Construye imágenes más que sacar fotos

Si realmente quieres mejorar en fotografía, deja de sacar fotos cliché. Obviamente no quiero decir que dejes de fotografiar 😉 Sino que en su lugar construyas una imagen.

Una foto cliché es una foto sacada sin pensar demasiado, casi por inercia después de que te lo pidan tus amigos, o porque has visto algo que te parece divertido y que puedes subir al Facebook o incluir en un álbum vacaciones. De hecho, es posible que saques una foto de este tipo por accidente al presionar el disparador casi sin querer. Hasta tu gato puede sacar una foto de estas. (quizás no sea tan sencillo, pero espero que entiendas la idea 😛 ) En cualquier caso, son el tipo de fotos que se suelen sacar cuando tenemos entre manos nuestra primera cámara (yo incluido).

Esto no es un autorretrato The Other Kitten by Gideon van der Stelt

Una imagen es una foto en la que se ve reflejada una visión. Algo pensado previamente, construido, que no es fruto del azar. Lo que hace grandes a los fotógrafos, no es el dominio perfecto de la exposición, ni un balance de blancos ajustado al detalle, ni tampoco un buen retoque posterior. Todo esto no son más que instrumentos que todo el mundo puede llegar a dominar (sí, en el fondo tú, que llevas 2 días con tu cámara, también puedes hacerlo 😉 ).

Lo que hace de alguien un gran fotógrafo es su capacidad de provocar una emoción en la persona que mira sus fotos. De hablarle y conectarse a ella a través de la imagen. Una imagen puede trasmitir alegría, tristeza, miedo, nostalgia o cualquier otro tipo de emoción de entre las infinitas que podemos sentir.

 

Y eso tiene que ver con la creatividad. Tu prioridad debe ser alimentar tu creatividad, desde el comienzo y ante todo. Aprender la técnica es útil sobre todo para manejar los instrumentos necesarios para explotar esta creatividad. Pero para sacarle el máximo partido, primero hay que tener creatividad. No me digas que no eres creativo: como muchas otras cosas, estoy convencido de que eso se aprende (de hecho también estoy convencido de que la suerte es algo que se aprende 😉 ). Puedes trabajar tu creatividad cada día, y aquí tienes algunas pistas que te ayudarán a hacerlo.

Haz muchas fotos, pero con una idea en mente

Speckled Apple by Pink Poppy Photography

Tal y como dije más arriba, no se trata de dejar de fotografiar por miedo a sacar malas fotos en lugar de buenas imágenes. No pasa nada si sacas fotos cliché 😉 Al contrario, te recomiendo que siempre tengas una cámara cerca (incluso si es un teléfono), y que la utilices, claro. ¡Saca fotos de forma cotidiana, piensa en términos fotográficos, vive la fotografía! Si agudizas los sentidos, encontrarás un montón de oportunidades para sacar fotos, y mejorarás tu capacidad de intuir las composiciones correctas, ángulos de enfoque particulares, y todo aquello que sea lo suficientemente interesante en términos visuales para conseguir una buena foto.

 

Suelo repetir de forma regular este consejo, pero añadiré algo más: ten una idea en mente. No es necesariamente tan complicado, pero tener una idea en mente acerca de lo que quieres representar, te ayudará a buscar las imágenes potencialmente buenas en el entorno que te rodea. Tu idea puede ser simplemente construir una imagen que represente bien el ambiente estival del día. O una imagen de tus amigos pasando un día agradable. O el triste ambiente del metro a primera hora de la mañana, cuando todos comienzan su día de esclavos y se desplazan resignados al trabajo. Es una técnica bien sencilla, pero si tienes una idea acerca de lo que quieres fotografiar, tendrás los ojos abiertos para encontrarlo. Y quien busca encuentra 😉

Pregúntate por qué

Kubrick II by Marius Vieth

La razón por la cual sacas una foto es muy importante. Diría que incluso es aquello que diferencia una foto cliché de una imagen. Una foto cliché no tiene un objetivo real, está hecha “sin más”, mientras que una imagen sirve para transmitir un mensaje, una emoción.

Cuando vayas a disparar, pregúntate por qué quieres congelar ese momento en el sensor. ¿Qué quieres representar, qué pretendes hacer sentir al espectador que mire la imagen?

 

Las respuestas a estas preguntas condicionarán completamente todas las decisiones que tomes, desde la exposición hasta el retoque, pasando por la composición, por supuesto. Puede que las respuestas sean tan simples como “inmortalizar este inmenso paisaje del Gran Cañón” o “hacer un bonito retrato de María”, pero intenta en la medida de lo posible precisar al máximo. “Realzar la inmensidad del Gran Cañón con esa luz característica de las puestas de sol en otoño” o “captar ese suave y simpático enarcamiento de cejas en la cara de María“. Cuanto más preciso sea el por qué, más fácil será definir el cómo hacerlo.

 

El por qué, es de hecho la faceta artística de la fotografía. El cómo, se refiere a la faceta técnica.

Tómate tu tiempo

take_your_time__by_essereluminoso-d3bzh2y by essereluminoso

Cuando ya hayas pensado bien en el por qué, y tengas claro qué es lo que quieres transmitir con la imagen que estás a punto de construir, necesitarás saber el cómo (y por tanto meterte un poco con la técnica).

 

El cómo se definirá siempre en relación al por qué. Ejemplo: “cómo hacer para dar una sensación de inmensidad, y para aprovechar esa luz”. O también “cómo enfatizar el enarcamiento de cejas”.

Es en este momento (y sólo en este momento) cuando vas a usar tus conocimientos para explotar tu creatividad. Para expresar tu por qué. En definitiva, para expresarte.

 

Aunque necesitarás tomarte tu tiempo: existen infinitas formas distintas de expresar un mismo por qué. En sólo un segundo, se me vienen a la cabeza seis ideas para expresar “el simpático enarcamiento de cejas de María”. Tanto a nivel del disparo como del retoque posterior.

La idea es tomarse el tiempo de encontrar los parámetros técnicos que se corresponden mejor a lo que estás sintiendo. Ya lo sabrás: es algo que se siente cuando la foto es exactamente cómo la queríamos. En el momento exacto del disparo se siente esa seguridad de saber que la foto es buena, incluso antes de mirarla por la pantalla. En el retoque, suele ser el momento de intentar aportar algunas mejoras que, después de 5 minutos, te llevan otra vez a los mismos ajustes, que te parecen mejores.

 

Si se trata de una sesión de fotos prevista, incluso puedes tomarte más tiempo del habitual para sacar la foto. No dudes en recopilar imágenes inspiradoras, o en dibujar lo que quieres conseguir (yo también dibujo mal, así que no es una excusa 😛 ). Eso te ayudará a centrar la atención en tu idea de imagen final.

 

¡Es preferible que te centres en crear una única buena imagen a que intentes hacer 10 fotos mal construidas!

 

Por tanto, espero que a partir de hoy te preguntes por qué sacas una foto, y que en consecuencia te tomes el tiempo necesario para construir una bonita imagen que exprese aquello que quieras trasmitir, más que sacar una foto rápida e insulsa 😉 (lo cual no quiere decir que todas las fotos sacadas rápidamente sean insulsas).


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