¿Cómo preparar bien tus salidas para fotografiar la naturaleza?

10 septiembre 2015

La fotografía de animales es una actividad cuyo éxito o fracaso depende de factores tales como las condiciones climáticas y las estaciones. ¿Cuántas expediciones anuladas por culpa de la lluvia, de un viento caprichoso o de una tormenta amenazadora? ¿Cuántos fotógrafos deprimidos por no poder sacar fotos a causa de un largo invierno?

¡Todo esto se acabó! Con este artículo aprenderás a dominar el clima, nada más y nada menos. Mi intención no es convertirte en un mago, dejo para otros las ganas de jugar a aprendices de brujo enviando conjuros y clamando al cielo para hacer que llueva o salga el sol.

¡Algunos trucos, una buena (gran) dosis de anticipación, una pizca de metodología… y ya verás cómo el clima y las estaciones se convierten en tus aliados!

(En este artículo recibimos nuevamente a Régis Moscardini del blog Auxois Nature, uno de los suscriptores del blog 😉 Para que se entienda: ¡yo no he escrito este artículo, lo ha hecho él!)

A largo plazo: dominar las estaciones

Por largo plazo, entiendo un año entero. Puedes comenzar cuando quieras. La primavera puede ser el punto de partida más lógico, es una suerte de renacimiento para todo el mundo: tanto el fotógrafo como la naturaleza resurgen tras un largo período de inactividad. Aunque no es más que algo orientativo. También puedes convenir que el otoño es el momento ideal para salir con tu equipo: todo depende de tus preferencias fotográficas.

Primer paso: decide qué zona quieres recorrer

Se trata de hacer una lista de los lugares que deseas explorar en la estación en la que hayas decidido comenzar. Los únicos límites que te debes marcar son los que te impongan tus propias piernas  y el tiempo del que dispongas. No seas excesivamente ambicioso, debes ser realista. En mi caso, voy a un par de zonas bastante acotadas: un coto privado y un pequeño bosque que deben hacer cada uno aproximadamente unos 100 x 100 metros (10.000 m², o sea 1 hectárea 😉 ). ¡No es mucho, seguramente te sorprenda, pero una superficie así, da para fotografiar muchas cosas y sin aburrirse para nada!

Hazte con un mapa a escala 1:25000 o explora con Google Earth. Encuentra zonas interesantes: el curso de un río, áreas boscosas, lagos, estanques, saltos de agua… En definitiva, la vista satelital te será de gran ayuda.

Cuando hayas terminado este trabajo de búsqueda e identificación de lugares, ponte un buen calzado y sal a explorar, mapa en mano. Es el momento de salir a pasear, y sobre todo no te lleves la cámara, sólo los prismáticos. Lo que tienes que hacer es comprobar in situ lo que has visto en el mapa.

Segundo paso: haz una lista de las cosas que quieres fotografiar

Acabas de sacarte las zapatillas. ¡Ahora… Cálzatelas de nuevo! Esta vez no vas a encontrar los protagonistas de tus fotos en Internet. ¡Afortunadamente! Tendrás que recorrer las zonas elegidas previamente a lo largo y ancho, y en diagonal. Además, deberás hacerlo en distintos momentos del día. Asegúrate de llevar a mano un bolígrafo y un cuaderno para anotar cosas que resulten de interés: la hora, el lugar, la especie o el tipo de paisaje. Un truco súper útil: si tienes un smartphone, activa el GPS, saca una foto de lo que has anotado, y podrás tener las coordenadas del lugar. Tras hacer varias salidas (que en realidad no son más que excursiones) contarás con mucha información acerca de las cosas interesantes que hay por fotografiar.

Tercer paso: encuentra los mejores momentos del año para esos sujetos

Ya sé que estarás pensando, ¡todavía no hemos sacado ni una sola foto! Lo sé, de hecho ese es el objetivo 😛 En esto están de acuerdo todos los fotógrafos de naturaleza: solo se hacen fotos de aquello que se conoce bien. ¿Esperabas conseguir buenas fotos en tu primera salida? Pues no, eso es imposible.

Por ahora se trata de averiguar en qué momento del año es mejor fotografiar los elementos que hayas ido anotando durante tus expediciones.

¿Cómo hacerlo? El sentido común es un buen aliado, especialmente para los paisajes. Por ejemplo, el verano, en principio, no es la mejor estación para fotografiar una cascada. Podría haber poca agua. Quizás tengas algunos problemas con la fauna y la flora. ¿Qué períodos para esta planta, este insecto o este mamífero? Para esto, lo más eficaz es acudir a Internet: busca información. Y si quieres profundizar aún más (a mí me ocurre a menudo 🙂 ), puedes comprar libros especializados.

