Atrévete con el blanco y negro durante tus viajes

4 agosto 2016

Este artículo está a medio camino entre el relato de una experiencia, un cuaderno de viaje y una serie de consejos y trucos sacados de una guía para fotógrafos de viaje que te ayudarán a hacerte las preguntas correctas y a descubrir tu personalidad fotográfica.

Ya conoces los aspectos técnicos básicos de la fotografía, y si no comienza a formarte en un curso con Laurent (¡una idea excelente!)… Llegará un momento en tu desarrollo como fotógrafo en el que asistirás a un curso y disfrutarás de esta gran pasión que es la fotografía. Cuando logres pasar del “fotografío todo lo que se mueve” al “trabajo realmente en la imagen para desvelar mi personalidad fotográfica”, en ese momento, tus fotos comenzarán a ser sublimes. ¡Este será el momento en el que verdaderamente eclosiones en esta disciplina!

Este es un artículo escrito por Marie-Ange Perney, del blog “Apprendre la photo de voyage”. Así pues, es ella quien habla en este artículo:)

I – ¿Por qué el blanco y negro?

1. ¿Cómo me he atrevido con el blanco y negro en fotografía de viaje?

Saber lo que se quiere hacer con nuestra vida fotográfica es como saber de qué queremos trabajar de mayores cuando todavía somos niños. ¡Son pocos los que experimentan una revelación en su primer trazo con un lápiz!

Hay niños y niñas que desde sus primeros años de escuela saben que quieren ser médicos, enfermeros o jefas de bomberos. ¡Algunos lo tienen claro en bachillerato, y de ahí se orientan hacia una escuela de ingeniería agroalimentaria! ¿Por qué no? ¡Se trata de aprender sobre la vida, el azar, las oportunidades!
Y después están aquellos que desde la guardería saben que serán panaderos y que hacen el mejor pan del mundo ya desde su adolescencia, para nuestra gran felicidad.

En fotografía, ocurre lo mismo: ¡en más o menos tiempo aprendemos los primeros balbuceos de la técnica, disparamos, nos divertimos, y después, un día, se produce la gran revelación! ¡Esto me gusta, y es lo que quiero hacer!

¡Ese día puede llegar en la guardería, en el instituto o en la universidad, o, en mi caso, muchos años más tarde! ¡Oh! Ojo, que tampoco soy una anciana venerable… Es ahí cuando buena parte de vosotros se dirigen a mi blog para ver cuál es mi aspecto… ¡Pues perfecto! ¡De paso, verás que yo quería ser astrónoma, y mira dónde estoy ahora! Yo viajo, cámara al cuello, aunque a veces también con la cabeza en las nubes…
Es necesario alcanzar una cierta madurez fotográfica, y para eso, no hay reglas escritas. El disparador puede llegar en cualquier momento, en una exposición, viendo una foto, en un encuentro, en un país… ¡No es sencillo encontrar el estilo propio a cada uno! Es necesario ponerse a prueba para lograr mejorar en lo que a una le apasiona.

Durante muchos años, he regresado de mis numerosos viajes con miles y miles de fotografías… Hasta que un día, en Camboya, mi inspiración creativa se dio cuenta de lo evidente: tenía que “atreverme con el blanco y negro en viaje” para convertirme en la fotógrafa viajera que, a día de hoy, transmite su pasión por los viajes y la fotografía.

2. El blanco y negro, una forma de expresión contemporánea

El blanco y negro es un abordaje técnico que puede aplicarse a varias disciplinas, como pueden ser la fotografía de retrato, paisajes, arquitectura o fauna. La fotografía en blanco y negro inmediatamente evoca los grandes nombres de la fotografía, aquellos que han dejado su huella en la historia.

El blanco y negro ha sabido atravesar diversas épocas y pervivir en el tiempo. Algunos creían que esta práctica se marchitaría, que su tiempo de protagonismo pasaría, y que se esfumaría. ¡Pues nada de eso, más bien al contrario! La fotografía digital incluso le ha brindado una segunda juventud a esta práctica. Las nuevas herramientas de conversión nos permiten reproducir ahora el revelado específico que se podía hacer con las películas analógicas.

El blanco y negro no es ahora una práctica menos exigente y requiere un serio aprendizaje, una especialización, un posgrado en la disciplina.

La fotografía en color comenzó en los años 50. No resultó tan sencillo destronar a generaciones de fotógrafos que no concebían la fotografía sin tonos de gris y sepia

Se desató una guerra encarnizada entre el gran público −seducido inmediatamente por esta nueva forma de expresión que contribuyó a la democratización de la fotografía− y un grupo elitista ferviente defensor del blanco y negro y de su estatus de grandeza adquirido con tanta dificultad.

