16 consejos para fotografiar en safaris

6 septiembre 2016

Como puede que ya sepas, en febrero viajé a Kenia para participar en un safari fotográfico durante diez días, junto a otros quince fotógrafos de todos los niveles, entre ellos David DuChemin, a quien hice una apasionante entrevista que tienes que ver 😉

Acabo de empezar a elegir y revelar digitalmente mis fotos, y me parece que es el momento de compartir con vosotros las cosas que he aprendido allí, así como daros todos los consejos posibles para que también logréis conseguir buenas imágenes cuando decidáis hacer un viaje que, como este, no olvidaréis nunca.

En mi mente, Kenia es algo parecido a esto…

En mi imaginación, Kenia me recuerda a los cientos de documentales sobre la sabana africana que vi durante mi infancia, toda su fascinante fauna, desde leones a elefantes, pasando por jirafas, guepardos, rinocerontes, leopardos, y mucho más. Creo que no soy el único a quien esta parte de África le provoca una cierta fascinación. Los europeos estamos poco acostumbrados a la gran fauna, pues en gran parte, debido sobre todo a la presión demográfica, ha desaparecido. Aquellas personas que me lean desde otras partes del mundo, por ejemplo los quebequeses, puede que estén más acostumbrados a los osos, pero en cualquier caso, la sabana africana resulta fascinante. Puede que eso se deba al hecho de que pasear a pie por el entorno natural donde viven unas elegantes y tranquilas jirafas dé la sensación de encontrarse como en casa. Es como si uno recordase que nuestra propia especie nació allí hace decenas de miles de años. Como si volviésemos a nuestro lugar de origen.

¡Y esto!

¡Y esto!

Probablemente lo percibas en este artículo, pero lo cierto es que este viaje me ha emocionado mucho, y me gustaría transmitiros este sentimiento, además de los consejos. Por tanto, este artículo se pretende no únicamente técnico, sino humano, y quiero compartir con vosotros todo lo que he aprendido, con la esperanza de ayudaros a apreciar tanto como yo un safari fotográfico si algún día tenéis la posibilidad de participar en uno.

Algunos consejos puramente técnicos

Qué material llevar

Ya he hecho un vídeo completo sobre el material para un safari fotográfico, así que no voy a decir otra vez todo lo que hay que llevar.

Estos son algunos de los puntos a tener en cuenta acerca del material que debes llevar contigo:

  • Elige una cámara que permita hacer el enfoque con bastante rapidez, y sacar ráfagas correctas. No tiene por qué ser una réflex de 3.000 €, simplemente evita la lentitud, si no te vas a frustrar. Si es necesario, alquila el material.
  • En términos de distancia focal, te recomiendo una focal que como mínimo sea equivalente a 24×36 de 400 mm (ya sea 250 mm en APS-C, o 200 mm en micro 4/3). Preferiblemente, te recomiendo que sea superior, pues es probable que te frustre el hecho de no poder ir más lejos.
  • Opta también por un zoom, pues estarás muy limitado a la hora de moverte, y de esta forma tendrás más posibilidades en términos de encuadre. Yo personalmente he elegido el Sigma 150-600 mm Contemporary (del cual te hablaré pronto), y para mí fue perfecto.
  • Si no cuentas con los medios económicos para comprar este tipo de material (se comprende), piensa en alquilarlo. Realmente es el mejor modo de disfrutar sin gastar demasiado dinero (por ejemplo, el último 100-400 mm de Canon cuesta 175€ por siete días en Casanovafoto, una página que ofrece objetivos para todas las marcas o para casi todas).
  • No te olvides de llevar al menos una focal más amplia, como un equivalente 24‑70 mm, o un 16‑35 mm si te gustan los muy gran angular. Veremos por qué más abajo.
  • Un filtro polarizador podría resultar interesante especialmente si fotografías cerca del agua. Yo lo eché en falta.
  • Te encontrarás en un vehículo la mayor parte del tiempo, así que el peso de tu material no es demasiado importante (¡y no es algo que suela decir!). Fíjate simplemente en no superar el peso establecido por la compañía aérea con la que viajes para poder llevar tu equipo en cabina (a no ser que dispongas de mucho dinero 😉 ).
  • El accesorio imprescindible para fotografiar con comodidad desde un jeep descapotable es el bean bag. Sin él, no hubiera sobrevivido 😉
El bean bag, tú amigo de por vida :)

El bean bag, tú amigo de por vida 🙂

No me extenderé más sobre el material, pues claramente no es el factor principal que te hará sacar fotos excelentes.

No escatimes en la velocidad

Con grandes focales, la apertura máxima a menudo está limitada (se dice que el objetivo es “poco luminoso”, lo cual no quiere decir que produzca imágenes oscuras 😉 ). De modo que puede resultar tentador compensar reduciendo un poco la velocidad de obturación, para no tener que subir demasiado la sensibilidad ISO.

