Disparo rápido en fotografía de desnudo

En el Salón de la Fotografía de 2014 invité a muchos fotógrafos a impartir conferencias sobre sus temas preferidos en mi puesto. De entre ellos, Philippe Bricart, una persona con la que congenié bastante, fotográficamente hablando, vino a hablarnos de fotografía de desnudo.

Además, su conferencia sobre el desnudo artístico fue la que más éxito tuvo, vista más de 100.000 veces en este momento que escribo estas líneas. Esta disciplina es muy interesante, aun cuando puede que seas un poco tímido como para dejar un comentario 😉 Por esa razón, he pedido a Philippe que escriba un artículo para el blog, en el que va a explicar una sesión fotográfica improvisada de principio a fin: ajustes, luces, etc. Le doy la palabra 😉

¡Voy a profundizar en los detalles de un disparo “exprés” realizado en unas circunstancias que, creo, te van a parecer divertidas!

Tanto en mi libro como en mi blog, ambos en francés, verás imágenes sacadas en un castillo cerca de Budapest que en ocasiones alquilo para mis cursos grupales.

El disparo que te presento es un poco “pirata”. La primera vez que fui al castillo iba acompañado de una modelo y del director de una asociación de cursos fotográficos de Budapest.
La planta baja estaba ocupada, pero no el primer piso, y el encargado del lugar me autorizó a explorar la zona. Pregunté a la modelo si le parecía bien que le sacase algunas fotos mientras el tercero de nosotros sostenía el reflector y vigilaba que no viniese nadie.

En estos casos, conviene dejar algo de ropa cerca del modelo para que pueda taparse rápidamente en caso de alerta. Ojo, no se trata de jugar a este juego en cualquier lugar bajo el riesgo de desatar un escándalo. Podría darse el caso de que incluso te pongan una denuncia por publicar sin permiso algunas fotos que pudiesen ser consideradas perjudiciales para la imagen y la reputación del lugar o la institución.
En estos primeros disparos, me conformé con unas imágenes mediante las cuales sería difícil identificar el lugar, sabedor de que estábamos solos en la primera planta.

Los marcos de las ventanas: luz lateral muy contrastada

Además de la rapidez con la que se debe disparar (dos minutos y medio para sacar seis fotos), el desafío técnico consiste en colocar las luces más altas que inciden sobre el modelo a la derecha en el histograma, de forma que las luces más bajas de la imagen no queden demasiado subexpuestas, no necesiten ser aclaradas durante el revelado y no contengan ruido. Tampoco hay que llegar a quemar las luces altas sobre el cuerpo.

Generalmente yo abogo por no superar el 95% de luminosidad en Lightroom para las luces altas que inciden sobre la piel. Aquí está a 97% y sigue quedando bien. El histograma general está al límite en términos de sobreexposición, pero las luces altas quedan afuera del gráfico.

¿Cómo hay que hacer para calcular la exposición en las luces altas que inciden sobre el modelo durante el disparo?

Dos soluciones habituales:

  • Utilizar la medición puntual apuntando a la zona más clara de la piel; eso es lo que hay que hacer cuando no nos podamos acercar más al modelo (si, por ejemplo, estás en unos espigones mirando hacia el mar donde se baña el modelo).
  • O, mejor aún, cuando puedas acercarte al modelo, utiliza la técnica para encuadrar únicamente la zona más clara de la piel evitando cuidadosamente que las luces altas del exterior incidan sobre la imagen. Para ello, haz varias pruebas y consigue que en el histograma las luces altas sobre la piel tengan la intensidad que desees, es decir que la exposición quede bien a la derecha del histograma, a unos dos milímetros hacia la izquierda del histograma.
  • En la situación que nos atañe, he utilizado un tercer método, ya que no disponía del tiempo necesario para hacer esas pruebas:
    Antes de hacer posar desnuda a la modelo, he sacado una foto con ropa, tomándome el tiempo necesario, ya que no corría ningún riesgo de ser sorprendido. Calculé los parámetros a utilizar de forma que la imagen quedase un poco sobreexpuesta teniendo en cuenta la claridad del cielo en el exterior.
    Cuando saqué la primera foto con la modelo desnuda utilizando estos mismos parámetros, comprobé rápidamente el histograma fijándome sobre todo en si el color rojo, inexistente en el exterior (azul para el cielo, verde para las hojas de los árboles) y la componente de color de la piel de la modelo no habían quedado sobreexpuestos. El histograma se descompone en tres colores: rojo R, verde G y azul B. El rojo quedaba un poco alejado del borde derecho: todo estaba correcto, la sobreexposición no afectaba a la piel.

