3 razones por las que un trípode te convertirá en mejor fotógrafo

25 diciembre 2014

¿Este título te resulta familiar? 😀 Es normal, ya que recientemente hablé de lo interesante que es un objetivo 50 mm f/1.8. ¡Hoy te explicaré en qué sentido un trípode cambiará radicalmente tu forma de fotografiar y, por tanto, las imágenes que consigas con él!

Hace poco que me compré un trípode. Este artículo no pretende aconsejarte acerca de qué trípode comprar (ya hay otro artículo dedicado a eso), pero a modo de resumen: no compres ni un trípode de 40€ ni uno de 300€. Estoy convencido de que este tema se va a tratar en los comentarios, así que en lo que se refiere a mí, he elegido este modelo a la vez versátil, bastante ligero (pero estable) y relativamente compacto por un precio muy razonable en relación a sus prestaciones:

Pero ahora veamos cuáles son las razones para comprar un trípode 😉

Imágenes más nítidas

Licencia CC BY-NC-SA Reinhold Stansich (haz clic en la imagen para verla en FlickR)

Esta es la razón principal para comprar un trípode: que las fotos sean nítidas. Y los resultados son realmente excelentes. He utilizado mi trípode en unas condiciones de fuerte viento y con una larga exposición, y las imágenes que he conseguido tienen una excelente nitidez 😉 No olvides que la nitidez es muy importante para que la foto salga bien, más aún, para que la foto sea buena. Por encima de todo, una foto debe ser nítida, obviamente salvo si pretendes crear un efecto de difuminado o desenfoque de forma voluntaria. Y no hay nada que te proporcione tanta nitidez como un trípode. Aunque dispares cámara en mano a 1/1000s con un objetivo 50mm (está bien, quizás exagere un poco 😛 ), jamás conseguirás una nitidez equivalente a la que se consigue con un trípode, ni siquiera con una exposición larga y mucho menos con la misma velocidad de obturación.

Y ya que hablamos de una velocidad de obturación equivalente, no creas que el uso del trípode se limita a fotografías con exposiciones largas (varios segundos) o extremas (1/15s). También lo utilizan mucho, por poner un ejemplo, los fotógrafos deportivos que utilizan teleobjetivos de 500 o 600 mm pero que a menudo no disponen de la suficiente luz para disparar a 1/500s. Y me parece que no podemos echarles en cara precisamente a los fotógrafos deportivos que se muevan un poco 😉

Pequeños trucos sencillos y rápidos para conseguir una buena nitidez: utiliza la opción “bloqueo del espejo” de tu cámara y utiliza un disparador remoto, o en su defecto el temporizador para evitar que la cámara se mueva en el momento del disparo.

Una composición más cuidadosa

Licencia CC BY-NC Saiful Ismail (haz clic en la imagen para verla en FlickR)

Cuando la cámara se sostiene a pulso, tendemos (yo el primero) a tomar algunas fotos de forma arbitraria y luego cambiar de lugar. Tras cierta evolución como fotógrafos, comenzamos (al menos lo intentamos) a pensar en la composición, probamos diferentes perspectivas, tomamos varias fotos de cada una (“para asegurarnos de que sale bien”), y después nos movemos.

Pero cuando se utiliza un trípode, da la sensación de que todo el proceso va mucho más despacio. De repente te tomas más tiempo para componer al milímetro tus imágenes ajustando todas las patas del trípode una a una. Comienzas por alinear con calma y precisión la cámara frente al horizonte. Después acomodas el sujeto u objeto que vas a fotografiar exactamente tal y como lo deseas. Después piensas en lo ajustes, y finalmente solo queda disparar. Solo por usar este accesorio, te obligas a tomarte tu tiempo para reflexionar, para pensar en la imagen que deseas conseguir. Durante este proceso incluso es posible que hayas descubierto algún detalle adicional o una interesante composición en la que no habías caído hasta ese momento. Por tanto, es cierto, esto lleva algo más de tiempo, pero verás que no es en vano, ya que cuando vuelvas a tu casa tendrás menos imágenes por elegir y revelar, en parte porque las que hayas tomado serán mejores. Sí, mejores: te apuesto a que si tomas 20 fotos con un trípode y otras 20 sin él, las primeras serán mucho mejores en su conjunto.