Craso error. Los momentos interesantes se dan sobre todo cuando los animales tienen un comportamiento particular (tendrás cientos de fotos de leones durmiendo o de traseros de elefante, no te preocupes 😉 ). Además, es mejor disparar a una velocidad lo bastante rápida como para asegurarte de capturar la escena. Yo pasé toda mi estadía en modo prioridad a la velocidad a 1/1000s, y eso me permitió capturar instantes increíbles de la vida salvaje. Ciertamente, las ISO no siempre son bajas, pero prefiero una foto nítida en general y con un poco de ruido a un ligero desenfoque de movimiento del sujeto que arruine la foto.

Una situación que normalmente requiere una velocidad muy rápida (aquí 1/500s, y queda levemente desenfocado cuando se ve a pantalla completa, sin que llegue a ser insalvable).

Acepta que el porcentaje de fotos sacadas con éxito sea bastante bajo

Si estás acostumbrado a la fotografía un poco “expuesta”, tipo de paisaje o naturaleza muerta, y ya tienes práctica en ello, debes estar habituado a que la mayoría de las fotos que saques sean buenas. Tienes el tiempo necesario para preparar el encuadre, ajustarlo todo bien, y no tienes necesidad de sacar 15 fotos de la misma escena para conseguir una buena.

En un safari, prepárate para aprender una buena lección de modestia, y a que muchas de tus fotos sean un fracaso. Es normal en una disciplina en la que no tienes certeza de lo que va a ocurrir en el segundo siguiente, y en el que tendrás que sacar muchas ráfagas. Te quedarás con muchas menos fotos, pero es normal 🙂

Tengo más o menos 150 fotos de este león :D

Tengo más o menos 150 fotos de este león 😀

Estos son consejos “muy fotográficos”. Si tienes una cierta experiencia, no debería suponerte demasiados problemas: las competencias puramente fotográficas que se adquieren en un ámbito de la fotografía son aplicables a otro.

Sin embargo, existen lo que yo llamo las “competencias no fotográficas“, es decir, todo aquello que no está ligado directamente a tu cámara de fotos, pero que te ayudará en una disciplina particular. Por ejemplo, saber guiar a un modelo en retratos, o conocer la música en fotografía de concierto, etc.

Tu comportamiento de fotógrafo

Sé (muy) paciente

Lo primero de lo que uno se da cuenta al comenzar un safari es que hay que ser paciente. Pasarás horas en un jeep circulando sobre pistas con baches de 50 cm de profundidad, y a veces no verás nada durante un largo período de tiempo. Y luego, de repente, el chófer detendrá el vehículo para observar los leones. Estarás maravillado, y te apresurarás a sacar fotos con tu cámara. Pero en realidad, los leones se pasarán la vida durmiendo frente a ti, ignorándote por completo.

Si tienes suerte, harán la croqueta, como tu gato cuando tenías ocho años. Y luego, tras una semana, hastiado de ver leones, verás un viejo león macho devorando una presa. Después, esperarás dos horas de reloj con tu cámara hasta que haga algo distinto a comer, y que no aparezcan las tripas en la foto 😀

Esto es lo único que agrego: debes tener MUCHA paciencia. Pero vale mucho la pena. Y en ningún momento me sentí hastiado por lo que veía. Estos animales son maravillosos, y me llenó de gratitud verlos en su entorno natural antes de que deje de ser posible.

Debo advertirte que si realmente quieres buenas imágenes, vas a tener que esperar mucho tiempo. El último día pasamos dos horas frente a una hembra leopardo que descansaba subida a un árbol. Tuvimos mucha suerte de ver cómo mataba a un chacal, para después subir a un árbol, prepararse a atacar a una gacela, renunciar a ello, y después salir de su escondite al atardecer.

La mayor parte del tiempo, no verás tantas cosas en un tan corto período (y al hablar de “corto período”, me refiero a unas dos horas).

Tengo 350 fotos de este leopardo…

 

…sacadas durante 1 hora y 45 minutos

…sacadas durante 1 hora y 45 minutos

Observa el comportamiento de los animales

Si quieres aumentar tus posibilidades de conseguir fotos de ensueño, observa con atención el comportamiento de los animales. De todas formas, tal y como acabo de decir, dispondrás de tiempo 😛

Si los observas bien, terminarás por afinar tu instinto y tu comprensión, y podrás prever con mayor facilidad los momentos en que tenga comportamientos interesantes (un elemento a menudo importante en las fotos buenas que se puedan sacar).

Por ejemplo:

  • un león comiendo suele ser agresivo con todo aquel que se le acerque demasiado,
  • un grupo de leonas descansando tienden a lamerse y limpiarse mutuamente,
  • es fácil que los cachorros de todas las especies jueguen juntos,
  • si hay un cachorro con su madre, presta atención al amamantamiento, también bastante habitual,
  • a los felinos no les gusta el agua (no es broma), y suelen saltar para superar los cursos de agua,
  • algunas especies de aves se reúnen en los árboles al atardecer para pasar ahí la noche.
Y los felinos restriegan sus cabezas entre sí, como todo gato grande que se respete ;)

Y los felinos restriegan sus cabezas entre sí, como todo gato grande que se respete 😉

Estate preparado para reaccionar

¡Evidentemente, hay que estar preparados para el momento en el que se produzca un comportamiento que pueda interesar! Te recomiendo que utilices el modo prioridad para que no te pille desprevenido en lo referido a los ajustes, y como he dicho más arriba, intenta elegir una velocidad lo más alta posible. Piensa también en dejar la cámara en el modo ráfaga de forma permanente, y a probar la técnica del “back button autofocus” de la cual hablé recientemente.

