¿Cómo lograr ser más libre a la hora de sacar fotos de viaje?

9 junio 2016

Como ya debes saber, probablemente si me sigues hace algún tiempo, suelo viajar bastante. Es realmente una de las cosas que más me gusta hacer en la vida. Descubrir nuevos paisajes, nuevas ciudades, nuevas culturas, hablar con mucha gente todo el rato… ninguna experiencia me llena tanto como viajar. Y obviamente también es una gran ocasión para sacar fotos.

En cuanto a mí, viajar me activa la creatividad fotográfica. Toda esta cantidad de cosas novedosas hace que mi dedo índice sea poseído por un espíritu hiperactivo y entonces comienzo a disparar todo el tiempo.

Eso está bien muy bien, pero creo que para aprovechar bien las oportunidades que se presentan con un viaje, es necesario tener un cierto estado de ánimo, viajar de una cierta forma. Y, sobre todo, hay que ser más libre. Si viajas en grupo, de forma general, seguramente eso te frenará: no podrás tomarte el tiempo que desearías, ir a los lugares adecuados en las mejores horas del día. En definitiva, ¡perderás muchas oportunidades fotográficas! (y también humanas, porque ningún local le dirigirá la palabra a todo un grupo de turistas 😉 )

Amanecer a orillas del Ganges (más o menos a las 6 de la mañana).

Así pues en esta ocasión te voy pasar unos trucos para ganar mayor libertad cuando estés de viaje. Te prometo que si me tomo el tiempo y la preocupación de escribir este artículo para explicarte estas cosas, es porque estoy convencido de que te ayudará realmente a conseguir mejores fotos. Por tanto, no te lo tomes a la ligera solo por el hecho de que no emplee palabras complicadas 😛

1. Sobre todo no te estreses demasiado

Jamás hubiese podido sacar esta foto sin tomarme el tiempo para detenerme, caminar, y buscar los mejores ángulos de enfoque.

Jamás hubiese podido sacar esta foto sin tomarme el tiempo para detenerme, caminar, y buscar los mejores ángulos de enfoque.

Probablemente esta sea la razón principal por la que pierdes oportunidades para fotografiar. Si quieres “aprovechar al máximo” tu tiempo allá donde viajes, especialmente si sólo tienes dos semanas, seguramente querrás llegar a ver el máximo de cosas posibles.

El problema es que no te tomarás el tiempo necesario para apreciar plenamente los lugares que visites. A consecuencia de ello, te faltará tiempo para sacar fotos y buscar el mejor ángulo de enfoque, pero sobre todo sobre todo no tendrás el tiempo necesario para impregnarte de la esencia del lugar, para dejar hablar a las sensaciones que te inspire, o para esperar 30 minutos tomándote un té hasta que la luz sea ideal 😉

Créeme, disfrutarás mil veces más tu viaje si haces un poco menos pero te tomas el tiempo necesario para apreciar lo que descubres a cada momento. Además, si no tienes prisa, estarás menos estresado. Y no estás de viaje para estresarte, ¿no? 🙂

2. Encuentra un alojamiento donde te sientas libre

En Portland, no hubiese sentido la repentina necesidad (ni la posibilidad) de salir a hacer fotos de calle si hubiese estado hospedado en un hotel.

Cuando viajamos al extranjero, el primer acto reflejo es reservar un hotel para dormir. Si el destino es un país exótico, a veces te quedarás en un albergue, probablemente la única opción posible.

Me dirás: “pues claro, ¿entonces tú qué propones, dormir en la calle?“. Te aseguro que no he dicho que tengas que dormir sobre una estera en el suelo (ya lo he probado y no es cómodo 😀 ). El problema de los hoteles (sobre todo las cadenas de hoteles) es que son impersonales, asépticos, y que las habitaciones suelen ser bastante pequeñas teniendo en cuenta el precio. Además, muchas veces están ubicados en un “barrio de los hoteles”, lleno de turistas, con pocas personas locales con los que interactuar (y a las que fotografiar 😉 ).

No sé tú, pero a mí ese panorama me deprime un poco, ata de pies y manos a mi creatividad y no me da para nada la impresión de estar descubriendo el país. Cuando viajo, lo que quiero, en tanto sea posible, es vivir en barrios donde vivan los locales, en donde ellos vayan al restaurante, a sus bares. En definitiva, ir a esos lugares en los que pasa algo (cosas distintas a hordas de turistas en bermudas, sandalias y calcetines 😛 ).

