¿Cómo elegir un ordenador para trabajar con fotografías?

28 junio 2016

La mayoría de las preguntas que me hacen suelen estar relacionadas con el material. Ya he hablado bastante sobre ello, especialmente de la elección de la cámara o de la del objetivo, pero aún no he hablado nunca del ordenador.

Efectivamente, en la era de la fotografía digital, el ordenador se ha convertido en una extensión imprescindible del proceso fotográfico. Para empezar, es el lugar dónde se guardan las fotos y se visualizan, aunque también −y sobre todo− para revelarlas. Ya lo he dicho muchas veces: el tratamiento fotográfico es una verdadera extensión del disparo, su culminación, y es indispensable. No me extenderé en la argumentación completa, pero simplemente hay varias cosas importantes que no se pueden controlar en el momento del disparo, y que se gestionan en el tratamiento digital posterior, especialmente el contraste, los colores, la gestión de las luces y las sombras, etc.

En definitiva, para sublimar las fotos, tendrás que pasar por la fase de tratamiento digital, y es entonces cuando se presenta la pregunta de la elección del ordenador apropiado para hacerlo con comodidad.

Dado que la informática evoluciona de manera exponencial, no he querido hacer una guía proponiendo modelos concretos: eso sería estúpido, porque el artículo dejaría de tener validez en uno o dos meses. He querido explicarte los grandes principios que deben guiarte en la elección de un ordenador para fotografía, y que sigan siendo válidos varios años después.

¡Por tanto, si lees este artículo dos años después, sigue siendo válido, así que continúa la lectura! 😀

Fíjate en que todo lo que cuento aquí es válido desde la perspectiva del retoque fotográfico únicamente (sobre todo si trabajas con Lightroom o programas equivalentes), y que no tengo en cuenta otras cosas que se puedan hacer con el ordenador. Si quieres montar vídeos necesitarás más RAM y un mejor procesador, si quieres reproducirlos tendrás que tener en cuenta la tarjeta de vídeo, etc. Pero para un uso ofimático y de Internet, si tu PC sirve para la fotografía, también bastará.

¿Ordenador portátil o de escritorio?

Es una de las primeras preguntas que uno puede hacerse: ¿hay que elegir un ordenador portátil o un ordenador de escritorio?

"¡Efectivamente Magali, este vídeo de gatos es muy divertido! Ahora dame el balance fiscal de 2014, o estás despedida".

“¡Efectivamente Magali, este vídeo de gatos es muy divertido! Ahora dame el balance fiscal de 2014, o estás despedida”.

Un ordenador de sobremesa tiene la desventaja evidente de no podérselo llevar por ahí, pero también tiene ventajas innegables:

  • A prestaciones iguales, es menos caro que un PC portátil. Por tanto: por el mismo precio, contarás con mejores prestaciones.
    A groso modo, por el mismo precio, trabajarás con mayor comodidad.
  • Permite ampliar las prestaciones, en el sentido de que en el futuro generalmente se podrán agregar nuevos componentes para mejorar una parte del ordenador.
    Si piensas que “no sabes nada de todo esto y [que] no quieres aprender”, bueno, puedes hacer otra cosa: es fácil encontrar a alguien que tenga los conocimientos necesarios para cambiar piezas de un PC y que lo hará por varias decenas de euros, mucho menos caro que un ordenador nuevo.
"Con mi ordenador portátil, puedo trabajar en todas partes, hasta sentada sobre mi alfombra de Ikea frente a mi chimenea falsa. ¡Es genial, soy muy feliz! :D "

“Con mi ordenador portátil, puedo trabajar en todas partes, hasta sentada sobre mi alfombra de Ikea frente a mi chimenea falsa. ¡Es genial, soy muy feliz! 😀 “

Un ordenador portátil obviamente tiene como principal ventaja el poder ser transportado, pero a prestaciones equivalentes, resulta más caro, y será imposible cambiar las piezas en el futuro para ampliarlo.

Sin embargo, tiene una gran desventaja: la pantalla integrada siempre es insuficiente para la fotografía, especialmente porque en la mayor parte de casos, salvo en cámaras de alta gama (y no siempre), la cámara varía la luminosidad y el contraste según su configuración, lo cual hace que sea difícil lograr colores con alta fidelidad en todas las circunstancias.

Así, que si te decantas por un portátil, lo ideal sería que puedas contar con una pantalla extra para trabajar en casa.