La fotografía a color es una representación de la realidad mientras que el blanco y negro es más bien una interpretación de la realidad, una expresión creativa del fotógrafo.

Fotógrafos muy reconocidos adoptaron este nuevo modo de expresión en color, algo que podría haber supuesto el declive del blanco y negro. Y entonces llegó la tecnología digital. La fotografía en blanco y negro hubiese podido quedar relegada a un espacio en los museos de la fotografía, pero la informática (y la facilidad de uso de los programas disponibles para hacer el revelado) provocó el efecto contrario. Tras varios años, el entusiasmo generado por esta práctica ha superado con creces el efecto producido por una simple moda. A día de hoy, a prácticamente nadie se le ocurriría cuestionar la pertinencia de la fotografía en blanco y negro.

¡Yo no trabajé nunca en analógico, por lo que, tal y como puedes imaginar, adopté más tarde el blanco y negro!

3. Ver la vida en blanco y negro, un mundo sin colores

Me ahorraré los detalles acerca de la compleja naturaleza del ojo humano. Recuerda simplemente que en la observación de una imagen en blanco y negro únicamente se utiliza una parte de las funciones que permite la vista humana. Su espíritu se aleja de la realidad, de la percepción “normal” de los objetos o paisajes que nos rodean. En primer lugar, el color nos toca desde un punto de vista emocional; razón por la cual, los colores de una puesta de sol estimulan nuestras emociones. El color es una de las cualidades de la realidad. Toma los colores de una bandera y convierte ese símbolo a blanco y negro: no será más que un vulgar pedazo de tela. No podemos impedir que nuestro cerebro perciba aquello que conoce, la hierba es verde y el cielo es azul (¡está bien, de acuerdo, para el cielo a veces es más complicado!).

Por tanto, si se quieren hacer fotos en tonos de gris, esto necesariamente cierra algunas puertas. Aunque el blanco y negro permite un abordaje fotográfico que ofrece muchas otras ventajas y muchos trucos para seducir al espectador. Veamos pues qué puede aportarnos esta nueva forma de lenguaje

4. El blanco y negro es un lenguaje

¡El hecho de expresarse en blanco y negro no es un efecto de la moda! ¡Es una forma de expresión! Esta certeza cobrará sentido para ti con la lectura de las líneas que siguen.

La pérdida de visión o del oído siempre se ve compensada por la agudización de otros sentidos. Ocurre lo mismo con una imagen. Elimina los colores y otros elementos ganarán en importancia para la percepción humana: líneas, formas, motivos, texturas, luz, contrastes, relieves…

Esto no facilita, por tanto, el disparo. Para compensar la pérdida, hay que estar más atento a otros aspectos:

1. la composición de la imagen,
2. el encuadre,
3. el análisis de la luz,
4. la densidad de los contrastes.

Por esta razón, el retrato −sobre todo el retrato en exteriores− se verá realzado si se presta una atención particular a estos cuatro puntos (los de arriba):

La sutileza consiste en aferrarse a estos cuatro valores para permitirnos expresar de forma diferente emociones tan diversas como la tristeza, el miedo, la ternura, la violencia, la inquietud, etc.

Si la luz y los contrastes son los fundamentos de la expresión en blanco y negro, no hay que olvidar que las formas geométricas estructuran la imagen y guían nuestra mirada. Hay que aprender a identificarlos y lograr que queden bien.

¿Pero es posible imaginar y pensar en blanco y negro? ¡¡¡Pues bien, dejando de lado las grandes teorías, la respuesta es NO!!!

¡Si no se puede pensar en blanco y negro, entonces es fundamental pensar PARA el blanco y negro!
Hay que anticiparse al blanco y negro e incorporar los cuatro ingredientes (composición, encuadre, luz, contraste) durante la preparación.

Una cosa importante: el disparo en digital permite dejar de lado todos los miedos al blanco y negro. Tenemos la posibilidad de sacar imágenes en colores y de trabajarlas después en la fase de tratamiento digital para convertirlas a blanco y negro. Te voy a explicar la técnica que mejor se adapta más adelante. ¡Antes de esto, existen técnicas de aprendizaje para comenzar a afinar tu mirada!

II – Un poco de técnica

1. Una técnica fácil de aplicar

Ejercicio lúdico y muy eficaz.

¡Afortunadamente, antes de tomar el mando de un Airbus A380, todos los pilotos de aviones han aprendido su oficio en un simulador de vuelo! En nuestro caso es un poco lo mismo antes de salir a la calle a fotografiar.

