Compón tus fotos como Van Gogh

Puede que el tema de este artículo te parezca un poco alejado de nuestro ámbito, pero como ya he dicho en otra entrada, una de las formas de inspirarse en fotografía consiste en absorber todo lo posible del arte, de las cosas bellas, en fin, contemplar y dejarse llevar. Y si es posible, sacar algo positivo para tus imágenes, de forma consciente o inconsciente.

Cuando estuve en Ámsterdam aproveché para visitar el Museo Van Gogh (que era holandés, aunque es cierto que pasó una buena parte de su vida en Francia). A medida que paseaba por la exposición, me dediqué a tomar nota del nombre de ciertos cuadros que me llamaron la atención por alguna cosa que pudiese servir de consejo de composición, y me dije que podría hacer un artículo sobre el tema 😉 (¡además me encontré con un lector del blog ahí!)

Antes de entrar en el fondo de la cuestión, aprovecho para suplicarte que no hagas como el 99% de la gente en los museos: coger la audioguía, caminar durante horas deteniéndote frente a cada lienzo para escuchar la explicación y no disfrutar de la obra de arte. Van Gogh no pintó sus lienzos pensando en que se hiciesen comentarios en una audioguía, los hizo para expresar su visión del mundo, para crear algo bello. Una obra de arte está hecha para tocar la fibra de la sensibilidad, no para ser analizada al detalle, al menos en su intención. Déjate encandilar por las obras que atraen la mirada y observalas de verdad. Pasa tiempo frente a aquellas que te digan algo y olvídate de las otras. Sacarás mucho más provecho.

Concebir la imagen en bloques

A muchos principiantes y aficionados a la fotografía les cuesta componer sus imágenes, porque no saben cómo abordar el problema. Puede parecer complicado lograr que todos los elementos conformen un conjunto equilibrado, dado que a veces son muchos y su importancia relativa no es tan evidente.

El pintor construye su imagen de la A a la Z. Incluso si toma su inspiración de la realidad, no elige menos lo que aparece en su imagen: es muy fácil suprimir un elemento del encuadre o recrear la realidad y resaltar un punto de interés donde se desee.

De lo que me he dado cuenta con Van Gogh (por algo es conocido como maestro del color), es de que componía sus cuadros por bloques de colores, antes de agregar numerosas pequeñas pinceladas bien características para darle cuerpo y textura a sus pinturas. Si uno mira bien, se ve claramente que comienza por bloques que va pintando con colores planos, para después ser más preciso.

Te voy a dar varios ejemplos especialmente evidentes en los que he reparado durante mi recorrido por la exposición para que veas bien de qué quiero hablar.

Ejemplos de lienzos

(Para todas las imágenes, te recomiendo hacer clic en el enlace para abrir la página web del museo, donde se pueden ver con una gran resolución haciendo clic en “mostrar en grande”).

Comencemos por uno de sus puentes de Langlois (pintó varios).

Puente de Langlois, 1888, Vincent van Gogh (1853-1890).

Se ven claramente los bloques de colores, sobre todo en el camino del primer plano. Si haces zoom, verás también las pinceladas en diversas direcciones. Si tuviésemos que esquematizar las formas y las líneas de la imagen, quedaría algo así:

(Te ahorraré este feo esquema en los lienzos siguientes. ¡Perdón, Vincent! 😀 )

 

En Rama de almendro en flor en un vaso, también se ve muy bien, especialmente los bloques de color gris en el fondo.

Rama de almendro en flor dentro de un vaso, 1888, Vincent van Gogh (1853-1890).

 

En Trigal bajo la tormenta, se ve el límite entre el campo y el cielo y, por otro lado, las parcelas cultivadas.

Trigal bajo la tormenta, 1890, Vincent van Gogh (1853-1890).

 

Aquí ocurre lo mismo, se aprecia en los límites de las parcelas: es La cosecha.

La cosecha, 1888, Vincent van Gogh (1853-1890).

 

Finalmente, en Trigal con un segador, es más sutil: se ven trazos negros que muestran cómo ha compuesto la imagen y, al mismo tiempo, los colores planos son menos evidentes a primera vista. Esto se debe a que trabajó mucho las pinceladas curvas para dar cuenta del viento (algo que también haríamos con una cámara hoy en día mediante una exposición un poco más larga, por ejemplo 😉 ).

Trigal con un segador, 1889, Vincent van Gogh (1853-1890).

En concreto, para el fotógrafo (tú)

Bueno, me detengo aquí para no ahogarte en ejemplos, y paso a un aspecto más relacionado con la fotografía.

Una de las posibles soluciones que tienes como fotógrafo para componer con mayor facilidad tus imágenes es hacer lo mismo que hacía Van Gogh: simplificarla radicalmente en la imaginación. Necesitas concebir tu imagen como un conjunto de líneas, formas y colores antes de disparar.

Para mostrarte lo que quiero decir, he tomado una foto al azar de las que saqué en Florida y he hecho un esquema rápido 😀 .

Obviamente, no harás un esquema sobre el terreno (tienes cosas mejor que hacer), ni tampoco cuando vuelvas a tu casa (es demasiado tarde, no serviría de nada). El esquema simplemente sirve para mostrarte cómo reducir una escena a un conjunto de elementos geométricos simples, líneas y formas coloreadas.

Si logras imaginártelo en el terreno, podrás componer tus imágenes con mayor facilidad. Es mucho más sencillo colocar algunas líneas y formas con cierta armonía que hacerlo con el cielo, el mar, un puente, el río y una bandera. El hecho de abstraer la imagen te ayudará a colocar los elementos de manera más intuitiva y armoniosa sin demasiadas complicaciones.

¿Entonces, realmente voy a hacer un esquema en mi mente en el momento del disparo? Obviamente no. No estoy pintando un cuadro, no puedo ignorar que un muelle es un muelle y no un paralelepípedo, ni que una bandera es una bandera. Lo que quiero decir es que tengo ojos  Si bien puedo abordarlo con mayor sencillez, como si fueran simples formas, sin centrarme demasiado en los detalles en un primer momento.

Normalmente, cuando vayas a componer una imagen, en primer lugar elegirás dónde te colocas (a un metro o a 10 metros del muelle, orientado hacia la izquierda o hacia la derecha), luego te moverás con mayor precisión (por ejemplo, te agacharás), y finalmente encuadrarás de forma minuciosa (ampliarás o reducirás el zoom, compensarás 10 cm a la derecha, etc.).

Al principio de la composición te ayudará pensar la escena como un conjunto de formas. Es el momento en el que te colocas en el espacio. Es el momento en el que verás las líneas y las formas antes que los detalles, tendrás que colocarte de manera que todos los elementos se complementen con armonía (en este sentido, conviene repasar la categoría de composición del blog, hay bastantes consejos 😉 ).

 

Esto es todo, la exposición de cuadros me inspiró para escribir este artículo y ayudarte a interiorizar este importante principio de la exposición. ¡Pensé que sería interesante para algunos de vosotros! 🙂 Si te ha gustado el artículo, házmelo saber en comentarios, por favor. Y también si hay otros pintores (u otros artistas) que te inspiren.

 

Recherches utilisées :

imagenes de vincent van gogh


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2 comentarios

  • muy interesante, hay que seguir sumando, muchas gracias

    26 julio 2016
    • Muchas gracias a ti Fernando por leer el artículo y dejar un comentario.

      26 septiembre 2016

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