Afortunadamente, hay alternativas a los hoteles. Algunos ya lo conoceréis, pero vale la pena mencionarlo porque es un servicio genial, y no puedo pasarlo por alto. De hecho, lo utilizo de forma sistemática durante mis viajes, y estoy seguro de que quizás alguno no lo conozca: hablo de AirBnB.

La idea es sencilla: los particulares te alquilan su departamento (o una habitación) durante varias noches. Es más personal y más grande, al mismo precio que una habitación de hotel. Además, si buscas bien, de buen seguro encontrarás cosas muy baratas.

Sinceramente, no veo razón alguna para reservar en un hotel: hay un montón de hospedajes disponibles en todo el mundo (especialmente en los países occidentales), que siempre serán mejores que un hotel, a menudo menos caros, mucho más agradables, y a veces uno llega a lugares realmente magníficos. En Portland, alquilé un loft de 90m² completamente amueblado estilo años 60, con terraza, por… ¡113 € la noche! (menos caro que las habitaciones de hotel de pocas estrellas en el mismo barrio)

Además, a veces, podrás encontrarte con los anfitriones y pasar buenos momentos, conversar… ¡y a menudo te darán buenos consejos para encontrar el mejor lugar donde comer cerca!

Mucho mejor que un hotel, ¿no? :)

Mucho mejor que un hotel, ¿no? 🙂

¡Bueno, ahora que esperas alojarte en un lugar súper chulo durante tus próximas vacaciones, tengo una buena noticia para ti! 🙂

AirBnb acaba de lanzar su programa de patrocinio: si te inscribes haciendo clic en el botón de aquí abajo, ahorrarás 18€ en tu primera reserva (¡eso hay que aprovecharlo, sin duda! 🙂 ). (Transparencia total: yo también ganaré eso en mi próxima reserva, de esta forma todo el mundo sale ganando) 🙂

Inscríbete en AirBnb

 (¡Ah, y también puedes alquilar tu apartamento cuando vayas de viaje, de esa forma puedes recuperar una parte de lo que gastes en tus vacaciones!)

Si tu presupuesto es limitado, también puedes usar la página de CouchSurfing: la idea es que unos desconocidos te reciben en su casa, por el simple placer de conocer gente nueva 🙂 Por tanto, es gratuito, pero generalmente se espera que compres y prepares algo de comida 😉 (y sobre todo que no pienses que la casa de tus anfitriones es un hotel gratis, debes ser atento y ponerle ganas).

Se basa en la idea de compartir, en la solidaridad, y el 99,9% de couchsurfers son gente genial y cálida. Sin embargo, normalmente no dispondrás de una habitación privada, por lo que puede convenirte menos si viajas en pareja o familia. Eso es cosa tuya 🙂 Yo mismo lo he usado varias veces, y siempre ha sido genial.

3. Siéntete libre a la hora de moverte

Pararse a un lado de la carretera frente a un paisaje dado es muy agradable :) (también lo puedes hacer con un coche pequeño ;) )

Pararse a un lado de la carretera frente a un paisaje dado es muy agradable 🙂 (también lo puedes hacer con un coche pequeño 😉 )

La libertad para desplazarte quizás sea aún más importante que la libertad de alojamiento, ya que te permitirá estar en un entorno que estimule tu creatividad. Efectivamente, si dependes del último bus, un tren u otro medio de transporte, seguramente puedas detenerte menos tiempo en ciertos lugares.

Ojo, yo me he movido mucho en tren, en bus, en jeep y en otros medios de transporte a motor mientras viajaba por Asia, porque a menudo es el medio más económico, rápido y seguro para recorrer grandes distancias (aunque no en ciudad, te invito a que pruebes a conducir por una ciudad de la India y a que sobrevivas más de tres segundos 😛 ).

Dejado claro esto, a veces lo cierto es que para el fotógrafo puede ser muy útil tener libertad a la hora de desplazarse. En países “exóticos”, la mejor opción a menudo es alquilar una moto: es barato, práctico para circular, y puedes esperar tranquilamente durante 30 minutos hasta que se ponga el sol si es necesario.

En cualquier lugar, puede ser una gran idea alquilar un coche y visitar tu destino a cuatro ruedas. He elegido hacer esto para descender la costa oeste de Estados Unidos (¡un país ideal para recorrer en coche!), y la verdad es que fue una decisión excelente 😀 He podido ver muchas cosas que me hubiese sido imposible descubrir en tan poco tiempo sin coche, y tener una gran libertad de movimientos para hallar las mejores vistas y ángulos de enfoque para sacar fotos. Para ser más claro, el coche ha sido mi mejor herramienta fotográfica en los viajes, justo detrás de la cámara en sí misma  (y por si fuera poco, hace que sea más fácil llevar el trípode contigo )

En general, alquilar un coche en Europa es caro (las tarifas me parecen realmente escandalosas), al revés de lo que ocurre en Estados Unidos, sobre todo a la vista del precio del combustible y la tasa de cambio de euros a dólares. Sale casi “ gratis” en relación al servicio que presta.

