5 buenos propósitos para los fotógrafos (y cómo cumplirlos)

31 diciembre 2015

Se acerca Año Nuevo y es típico hacerse buenos propósitos. La mayoría puede que no sean necesarios, por supuesto, pero aquí van algunas sugerencias en lo referido a la fotografía, así como algunos trucos para llevarlos a la práctica.

¡Antes de nada, os deseo a todos un feliz año nuevo! Espero que venga lleno de bonitas imágenes y de buenos momentos, claro está, cámara en mano 😉

Hacer balance

An Assessment by David Gallagher

Para empezar, cuando se termina el año me parece muy importante saber qué es lo que se quiere hacer el próximo año, pero también hacer balance con tranquilidad 😉 Piensa en lo que has logrado, y en lo que te hubiese gustado hacer (es normal no llegar a lograr todo lo que nos gustaría hacer 😉 ) Esto es aplicable a la fotografía, pero también a otros ámbitos de la vida. Hazte preguntas:

  • ¿Cuáles son tus mejores 10 fotos del año, y por qué? (no, no necesitas la opinión de otra persona: ¿cuáles son las mejores fotos en tu opinión?)
  • ¿Qué has aprendido sobre la fotografía este año?
  • ¿Qué aspectos técnicos dominas? ¿Cuáles son tus lagunas?
  • ¿Has descubierto un área de especialización predilecta?
  • ¿En qué punto te has visto bloqueado? (la técnica, las ideas, el equipo fotográfico…)
  • ¿Es este blog el mejor del mundo? 😀

Hablando en serio, coge un bolígrafo y un papel, y contesta a estas preguntas. Estrújate los sesos hasta conseguir todas las respuestas. Esto es muy importante. Sólo tomando esto como punto de partida podrás hacerte buenos propósitos que resulten útiles. Además, saber el porqué de las cosas es la mejor fuente de motivación 😉 (Siempre digo que el porqué es lo más importante, en parte quizás porque pertenezco a la “generación [wh]Y” 😉 )

¡Y otra buena idea: comparte tu balance en la sección de comentarios, me encantará leerlo! 🙂

¿Cómo cumplir los buenos propósitos?

Te voy a sugerir algunas cosas que en mi opinión son importantes y deberían formar parte de tus propósitos, pero todo esto no servirá de nada si no lo llevas a la práctica. Comencemos por algunos trucos útiles para no abandonar el reto en un mes (o menos aun).

Pruébalo durante 30 días

Es un truco que funciona en muchos ámbitos. Yo lo he puesto en práctica en un montón de cosas que hago. El principio es muy sencillo: obligarte a cumplir tu propósito durante 30 días, por ejemplo, haciendo una foto cada día. Lo importante sobre todo es no desistir antes de que pase un mes.

Si al cabo de 30 días esto ya no supone ningún tipo de esfuerzo (y créeme, la mayor parte del tiempo te acostumbrarás), entonces has alcanzado tu propósito y ahora podrás hacerlo sin pensar demasiado en ello. Esto es muy útil para adquirir buenos hábitos, sin necesidad de tener que tomar una decisión más drástica, como por ejemplo, “sacar una foto cada día durante un año”. Es más sencillo sostenerlo y, además, terminarás por acostumbrarte e incluso quizás te vuelvas adicto 😉

Esto es lo que yo hice, por ejemplo, cuando comencé a tocar guitarra: las seis primeras veces son duras porque duelen mucho los dedos, pero en cierto momento decidí tocar todos los días durante un mes entero (unos 10 o 15 minutos por día). El resultado: aprendí a soportar el dolor y, lo más importante, me volví prácticamente adicto a este momento musical diario. Ahora no practico todos los días, pero ya no me duele si estoy un mes entero sin tocar 😉

Intégralo a tu rutina

Esto depende del tipo de propósito que uno se haga, pero otra vez estamos hablando de la fuerza de los hábitos. Después de integrar algo en nuestra vida cotidiana, resulta difícil deshacerse de ello.
Por ejemplo, es probable que de forma regular revises el buzón de correo (el de las cartas, a pesar de saber que solo llegan facturas :P) sin pensar en ello.

¿Entonces por qué no integrar un momento placentero en tu cotidianidad? 😉

Fíjate objetivos asumibles y cuantificables

Project 2012/366 LEt’s GO !! by aforgrave

Es inútil fijarse objetivos difíciles de cumplir: no llegarás a hacerlo y eso te desmotivará. Es mejor ser realista y fijarse un objetivo que se pueda cumplir. ¡Y además eso tiene más valor! 🙂 Igualmente, no te fijes 12 propósitos. Es más que suficiente con uno o dos.

Asegúrate también de que sea algo cuantificable. Decirse algo así como “voy a sacar más fotos este año“, no es cuantificable: así no vas a poder saber si has logrado cumplir tu objetivo. Podrías contar las fotos que has hecho al finalizar el año, ¿pero cómo vas a saber si se ha cumplido tu objetivo?

Un propósito del tipo “voy a llevar la cámara conmigo al menos dos veces a la semana y como mínimo haré una buena foto al mes“, sí es cuantificable. Ya verás que esto te va a motivar y te ayudará a cobrar conciencia de tus condiciones y posibilidades.