¿Entonces qué conviene elegir? Pues bien, eso depende de si necesitas llevar contigo el ordenador durante tus desplazamientos o no, y obviamente también de tu presupuesto. Yo personalmente tengo los dos porque es mi trabajo y viajo mucho, por lo que es normal equiparse bien. Aunque, claro, no todo el mundo le da un uso profesional.

En este punto depende realmente de tus preferencias personales. Si para tus desplazamientos únicamente necesitas poder conectarte a Internet y realizar otras tareas básicas, una tableta puede ser más que suficiente. Por sumas muy razonables, se puede adquirir una. Basta sobradamente para revisar el correo electrónico y para el Facebook, y también puedes tener un PC de escritorio en tu casa que será más potente que cualquier portátil por el mismo precio.

¿Mac o PC?

Llegados a este punto, generalmente se desata de inmediato una guerra abierta en los comentarios 😀 (no sé por qué, pero preveo que este artículo será muy comentado 😉 ) Lo digo de antemano para que quede claro: ninguno de los dos es mejor que el otro para trabajar con fotos.

En mi caso, me he comprado hace poco dos Mac (uno portátil y otro de escritorio) después de trabajar durante años con PC (Linux y después Windows), aunque eso se debe a razones que nada tienen que ver con la fotografía.

¿Entonces qué ventajas e inconvenientes tienen unos y otros?

Los Mac

Digamos que los Mac claramente no son compatibles con presupuestos reducidos, y que generalmente el precio es más elevado a prestaciones equivalentes.

Al contrario de lo que dice la leyenda urbana, Mac no es “mejor para la fotografía“, no. Quiero decir que no existe ninguna razón intrínseca que haga del Mac un ordenador mejor en términos absolutos. Los programas imprescindibles funcionan igual de bien en Windows, y las pantallas de los Mac no son mejores en absoluto (ni tampoco peores, ojo).

He hecho la prueba con mi iMac (el último modelo de esa gama), y el espacio de colores que ofrece la pantalla es un poco peor que el de mi pantalla Dell de calidad media. No es nada terrible, tampoco es tan importante.

Cuidado, no obstante: los Mac tienen el defecto de contar con una pantalla brillante, lo cual sinceramente no es ideal por el retoque fotográfico. Dicho esto, los tratamientos antirreflejos comienzan a ser realmente eficaces, y ahora −yo que detesto el brillo excesivo− ya no me molesta más. Pero no olvides que en cualquier caso, podrás conectar otra pantalla al ordenador, por lo que tampoco debería ser algo que te tenga que echar para atrás si quieres comprar un Mac.

Respecto al modelo, todos los Mac del mercado actual sirven para ejecutar correctamente los programas de retoque. Obviamente, cuanto más básico sea, su rendimiento será más lento, aunque eso no debería suponer un ralentizamiento excesivo.

Más allá de esto, yo diría que Mac ofrece una ligera ventaja para aquellos que no tengan muchos conocimientos informáticos: y es que resulta un poco más intuitivo para los que no sean unos “frikis de la informática” 🙂

En lo referido a otros aspectos ergonómicos, de estabilidad del sistema y de diseño, es una cuestión más subjetiva, y no debería influir directamente en el retoque fotográfico: es cosa tuya saber si eso es importante para ti, y si vale la pena la inversión.

Los PC (con Windows)

En cuanto a los PC, tienen la ventaja (desventaja para algunos) de ofrecer más modelos, lo cual aumenta la oferta de modelos, y de ser ampliables (no esperes poder desmontar un iMac para cambiar alguno de sus componentes, agradece que te dejen aumentar la memoria RAM 😛 ).

También es posible encontrar ordenadores de gama media con unas características técnicas muy buenas a un precio razonable (entre 700 y 1.100 € aproximadamente), concretamente con características como las recomendadas en ProfessionalReview.com (una página de consejos informáticos en español) disponibles en Aussar.es (una página de venta).

La idea, brevemente, es que ProfessionalReview.com selecciona las piezas que tienen una mejor relación calidad/precio en un momento determinado, y ofrece diversas configuraciones posibles que se adaptan a usos y presupuestos distintos. La información se actualiza de forma regular, de ahí lo que decía sobre que el artículo será válido dos años después 😉 Aussar, por su parte, se encarga de mostrar resultados en base a esas recomendaciones y a vender esos productos.