Probablemente tengas una fototeca con cientos, miles o cientos de miles de imágenes (si este es tu caso, aprovecha para ordenar un poco)…

Sigue estos tres pasos:

  • Busca imágenes que puedas convertir a blanco y negro.
    • Identifica las cuatro características favorables (cf. más arriba) en tus imágenes en color.
    Cambia a modo blanco y negro en tu software para analizar los juegos de líneas, formas o motivos.

Sal a la caza de fuertes contrastes. Entra en los detalles de tus imágenes. Si te aplicas bien durante el enfoque y el disparo, probablemente puedas aislar una parte de la imagen y revelarla en blanco y negro.

Pero cuidado, no se trata de la técnica para convertir imágenes en color a blanco y negro, sino simplemente de un ejercicio para afinar la mirada. ¡Este método de aprendizaje es mucho menos desmotivador que disparar cientos de veces para cosechar un fracaso tras otro!

Ejemplo de una interpretación: me fijé en esta imagen para hacer lo que tenía en mente. La fotografía en color a priori no tiene interés No obstante, sí que hay algunas características interesantes:

– Contrastes importantes en el primer plano, entre el blanco de las camisas de estos niños y el negro de sus cabellos.
– El dedo apuntando desenfocado contrasta mucho con la nitidez del rostro del niño.
– Un sujeto a aislar, el niño nítido con la cara nítida en relación a las otras caras desenfocadas.
– Por tanto, opté por reencuadrar la imagen con el rostro del niño pero respetando la regla de los tercios.
– Además, esto me permitió eliminar el fondo, donde aparece la escuela, porque en esta imagen no interesa.

Ahora, practica este ejercicio para afinar tu mirada y aprender a analizar una escena.

2. ¿Cómo fotografiar en blanco y negro?

Adoptar la práctica de la fotografía en blanco y negro es un proceso que probablemente intimide un poco. ¡Pero lo cierto es que resulta más fácil implementarlo que no convertir las imágenes en color a tonos de blanco y negro!

Aquí van algunos consejos para aventurarte a ello disponiendo del material necesario, configurando los ajustes adecuados y tomando las decisiones correctas sobre el terreno.

Para no complicarnos, se puede fotografiar en blanco y negro con todas las cámaras, solamente hay que sacar el mayor partido de las posibilidades que ofrece y conocer sus limitaciones. Entre un smartphone y una cámara réflex de alta gama, hay todo un mundo. La capacidad del sensor en términos de dinamismo, profundidad de campo, color y ruido depende mucho de su tamaño. Ocurre lo mismo con su potencial creativo: cuanto más pequeño sea el sensor, más difícil será jugar con profundidades de campo bajas.

¿Qué formato utilizar para hacer fotografía en blanco y negro?

Todas las cámaras cuentan con un modo blanco y negro que permite producir directamente una imagen con tonos de gris. Puede ser tentador, pero los resultados son simplistas y su potencial creativo durante el tratamiento digital será prácticamente inexistente.

“El potencial principal de la fotografía digital es el control de la interpretación”.

Es difícil imaginar a un monje con sus hábitos de color naranja llamativo en una foto en blanco y negro… ¿Y por qué no?

¡No sucumbas a lo fácil, te arrepentirás! Con el modo blanco y negro, los datos de los colores quedan eliminados. Por lo que no será posible diferenciar los colores a la hora de convertirlos en diversos tonos de gris. Si no aprovechas esta oportunidad que ofrece la tecnología digital en color, se verá considerablemente reducida la posibilidad de sublimar tus fotos en blanco y negro. Incluso si no se te dan bien las herramientas de tratamiento digital, no cedas ante lo fácil utilizando este modo. ¡Elimina los datos RGB (rojo, verde y azul o red, green y blue en inglés) y la imagen resultante dará la sensación de ser insulsa y sin relieves! En cualquiera de los casos, unos cuantos ajustes con los cursores de un programa de tratamiento digital, darán un resultado mucho mejor (consulta la parte dedicada al retoque más adelante).

¿Entonces cuál es la solución? Si elijes disparar en JPEG, te recomiendo que evites el modo blanco y negro. ¡Al revés, si utilizas RAW + JPEG, has elegido la combinación ganadora!

Efectivamente, el formato RAW conservará todos los datos necesarios para el revelado digital, mientras que el formato JPEG te será útil durante el disparo, pues será esa la imagen que aparecerá en la pantalla LCD y, por tanto, te dará la primera información visual tras el disparo. Por tanto, será de una gran ayuda para identificar los puntos fuertes y los puntos débiles de tu imagen. Sólo podrás mejorarla con el archivo RAW que tu cámara de fotos conserva, como si de un tesoro se tratase, en la tarjeta de memoria.