Este es un efecto secundario realmente asombroso del trípode, sin duda porque la cámara no se moverá en cualquier dirección y porque es más fácil ajustar el trípode al milímetro que mover tu pie 😉 Además, y dado que no necesitarás mover el trípode 152 veces en media hora, elegirás de forma más sensata el lugar exacto desde el cual fotografiar (y por tanto la composición de la foto).

Muchas más posibilidades

Exactamente, al utilizar un trípode podrás fotografiar muchas situaciones diferentes, por lo que se te abre un gran abanico de posibilidades en términos de creatividad. Veamos por qué.

Se acabaron los problemas con la luz

Si ya has tenido que enfrentarte cámara en mano a condiciones de luz desfavorables, seguramente hayas tenido problemas de falta de iluminación. Ajustas la sensibilidad ISO a tope, la apertura de diafragma al máximo, y la velocidad de obturación se ve limitada a un deprimente 1/3s, una coyuntura que no te permite disparar “a pulso”. Es sencillo, el trípode acaba con este problema porque permite elegir una velocidad de obturación más elevada sin que esto suponga caer en el desenfoque de movimiento. Obviamente, no será posible utilizar estas velocidades más reducidas con todos los objetos o sujetos, en particular con los sujetos u objetos en movimiento, claro está, siempre que tu intención sea congelar el movimiento. Ocurre lo mismo con las fotos de concierto, ya que tendrás dificultades para utilizar el trípode con tranquilidad (entre otras cosas porque no es lo más apropiado en un ambiente rockero :P).

Dejando de lado estas excepciones, en situaciones extremas de iluminación el trípode te salvará la vida.

Fotografía de noche

Licencia CC BY-NC-SA by putik dhiraramanti (haz clic en la imagen para verla grande en FlickR)

Con unas exposiciones más largas podrás tomar fotos de noche sin ningún problema. No olvides que en realidad la noche ocupa la mitad de un día completo 😀 Ahora en serio, la noche ofrece un sinfín de posibilidades extra al fotógrafo, ya sea para fotografiar la ciudad, para destacar reflejos concretos, luces particulares, para conseguir contrastes de blancos y negros… En definitiva, me parece indiscutible que el fotógrafo debe sacar partido a estas interesantes oportunidades que ofrece la noche (debe salir a fotografiar de noche), pero es prácticamente imposible hacerlo sin un trípode.

Juega con el movimiento

Licencia CC BY-NC-SA by Rob Ellis (haz clic en la imagen para verla en FlickR)

El hecho de no poder congelar un sujeto u objeto en movimiento puede convertirse en un problema, pero también puedes utilizarlo a tu favor. ¿Quién no ha visto alguna vez fotos de cascadas (en ocasiones vistas una y otra vez) preguntándose “pero cómo se hace ese efecto”? Pues bien, el trípode, funciona un poco como un truco de magia: cuando lo conoces, parece fácil, no tiene ningún misterio, pero cuando desconoces sus secretos resulta impresionante.

Por tanto, para este tipo de imágenes (una cascada, la orilla del mar…), basta con utilizar exposiciones muy largas. En caso de que haya mucha luz, para no sobre-exponer (quemar) la imagen necesitarás además un filtro de densidad neutra que no es excesivamente caro. No obstante, también podrás jugar con el movimiento sin tener este accesorio.

Para cerrar el punto anterior, ¿cómo crees que se consiguen esas imágenes de norias que conforman hermosas estelas luminosas? 😉

No voy a perder el tiempo haciendo una lista de todo lo que se puede hacer con un trípode (no acabaría nunca), pero piensa en el autorretrato, en las fotos de tormentas eléctricas o de fuegos artificiales, en las macrofotografías, en las panorámicas… En fin, ¡las posibilidades son infinitas!

Espero haberte convencido, o al menos haberte metido en la cabeza la idea de invertir en un trípode, porque realmente creo que mejorará muchísimo tus imágenes e incluso tu manera de fotografiar. Puede que el hecho de dedicar el tiempo necesario para hacer una buena composición y ajustar al milímetro los parámetros no parezca lo más divertido, pero es cosa tuya disfrutar de las posibilidades que te ofrece este accesorio. Por ejemplo, puedes usar el temporizador y correr hasta alejarte el máximo posible de la cámara, tal y como ha hecho este fotógrafo 😉

No dudes en comentar si quieres hacer alguna observación, alguna pregunta, o incluso si crees que nada de todo esto tiene sentido ;D

Recherches utilisées :

mejor tripode, porque los fotografos usan un tripode, que opinas tripodes normales


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