Si no quieres darle demasiadas vueltas, puedes elegir a partir de la configuración “Gaming y superiores. Eso bastará. Personalmente, yo elegí una configuración “Gaming” en octubre de 2012 y, más de dos años más tarde, ejecuta sin ningún tipo de dificultad Lightroom, Photoshop, etc.

Obviamente, puedes pedir esa configuración completamente montada y lista para usar (de hecho, ese es mi consejo), algo igualmente útil para los que tengan menos conocimientos informáticos

¿Y Linux?

Sé que si no hablo de Linux, alguien me lo echará en cara (o incluso quizás me lance piedras a la cabeza :D). A modo de simplificación, Linux es un sistema operativo (como OS X o Windows), pero libre y gratuito. Lo puedes descargar de forma gratuita y legal, e instalarlo directamente en tu ordenador.

Existen varias “distribuciones” (con estilos de visualización distintos), entre las cuales algunas realmente son tan fáciles de usar como Windows o Mac, seamos honestos.

No diré mucho más por dos razones:

  • Si conoces Linux y deseas utilizarlo, es probable que no necesites demasiado mis consejos para elegir un ordenador.
  • Los programas más sencillos y eficientes (de pago, sí) que recomiendo para el retoque fotográfico −principalmente Lightroom− no son compatibles con Linux. Lo cual no quiere decir que no se pueda hacer retoque fotográfico con Linux (existen alternativas libres y gratuitas más que válidas). El tema es que yo voy a hablar de estos softwares de pago.

¿Cuáles son las características técnicas a considerar?

Si no quieres pensar demasiado, puedes quedarte prácticamente con lo que te he dicho antes, y comprar en Aussar una configuración hecha en ProfessionalReview.com, o el Mac que más te convenga (teniendo en cuenta el presupuesto que necesitarás para la pantalla, luego volvemos a esto).

Si quieres más detalles, lee esta parte que sigue: voy a enumerar los diversos componentes del ordenador y su importancia en fotografía. Si no entiendes nada de lo que digo, no entres en estado de pánico: siempre puedes elegir con los ojos cerrados una de las configuraciones de las que hablé antes y pedirle a un vendedor que te dé algo equivalente.

  • El procesador: es el cerebro del ordenador, el encargado de realizar los cálculos durante el proceso de retoque de las fotos. Influye mucho en lo rápido que se llevarán a cabo las operaciones del programa (lo cual es importante para una cómoda utilización), y en el tiempo de exportación de las fotos (si es rápido también es más cómodo, aunque no es absolutamente indispensable, ya que siempre puedes hacer otra cosa mientras que Lightroom exporta las fotos: no sé, tomar un café, hacer algo de macramé o darle mimos a tu gato).
    Por tanto, es importante elegir un ordenador que no sea demasiado básico. A principios de 2015, un Intel i5 es lo mínimo, pero es preferible un i7 si dispones del dinero.
    Ahora ocurre igual, pero es completamente necesario que sea un sistema de 64 bits, porque el de 32 bits se va a quedar rápidamente obsoleto (casi es un hecho), y seguramente te limitara en el futuro.

  • La memoria RAM: es menos importante que el procesador en lo que se refiere al funcionamiento fluido de tu ordenador, si bien a día de hoy lo mínimo que cabe esperar es 4 GB, es preferible que sea 8 GB, más que nada porque la RAM no es muy cara. Fíjate en que es el componente más sencillo de añadir (se tarda como máximo 15 minutos).
  • La tarjeta gráfica: no es tan importante para el tratamiento fotográfico. Verifica simplemente que tenga los conectores necesarios para pantallas de alta resolución (un día u otro tendrás una), es decir, el DVI Dual-Link o el DisplayPort.
  • El disco duro: es el lugar donde se almacenarán las fotos. Su capacidad en TB (terabytes) determinará el número de archivos que puedas guardar. El precio se ha reducido considerablemente últimamente, así que prevé un mínimo de 2TB.
    La velocidad en revoluciones por minuto determinará la velocidad de acceso. Elige uno que tenga al menos 7.200 revoluciones por minuto, si bien es cierto que la mayoría de ordenadores de gama media de hoy en día llevan instalados discos que responden de sobras a estos requisitos.