Y no te olvides de anotar en el cuaderno (si tiene muchas páginas escritas, es buena señal 😉 ) cada elemento potencial que veas y los resultados de tu búsqueda. ¿Has visto conejos monteses? Anota que el mejor momento para observarlos es a inicios del verano, cuando los más jóvenes, que son más atrevidos que los adultos, salen de sus madrigueras.

Recuérdalo: todo lo que descubras te ayudará a averiguar cuál es la mejor época del año para fotografiar los sujetos que te interesen. (Nota de Laurent: no olvides pensar también en las condiciones meteorológicas. Los insectos se dejan ver menos cuando llueve o hace mucho viento 😉 )

Tener en cuenta todos estos elementos presenta una gran ventaja: ¡jamás te pillará de imprevisto, sea cual sea el momento del año! En otoño, en invierno, en primavera o en verano, no importan, jamás perderás la motivación: ¡siempre tendrás algo por fotografiar!

Esta imagen de más abajo ilustra bien ese trabajo de preparación. En mis expediciones regulares al coto privado, descubrí este árbol decrépito. Con tiempo soleado, nada en especial, pero pensé que podría resultar interesante en otra época de año, quizás en invierno. Así que intenté imaginarme cómo quedaría una foto con mal tiempo.

arbre-hiver

Nota importante (me anticipo a los comentarios 😉 ): Te invito a leer, entre otros, el consejo de Guillaume Jan en la recopilación de consejos para principiantes. Él plantea lo contrario de lo que yo propongo aquí: asegura que son las especies que deseas fotografiar las que determinan las zonas de acción. No es ni mejor, ni peor, porque al fin y al cabo, la decisión del plan de acción depende de ti: ¿te mueres de ganas de seguir patos? Bueno, decide tu zona de acción en función del animal. Al revés, puede que no tengas demasiadas ideas, solo unas ansías incontenibles de hacer fotos de naturaleza, así que comienza por acotar una zona. Tú decides. ¿Está bien, no?

A corto plazo: durante la salida

¡La mayoría pensamos que las condiciones ideales para fotografiar un paisaje, un animal o lo que sea son una bonita luz cálida de una puesta de sol de un día de verano! Habitualmente evitamos la lluvia, el viento y las tormentas llamándolas mal tiempo y utilizándolas como excusa para quedarnos en casa ordenando fotos antiguas.

¡Deshazte para siempre de esa mala costumbre! Los fotógrafos de naturaleza no funcionan como los demás fotógrafos: ¡si Mario Picazo anuncia un fin de semana nefasto, en realidad es una buena noticia!

¡De nuevo, saca tu cuaderno, vuelve a leer tus observaciones y pregúntate con qué condiciones harás mejores fotos! Olvídate de eso de que el cielo azul y soleado es la única condición ideal. Cada lugar y cada objeto pueden ser espectaculares con un tiempo particular.

Dado que no existe ninguna garantía cuando se trata de la previsión meteorológica, únicamente un buen conocimiento de los lugares y las especies animales y vegetales podrán aumentar tus posibilidades de conseguir imágenes que estén por encima de la media.

¡Si lo que hay es un cielo encapotado, saca fotos de flores o insectos, de cascadas o saltos de agua! En realidad la capa de nubes juega el rol de difuminar la luz del sol. Suaviza las sombras y los contrastes demasiado marcados, de forma que, por ejemplo, podrás captar los colores de los pétalos 🙂 ¿Una poderosa tormenta de verano hace estragos? Bien, aprovecha la ocasión, estate preparado con tu equipo, y en cuanto amaine, sal a hacer una bonita sesión de fotos. ¿Te habías dado cuenta de que las tormentas dejan una luz espectacular? Las gotas de agua deslizándose por las plantas y árboles también ofrecen imágenes increíbles.

Mira, por ejemplo, esta foto del monte Thil, en Borgoña. La hice justo después de una tormenta, todavía con el cielo algo cubierto. Lejos del sempiterno cielo azul, ¿no? Muchos que ven esta foto se sorprenden y me preguntan cómo la conseguí: es sencillo, conozco muy bien ese lugar y sabía que podía tener buena luz y conseguir buenos colores desde este ángulo de enfoque. Como ves, conocer bien el terreno te llevará a hacer fotos más originales.

arcenciel-orage

¡Con un poco de creatividad, estas condiciones climáticas se convertirán en tus aliadas y, de ahora en adelante, debes aprovechar la enorme cantidad de posibilidades que se te presentarán!

Entrenamiento… ¡Pero sobre todo placer!

¡Después de leer este artículo, algunos se dirán que todo esto era una fase del entrenamiento! ¡Es cierto! Sea cual sea la actividad, nada llega sin esfuerzo, y no esperes sacar buenas fotos de naturaleza sólo con un poco de suerte.

En definitiva, no te olvides de disfrutar. ¡Al fin y al cabo, lo más importante es divertirse!

Recherches utilisées :

cómo fotografiar la naturaleza


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