¿Cómo trabajar con los datos EXIF para progresar en fotografía?

25 agosto 2015

Puede que ya hayas oído hablar de los datos EXIF, sobre todo si participas en FlickR y/u otros foros en los que la gente opina sobre tus fotos. No obstante, no estoy tan seguro de que la gente sepa bien lo que significa y especialmente para qué sirve y cómo puede servir para conseguir fotos mejores.

EXIF significa “Exchangeable Image File”, lo cual tampoco dice gran cosa. Los datos EXIF son informaciones sobre el enfoque que la cámara graba al hacer la foto. Aunque no lo sepas, lo más probable es que tu cámara guarde esos datos cuando sacas una foto.

¿Qué contienen esos datos y cómo consultarlos?

Esos datos contienen mucha información sobre el enfoque: día y hora, cámara y objetivo utilizados, distancia focalaperturavelocidad de obturación, sensibilidad ISO, modo empleado (automático, prioridad a la apertura, a la velocidad, manual…), si se usó flash, el modo de medición de luz, y otros elementos incomprensibles.

Me dirás que “sí, todo esto está muy bien, ¿pero cómo tengo que hacer para ver la información?”. Y yo te diré: “depende” (¡sí, eso se vuelve familiar!” 😀 ) Tienes tres formas de consultar los datos:

  • Directamente en la cámara, utilizando el botón correspondiente (Disp., Infos o el equivalente).
  • Haciendo clic con el botón derecho -> Propiedades en tu ordenador
  • En el software de revelado y/o retoque de imágenes, que generalmente ofrece la información más completa.

Además, cuando hayas subido una imagen a FlickR, también podrás consultar los datos EXIF, ya sean los de tu foto o los de cualquier otra persona (a menos que el autor haya desactivado esa opción). Basta con hacer clic en el nombre de la cámara con la que se ha sacado la foto a la derecha de la imagen. (Por ejemplo “esta foto fue tomada el 21 de diciembre de 2012 con una Canon EOS 600D”: hay que clicar encima de “Canon EOS 600 D”)

¿Por qué son interesantes estos datos?

Podrías peguntarte por qué te mareo con estas oscuras informaciones guardadas en tus fotos, y si te voy a recomendar que mires los datos EXIF de las 2.000 fotos que tomaste en tus vacaciones en Marbella. Afortunadamente no.

Dicho esto, cuando reveles y trabajes con tus fotos después de una sesión, especialmente si tenías en mente algo muy concreto al sacar la foto, es casi seguro que detectaras algunos defectos en las imágenes. Habrá defectos, sin duda, a pesar de haberte peleado para minimizarlos o hacerlos desaparecer por completo. Es difícil ser autocrítico, y te aconsejo que sometas tus imágenes a la mirada de otros fotógrafos con más experiencia que te sabrán aportar críticas constructivas.

Cosas como “está desenfocada”, “yo habría aumentado la profundidad de campo”, “el cielo está sobreexpuesto”, “la mariposa está mal enfocada”… son útiles, ya vengan de ti mismo o de otras personas, pero no ayudan a averiguar cómo hacerlo mejor la próxima vez. Es en ese punto donde intervienen los datos EXIF: gracias a tus inmensos conocimientos de los principios básicos de la fotografía, puedes analizar por qué una foto tiene tal o cual defecto.

¿Cómo analizarlas concretamente?

Tomemos un caso habitual como ejemplo: “el sujeto está desenfocado”. Con solo mirar la foto te darás cuenta de si el sujeto sale movido, porque está mal enfocado (el contorno sale movido y da la impresión de verse doble), o porque se ha movido o tú te has movido (al mirar la foto parece que hayas bebido demasiado, deja como una “estela”). Admitamos que eso es un desenfoque de movimiento.

Sabemos que la percepción del movimiento está influida por la velocidad de obturación, tu primer reflejo debería ser mirar qué velocidad de obturación has utilizado. Además, esta última debería ser mayor a medida que aumenta la distancia focal según la siguiente regla: 1/250s a 250 mm, 1/100s a 100mm. Por tanto, también revisarás la distancia focal utilizada. En este punto ya tendrías que tener suficiente información como para saber dónde está el defecto. Consideremos que has elegido el modo prioridad a la apertura disparando a 250 mm, y que la cámara haya decidido una velocidad de 1/50 de forma automática, como me ha pasado a mí mientras fotografiaba mariposas.

En definitiva, cuando te sientas un poco decepcionado con una foto, o simplemente veas que tiene un defecto, aunque sea mínimo, analiza el porqué y el cómo a través de los datos EXIF: eso te permitirá definir cuál(es) son los error(es) que has cometido, y como hacer la próxima vez para no reproducirlo(s).

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