  • El SSD: permite almacenar archivos como un disco duro, pero en este caso utiliza el sistema de memoria flash (como las tarjetas o las llaves USB).
    Ventaja: es mucho más rápido tanto para la lectura como para la escritura de datos, lo cual mejorará la velocidad de funcionamiento del programa a la hora de buscar fotos en el catálogo. Aunque esta ventaja desaparece a la hora de revelar la foto.
    Inconveniente: estas prestaciones tienen un precio, y un SSD generalmente es mucho más caro.
    Para trabajar con comodidad, necesitarás un ordenador con un pequeño SSD para instalar el sistema de conexión y los programas, y un disco grande para poder almacenar los archivos. De esta forma, disfrutarás de lo mejor de ambos mundos.

La pantalla

La pantalla es realmente el elemento del material informático más importante para hacer fotografía, mucho más que el ordenador. Para esto último, simplemente necesitas saber que funciona bien. Y también está bien que un fotógrafo se interese en buscar más información, por lo que el tema merece un artículo completo (llegará 🙂 ).

Mientras tanto, me conformaré con explicar algunos criterios de compra. Y por encima de todo, en caso de que hayas elegido un ordenador portátil, te aconsejo de verdad que inviertas en una pantalla aparte: te servirá durante mucho tiempo (tardará en quedarse obsoleta mucho más que un ordenador), y hará que tu trabajo sea mucho más cómodo.

¿Qué hay que buscar en una pantalla?

  • Panel de tipo IPS y mate. Los paneles TN (presentes en la mayoría de pantallas) tienen una claridad y un contraste que varían según el ángulo desde donde se mire la pantalla. ¿Cómo vas a saber si la foto realmente está bien si cambia de aspecto al mover la silla? Respuesta: no puedes. Por eso es un criterio importante.
    En general, deben evitarse las pantallas brillantes por esos reflejos molestos que producen.
  • Un buen rendimiento de colores, algo que viene determinado por algo que llamamos “delta E“. Tras este nombre se esconde simplemente la diferencia entre el color que debería mostrarse y el que se ve realmente. Cuanto más pequeña sea esta diferencia (el delta E), más fidelidad tendrá la pantalla, es lógico. Esto no implica que deje de ser obligatorio el calibrado para conseguir un rendimiento de colores de alta fidelidad en toda la pantalla.
  • Si es posible, que sea grande. Una pantalla de 27 pulgadas es realmente muy cómoda para la fotografía. No bajes de las 21 pulgadas si quieres comprar una nueva (si tu pantalla vieja es de 19 pulgadas no la tires por haber leído este artículo 😉 )
  • Si es posible, un espacio de colores lo bastante grande, que incluya casi todo el espacio AdobeRVB. ¿Todo esto te suena a chino? Inciso.

Una pantalla que pueda mostrar más colores te permitirá percibir más matices de verde. Recuerda que esto aporta una comodidad extra y que puede ser muy útil, pero que si solo haces fotos retrato, seguramente no notes el efecto. Así que no hagas caso a esto si no tienes el dinero suficiente.

¿Cómo elegir un modelo concreto?

Aquí, de nuevo, evitaré darte nombres de modelos que quedarán desfasados rápidamente, simplemente te diré cómo elijo yo:

  1. Yo voy a Digitea.es
  2. Busco entre los artículos de “Comparativa”
  3. Leo las reseñas y elijo según mi presupuesto.

Y no olvides prever un dinero para la sonda de calibrado, porque si no una buena pantalla no sirve para nada.

¿Cómo hacer la elección final?

Si piensas decantarte por un PC de escritorio, elige simplemente una de las configuraciones de ProfessionalReview.com (o de Aussar.es). Esas es la mejor relación calidad/precio que encontrarás en el mercado, así que elige según tu presupuesto (recordando al mismo tiempo que seguirás necesitando una pantalla).

En el caso de un PC portátil, eso cambia con frecuencia, así que simplemente te recomiendo que vayas a la comparativa de Digitea.es. De nuevo, recuerda pensar en una pantalla extra, o en su defecto, elegir directamente un portátil con una pantalla IPS).

 

¡Esto es todo, espero que esta guía te ayude a elegir mejor si estás pensando en cambiar de ordenador próximamente y que aprendas a hacerte las preguntas correctas para sortear esta selva aparentemente impenetrable de información! No dudes en comentar si tienes alguna pregunta 🙂

¡Y no te olvides de compartir el artículo! 🙂

 

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2 comentarios

  • Excelente nota. Gracias !!!!

    28 junio 2016
    • ¡Muchas gracias Pedro José! Espero que te sirva de ayuda.

      4 julio 2016

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