo o que alguien te incite a hacerlo. No puedes quedarte eternamente derrapando en el vacío. Así que es necesario imponerse nuevas limitaciones, salir, dejar esa serie de lado, no digo abandonarla, sino que hagas otra cosa. Yo siempre tengo dos o tres proyectos personales en marcha, y cuando siento que me atasco en uno, lo dejo de lado, ya volveré a retomarlo, hago otra cosa, pero mi cerebro sigue pensando en ello. Y cuando lo retomo, la obra siempre tiene más fuerza. El trabajo hecho no era tan potente, pero los nuevos esfuerzos en ese proyecto le dan más fuerza.

Laurent: De acuerdo, gracias por todos estos puntos de vista. Antes de terminar esta entrevista, hablemos un poco de tu obra, para las personas que estén interesadas. Has escrito varios libros, ¿por dónde empezar?

David: Mi preferido es… hay varios en francés, pero mi favorito es Within the frame/L’Âme du photographe, y debo decir que, en francés, parezco mucho más inteligente. Mis libros no son así en inglés, pero los he leído en francés y, como diría Jean-Paul Sartre, es un género fantástico. Que nadie se equivoque, están traducidos. Pero diría que Within the frame o Photographically speaking, o el último en salir, The visual toolbox, estos son los tres que me parecen más personales, pero también he creado toda una serie de libros electrónicos, que se pueden encontrar en craftandvision.com, ¡aunque también se puede visitar mi blog, davidduchemin.com o davidduchemin point com, así es como vosotros lo decís!

Laurent: Sí, se entiende

David: Mi francés está oxidado, tengo grandes lagunas.

Laurent: ¡Es mejor que nada! ¡Gracias David, por todo! Nos vemos para una próxima entrevista en… ¿dos años?

David: ¡Sí, vayamos a fotografiar algunos rinocerontes!

Laurent: ¡Sí!

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