Un apunte: la grabación combinada de RAW + JPEG te dará lo mejor de ambos formatos, uno con una imagen instantánea en el momento del disparo, y otro con todos los datos necesarios para pasar las fotos a blanco y negro. A pesar de que esta solución requiere más espacio en la tarjeta de memoria, sigue siendo (de lejos) la mejor opción para aprender a fotografiar en blanco y negro.

¡En definitiva, si lo que quieres es hacer fotos en blanco y negro, te recomiendo con insistencia que utilices el formato RAW + JPEG!

En blanco y negro, el disparo debe hacerse siempre teniendo presente la perspectiva de su interpretación. Al hacer fotos digitales en blanco y negro se sobreentiende que la foto final no es la resultante del disparo. Hay que tener en cuenta que el tratamiento digital (revelar en Lightroom, por ejemplo) es parte integrante de tu trabajo como fotógrafo/a.

3. El revelado digital

La era digital ha brindado una segunda oportunidad a esta práctica al poner a nuestra disposición las herramientas de conversión que permiten reproducir las condiciones del revelado específico de las imágenes analógicas.

¡Entramos de lleno en un universo regido por la interpretación, mi tema favorito: la creatividad! ¡La creatividad digital existe! Sobre todo en blanco y negro…

Tú eres dueño de la interpretación que quieras hacer de tus imágenes.

Aún podríamos abordar muchos más parámetros en este capítulo, pero tengo pensado preparar una biblia completa o una serie de vídeos para explicarte todos los parámetros que hay que tener en cuenta para realizar una imagen en blanco y negro perfecta. En primer lugar, te invito a poner en práctica los consejos citados más arriba antes de pensar en ir un paso más allá.

III – Atrévete con el blanco y negro en fotografía de viaje

1. ¿En qué consiste exactamente la obra fotográfica personal?

¡Todo el mundo puede aprender las técnicas fotográficas! Eso resulta tranquilizador, pero con más de 5 millones de cámaras digitales vendidas cada año en Francia, hay también millones de nuevos fotógrafos que nos proporcionan sujetos vistos mil y una veces. ¡Fotos sacadas que van cada vez más lejos, y que cada vez son más… banales!

Tus fotos se parecerán a las fotos de otros fotógrafos que hayan ido al mismo lugar o que hayan fotografiado el mismo monumento del fin del mundo, la misma flor en un jardín…

Hasta tal punto que el solo hecho de fotografiar un lugar de ensueño con una luz extraordinaria no tiene más valor que una foto de tu hermosa abuela (¡no me malinterpretes, me encantan las abuelas!). Date una vuelta por los bancos de imágenes disponibles en Internet… Podrás encontrar miles de millones de fotos similares. El hecho de que un fotógrafo, amateur o profesional, haya viajado decenas de miles de kilómetros para sacar fotos, no tienen ningún interés más que el de los recuerdos personales (¡lo cual ya está bastante bien!).

Sólo que si eres un apasionado de la fotografía en algún momento seguramente querrás, ya sea después de tu proceso de aprendizaje o durante tu progresión, crear imágenes únicas. Para ello, será necesario que cultives tu propio estilo personal. Si no expresas tus propias emociones, tus fotos serán parecidas a las de otros fotógrafos.

¡Desarrolla tu propio estilo personal!

Una pequeña historia con la que muchos se van a sentir identificados: un hombre joven se muda a vivir con la mujer de su vida, quien la primera noche quiere prepararle un plato que le guste… Así que irá a ver a la suegra para preguntarle cuál es el plato preferido de su hijo. Un gratinado de calabacines y patatas con salsa bechamel. ¡Qué gran idea! Se pone a prepararlo durante horas, entre los cursos, la preparación, la vajilla y las velas… ¡Eso es todo! No obstante, con el primer bocado, el amado lanza su veredicto: “¿Qué es esto? ¡El gratinado de mi madre es el mejor!” Y la decepción de la cocinera es tal que los pone al borde de la separación.

Moraleja de la historia: cada uno debe encontrar su forma personal de llevar a cabo toda acción en su propia vida. No intentes reproducir la receta de otro, encuentra tu propio estilo. ¡Olvídate del gratinado de calabacines y patatas de su mamá, crea tu propia cocina! Puede que tu plato no sea digno de una estrella Michelin, pero tendrá un sabor incomparable: el de tu propia personalidad.