Parámetros:

Si hubiese puesto la sensibilidad ISO a 100 −en principio sería lo óptimo−, eso me habría obligado a alejarme de los f8 y de la mejor resolución que puede ofrecer mi zoom. Además, pasar a 1/30s habría sido arriesgado incluso con una modelo de pie pegada contra la pared, especialmente cuando tenía una incontrolable tendencia a hablar con la persona que sostenía el reflector. Así que ajusté a 160 ISO, sabedor de que, tras los test de DXO [una página especializada en pruebas de calidad de material fotográfico], esta sensibilidad funcionaba tan bien como 100 ISO.
A 1/50s, con una modelo apoyada a la pared, estoy al límite. Sin ayuda, tendría que haber ajustado a 1/100s, sobre todo si no disponía del tiempo para duplicar cada una de las imágenes.

El reflector:

Es un modelo pequeño y plegable, de color dorado, el más potente. En estas circunstancias me hubiese gustado contar con un reflector más grande. Sin reflector probablemente no hubiese podido lograr esta densidad en el brazo izquierdo de la modelo. Al menos sin crear ruido. Este tipo de tomas en las que se necesita un reflector se llevan a cabo cuando al menos hay tres personas, para que uno pueda sostener y orientar el reflector. Existen unos porta reflectores especiales, pero no me parecen para nada prácticos.

Si no se dispone de reflector, hay que asumir que habrá un gran contraste, así que conviene no intentar (al menos no en exceso) aclarar más las luces bajas.

Encuadre:

Estas son las seis imágenes que capturé. Fíjate en que prácticamente no me he movido, que no he hecho zoom, que mi modelo prácticamente aparece igual salvo algunos pequeños gestos. Yo soy de los que cuidan los detalles siguiendo una idea de base para una serie de imágenes y sin dispersarme.

Primera imagen

La modelo hace una pose, por iniciativa propia. Busco la imagen de forma grosera, a ojo descubierto, mientras hablo con ella. Comienzo con 50 mm, que en mi cámara de formato completo corresponde más o menos a la vista humana, y avanzo o reculo, me desplazo a izquierda o derecha de cara a la modelo, hasta que doy con la distancia adecuada.

Hago un encuadre bien académico: verticales bien rectas, el marco de la ventana visible y, yendo en contra de lo que marca la tradición, coloco a la modelo en el centro de la imagen.

Disparo y miro la imagen: el exterior queda sobreexpuesto, claro, por lo que sé que las luces altas no estarán en la piel de la modelo. Me doy cuenta del detalle en el brazo izquierdo de la modelo, que, gracias al reflector no está lleno de sombras. No hay blancos quemados ni negros empastados en los lugares importantes, pero sí hay un contraste agradable si se mira por la pantalla, así que ahora puedo concentrarme en otros aspectos de la imagen.

La posición de la modelo: me parece que la modelo se “aplasta” un poco hacia la derecha, que hay algo que falla en la composición.

Le pido que cruce las piernas al revés de como lo está haciendo ahora. A modo de inciso, esto es algo que aconsejo, haz pruebas siempre que no estés completamente satisfecho de la composición. Me parece que el brazo izquierdo no está bien equilibrado respecto al brazo derecho y le pido que lo abra.

Segunda imagen y posteriores

Ya no me preocupo más por el encuadre y dejo que la modelo vaya haciendo suaves movimientos con la cabeza.

Durante el revelado elegí la configuración predeterminada “Edward Weston” que importé a Lightroom y que se compara con otras activando el menú desplegable de predeterminados en el que he agrupado mis favoritos para fotografiar en blanco y negro. El efecto se muestra en la ventana de navegación y cuando me gusta alguno lo paro, y si me interesa, lo aplico al instante para poder elegir pasando de una foto a la otra. Una vez elegido, trabajo los detalles finales, aquí aclaro un poco algunas luces bajas y suavizo un poco la textura y los contrastes de las zonas de la piel que me convienen.

Si tuviese que imprimir una, elegiría la cuarta, más que nada por la dirección que toma la mirada de la modelo. También te la muestro después de aplicar la configuración predeterminada.

No le desearía a ningún principiante encontrarse en estas condiciones de disparo que requieren de tanta rapidez y producen tanto estrés. Fijémonos en que, técnicamente, los sensores actuales, con su amplio rango de dinamismo – si se eligen los parámetros correctos, permiten conseguir imágenes muy contrastadas pero conservando los detalles tanto en las luces altas como en las bajas en un buen número de situaciones.

No dudes en comentar y en plantearme preguntas, las responderé con mucho gusto.

 

 

Recherches utilisées :

foto decalidad modelodesnuda


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