Haz público tu compromiso

Aquellos que están interesados en la psique humana lo saben bien: somos muy sensibles a la presión social. Aquello que hacen los otros y aquello que piensan que hacemos es importante, sobre todo si se trata de gente querida y cercana.

La buena noticia es que puedes aprovechar esto y sacarle partido a tu favor: comprométete ante tus amigos, familiares o personas de confianza. Anúnciales tu objetivo para este año: verás que de tanto en tanto te pedirán una actualización sobre tus progresos, y eso te dará fuerzas para seguir adelante. Pero dejemos algo claro: tampoco pasa nada si no se respeta lo que uno ha dicho. ¡Aunque tener amigos que siguen lo que uno hace es algo motivador! 😉

¿Cuáles son los buenos propósitos interesantes?

Obviamente aquellos que sean personales y, sobre todo, coherentes respecto al balance fotográfico que hayas hecho del año que termina.

No obstante, aquí van algunas sugerencias que no creo que te sorprendan viniendo de mí 😉

1. Dedica tiempo a fotografiar

My new clock by Terry Madeley

Soy consciente de que todos tenemos unas vidas muy ocupadas y que a veces es difícil encontrar tiempo para hacer fotos. Lo mejor para esto es crear momentos especiales. Como si fuera un ritual. Puede ser un paseo en familia el domingo, al volver a casa del trabajo cada día o el viernes, o durante tu pausa para almorzar…

Quizás no te des cuenta, pero en tu vida cotidiana hay un montón de tiempos muertos ideales para salir a fotografiar. Por ejemplo, cuando viajas en transporte público…

¡Encuentra esos momentos y márcate un objetivo! 😉

2. Lleva la cámara contigo siempre que puedas

Si llevas la cámara contigo no perderás la oportunidad de hacer una buena foto cuando se presente la ocasión. Lo más importante es no dejarla en casa en tu día a día: mira a tu alrededor para identificar cuándo se puede usar. Si no lo haces, te vas a desmotivar rápidamente y dejarás de llevar la cámara contigo (especialmente si es una réflex), o a olvidarte directamente de ella (si optas por fotografiar con tu smartphone 😉 ).

3. Dispara en RAW

Esto parece tan complejo antes de abordarlo que a veces es normal preguntarse si es tan necesario.
Y además, llevará algún tiempo acostumbrarse… Conozco estas dudas, pero como puedes imaginar no me arrepiento de haberlo intentado 😀

Sinceramente, es hora de dar el paso. Sí, lleva tiempo, al menos al principio. Y es normal estar un poco perdido, pero lo que te pierdes de verdad, si no lo haces, es fotos mejores.

Puedes fijarte objetivos sencillos, por ejemplo, revelar una foto a la semana durante un año. ¡Esto no te llevará ni demasiado tiempo ni grandes sacrificios, y te aseguro que aprenderás muchísimo!

(Si aún no sabes de qué hablo, lee el artículo sobre el RAW).

4. Experimenta

Haz una lista de los estilos de foto que nunca hayas hecho: arquitectura, deportes, o lo que sea… Por ejemplo, proponte intentar tres estilos este año. O cinco o diez, depende de tu grado de motivación 😉

Piensa en las ocasiones que se te vayan a presentar: la arquitectura de una ciudad que vas a visitar próximamente, el próximo partido de fútbol de tu hijo, etc.

¡Puede que descubras una pasión oculta en una especialidad fotográfica que para nada imaginabas! Y en cualquier caso, adquirirás algún nuevo conocimiento técnico. En efecto, cada disciplina tiene sus problemáticas, y enfrentarse a ellas a través de la reflexión y de la búsqueda de soluciones te ayudará a entender mejor los entresijos de la fotografía. Y eso hará de ti un mejor fotógrafo.

5. Piensa (mucho) antes de disparar

Acantilado de Lioux (Provenza-Alpes-Costa Azul, en Francia) by laurent.breillat

Lejos de hacer más y más fotos (lo cual no está mal, pero no es lo más importante), intenta dedicar más tiempo a la preparación antes de sacar una foto. Cuida los ajustes y la composición. No significa que tengas que pasarte 10 minutos preparando cada foto (depende de la situación y de tu experiencia), sino que pienses, especialmente en la posición desde la que vas a fotografiar.

Por ejemplo, debo decir que la fotografía de paisaje no es mi predilecta, pero en esta foto que puedes ver a la derecha, lo más importante fue tomarme el tiempo necesario. Sólo saqué dos fotos de este lugar con esta composición (más otras tres con otros ángulos de enfoque, pero menos convincentes). Lo que hice fue tomarme un minuto para colocarme en el lugar correcto (para desesperación de mis amigos 😛 ).

Si quieres que te haga un making-of de esta foto, pídemelo en los comentarios 😉

 

Esto es todo, te deseo un nuevo año 2016 lleno de buenos momentos, sobre todo fotográficos. También espero que estos consejos que presento en el blog te ayuden a progresar en el mundo de la fotografía y, lo más importante: ¡qué lo disfrutes! 🙂

¡Y no olvides compartir el artículo! 🙂

 


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