¡Para fotografiar y para sobresalir del montón, es lo mismo! Para un sujeto dado, la única diferencia entre tu cámara y la de otros fotógrafos será expresar tu punto de vista personal. ¡Sin estilo, tus fotos no mostrarán más que un lugar o un sujeto como lo podría haber hecho cualquiera!
Tu estilo personal podrá traducirse en cientos de abordajes diferentes.

Para eso, te aconsejo que la visualices, la documentes, que mires imágenes de grandes fotógrafos sin necesidad de limitarte a los grandes nombre de la fotografía analógica. Muchos jóvenes fotógrafos no han conocido más que la fotografía digital y demuestran tener un talento que transmite una gran personalidad fotográfica. Sobre todo no intentes imitarlos (¡piensa en el gratinado de la suegra!), pero contempla su trabajo y, si ya tienes un nivel avanzado, analiza sus imágenes. Puede que en medio de ese aluvión de imágenes, experimentes el clic que te haga decir: “¡Esto es lo que me gusta!”

¡Comienza tu trabajo fotográfico, mira a tu alrededor, lee, sé curioso y haz fotos! ¡Suéltate y, sobre todo, sé tú mismo!

Camboya intemporal. Hace ya seis años que descubrí Camboya y todos los inviernos vuelvo durante dos o tres meses. Ahí comprendí que el blanco y negro es la mejor forma de expresar mi inspiración. La fotografía monocromática me permite realzar mi pasión por la fotografía, sacar el mejor partido posible a mi obra fotográfica. Mi disparador fue el encuentro con un pueblo, con un país. Desde entonces trabajo con más entusiasmo que nunca y perfecciono sin cesar mi trabajo personal en fotografía. Mi carrera profesional y mis obligaciones de trabajo me han llevado hacia otros sujetos y otros destinos (Madagascar entre otros), pero es en Camboya donde verdaderamente descubrí mi vocación personal por la fotografía en blanco y negro. Te animo a profundizar en este tema mediante la lectura de este interesante artículo de Laurent sobre las “7 formas de invertir en ti para convertirte en un mejor fotógrafo”.

Mi objetivo final es la edición de un libro de fotografía. Con la participación, para los textos, de un gran nombre del periodismo de la prensa escrita (¡no lo digo!) y de otra persona probablemente menos conocida, pero también muy apasionada por la cultura y la historia del pueblo jemer. ¡”Camboya intemporal”, un libro de fotos… en blanco y negro, obviamente!

No me he fijado un calendario para el proyecto. Sé que el momento llegará… Cuando haya reunido todas las imágenes necesarias, cuando esté lista. Sean cuales sean los sujetos que trate de aquí a ese momento, los destinos a los que vaya… mi recorrido por el mundo de la fotografía y mi progresión personal van en ese sentido, sean cuales sean.

Espero que este apartado −un poco largo quizás, pero esencial para transmitirte mi propia experiencia fotográfica− te motive a emprender un trabajo de búsqueda personal, a encontrar tu estilo, el mejor medio de expresión de tu propia pasión por la fotografía.

Y por qué no, “¡atrévete con el blanco y negro… en tus viajes!”

2. Para profundizar más… El viaje fotográfico

La fotografía es un arte de lo cotidiano. Durante su aprendizaje, como en la vida misma, cada nuevo día puede ser una etapa en la progresión de todo el mundo. Como ocurre en la vida, los viajes son ocasiones extraordinarias de completar nuestra comprensión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Los viajes fotográficos también son oportunidades para desarrollar tu espíritu creativo y tu propia experiencia de la fotografía. Mi vida profesional testimonia una alianza irreversible de estas dos pasiones para el viaje y la fotografía.

Doy las gracias a Laurent por acogerme en su blog, una verdadera cueva de Alí Babá para los amantes de la fotografía y para aquellos que quieran convertirse en fotógrafos respetados. Espero haber aportado mi grano de arena con alguna información necesaria para el perfeccionamiento de tu práctica fotográfica. ¡No olvides que el viaje comienza en cuanto cruzas el umbral de la puerta de tu casa!

 


¿Te ha gustado este artículo?
Ve más allá descargando mi guía "Diviértete fotografiando", que elimina los 5 problemas más frecuentes de los principiantes: ¡pincha aquí para descargarla inmediatamente!

Sobre el mismo tema

Prev
Next

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

CommentLuv badge

¡Recibe gratis la nueva guía Diviértete fotografiando!

La solución a los 5 problemas de los principiantes:

  • ¿Tus fotos de interiores son amarillas?
  • ¿Tus fotos están desenfocadas?
  • ¿Los colores son apagados?
  • ¿Tus fotos en blanco y negro son grisáceas?
  • ¿Te falta ese toque especial?