 

Pequeño matiz: las ciudades. En aquellos países en los que un coche sea útil para recorrer grandes distancias, también suele ser terrible desplazarse en cortas distancias, es decir, en las ciudades. Generalmente lo mejor es dejarlo en un parquin. Utiliza los transportes públicos si son buenos (no siempre es el caso), y si no, te recomiendo Uber, en aquellos países donde esté funcionando. Es rápido, no demasiado caro (elige la opción UberX para un coche pequeño sencillo y económico) y muy práctico: utiliza la aplicación en tu smartphone, y en sólo un clic podrás pedir un coche, que estará donde acuerdes en menos de cinco minutos (a veces más rápido en países donde se usa mucho como Estados Unidos). No tienes que pagar nada en el coche, se debita directamente de tu tarjeta de crédito para que puedas salir corriendo tranquilamente y no perderte la puesta de sol 😛

Segunda buena noticia para ti: Uber también tiene un programa de afiliciación. Puedes ganar 10€ en tu primera carrera si te inscribes mediante este botón de abajo:

Regístrate en Uber

(O utiliza directamente el código promocional xz9k7 en la aplicación)

Sí, lo sé, hoy es la fiesta de los códigos promocionales, aprovéchalos 🙂

(Estoy al tanto de la polémica que suscita Uber con los taxistas, y no hay lugar para ello aquí: por tanto, agradezco que nadie publique nada sobre este tema en comentarios para evitar que la gente se altere y poder continuar hablando sobre fotografía 😉 )

4. Dedica tiempo a hacer UNA foto

El problema de los viajes es que pueden llegar a “desbordarnos” un poco: hay tantas cosas por ver y fotografiar que llegado un momento ya no se sabe hacia dónde dirigirse, queremos fotografiarlo todo, en todo momento, y terminamos por no dedicar el tiempo necesario a cuidar cada imagen.

Lo que quiero que comprendas es que tendrás que elegir. Si pasas una sola noche en una ciudad, únicamente dispondrás de una puesta de sol. Puede que haya tres lugares con vistas maravillosas, y tendrás que elegir uno. No sirve de nada intentar hacerlo todo… lo harás todo mal.

Si estás muy limitado de tiempo (¡algo que ocurre muy a menudo!), inviértelo en una sola imagen. Encuentra el mejor ángulo de enfoque, la mejor luz, tómate tu tiempo y no intentes correr varias liebres al mismo tiempo, porque no atraparás ninguna.

Esperé casi 30 minutos con un viento glacial para conseguir esta foto de San Francisco ;)

Esperé casi 30 minutos con un viento glacial para conseguir esta foto de San Francisco 😉

Tampoco tengas miedo de elegir mal: a veces te pararás a hacer una foto sólo porque el encuadre y la luz son magníficos. Entrarás en el coche, y dos kilómetros más adelante, la vista será mil veces mejor. Eso pasa y te pasará. A mí me ha ocurrido tantas veces que he dejado de contarlas. Aunque jamás podrás saber lo que vas a encontrar tras la siguiente curva, así que es mejor aprovechar lo que se ve y no dejarlo pasar 🙂

Por ejemplo, la foto de cabecera del blog me llevó fácilmente dos horas: recuerdo que busqué en Internet cuáles eran los mejores lugares para fotografiar el centro de Miami, elegí el que me parecía mejor, fui en coche con suficiente antelación para no llegar demasiado tarde (y porque no era tan fácil para mí encontrarlo), y una vez allí, esperé el momento en que la luz fuese exactamente como quería.

Dediqué mucho tiempo a esta foto, que me gusta, y ella sola vale mil veces más que 10 fotos mediocres. Así que hazme caso, elige una imagen y dedícale tiempo y esfuerzo, obtendrás muchos mejores resultados.

 

Esto es todo por hoy, espero que durante tu próximo viaje tengas mayor libertad para sacar las fotos de tus sueños gracias a estos consejos y recomendaciones, y que aprendas a planificar bien tu aventura 🙂 ¿Y tú, cuáles son tus trucos particulares para fotografiar con mayor libertad en tus viajes? (dejar tirada a tu familia en el arcén no cuenta 😀 )


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