Ten siempre el dedo sobre el disparador, y obviamente prepara el encuadre. Tampoco hace falta que te estreses, pero debes estar preparado.

Sería una pena perder la oportunidad de fotografiar a unos jóvenes guepardos juguetones, ¿no? :)

Sería una pena perder la oportunidad de fotografiar a unos jóvenes guepardos juguetones, ¿no? 🙂

Y a propósito del encuadre, es hora de que os hable un poco de las elecciones fotográficas. Efectivamente, al principio resulta tentador hacer zoom a tope para que la leona ocupe todo el encuadre, y ver así bien los detalles de los pelos. Pero si sólo haces esto, todas tus fotos serán iguales.

Tus elecciones fotográficas

No hagas siempre fotografía puramente naturalista

Verás animales. Muchos, y de muchas especies diferentes. Y al principio, harás lo mismo que todo el mundo: muchas fotos del elefante, como si fuera la última vez en tu vida que vieses uno. Para el elefante, no será este el caso, pero para otras especies más raras, como el rinoceronte o el leopardo, es posible que con suerte las veas una sola vez.

Y sobre esto me gustaría darte un consejo muy importante: aunque tengas miedo de dejar pasar una buena imagen, no te precipites, y no hagas una foto de un rinoceronte. Haz una foto sobre un rinoceronte.

Esto quiere decir que no debes sacar una bonita foto a cuadro completo de un animal en la que se vean todos los detalles. Puedes hacerlo, pero ya existen muchas fotos de este tipo. Y si muestras 100 fotos de tu safari únicamente con animales que ocupen todo el encuadre, corres el riesgo de que sea muy aburrido.

Esta es una foto de un rinoceronte.

Esta es una foto de un rinoceronte.

No tomo el ejemplo de los rinocerontes al azar: nosotros tuvimos la suerte de cruzarnos con tres rinocerontes negros con la salida del sol. Un momento mágico, y muy emocionante, porque se sabe que deben quedar unos 3.000 en todo el continente africano (sí, hemos visto una milésima parte de la población total, como si de repente hubiésemos visto siete millones de personas a la vez). Porque sabes que probablemente sean los últimos que veas en tu vida.

Y en ese momento, puedes elegir hacer otra cosa distinta a mostrar un rinoceronte. Puedes contar una historia sobre este animal. Puedes mostrar antes lo que has sentido que no cómo lo has visto.

Esta es una foto sobre un rinoceronte ;)

Esta es una foto sobre un rinoceronte 😉

Incluso si en el momento no era tan consciente, el hecho de mostrar un solo rinoceronte en la foto no es algo que esté hecho completamente por casualidad. Porque estos animales son solitarios finalmente. Imagínate que quedan 3.000 seres humanos en todo el planeta Tierra. (Sí, acabo de arruinar el ambiente, perdón, puedes comer chocolate para recuperar la moral 🙂 )

La segunda imagen es, en mi opinión, mucho mejor que la primera, incluso si no se ve ningún detalle de la piel del animal. Porque no se trata de una foto de un rinoceronte, sino de una foto sobre un rinoceronte.

Sigamos con esta imagen para extraer otros conejos.

No utilices únicamente la luz clásica

En fotografía de animales, lo clásico es mantener un punto de vista descriptivo, elegir más bien una luz que incida “por la espalda” o de lado, que ilumine bien el sujeto. Ese es el caso de la primera foto de rinoceronte que aparece aquí.

Aunque no estás obligado a hacerlo así. No dudes en pedirle al chófer que dé vueltas alrededor del animal para conseguir una orientación diferente de la luz. Buena parte de las mejores imágenes de este viaje fueron sacadas a contraluz. ¿Y qué pasa si no siempre aparecen los detalles del animal? Estas fotos transmiten un ambiente, un sentimiento, y no únicamente describen un sujeto.

En esta imagen que te he enseñado más arriba, nos colocamos a propósito a contraluz tras pedírselo al chófer.

En esta imagen que te he enseñado más arriba, nos colocamos a propósito a contraluz tras pedírselo al chófer.

Piensa en el ambiente

Si tienes la impresión de que no hay nada digno de ser fotografiado, intenta pensar más bien en transmitir un ambiente más que un sujeto. África tiene esa atmósfera, ese perfume particular que emana de los países lejanos y muy distintos al nuestro.

Aléjate del sujeto e intenta darle la palabra a tus emociones.

En la imagen siguiente, sacada justo después de la puesta de sol, he visto marabús, unas aves de apariencia mórbida y lúgubre. Y eso se debe a que son carroñeras. Su silueta apostada sobre estos árboles me dio ganas de hacer una foto ambiental. Luego, en el tratamiento digital posterior, le añadí tonos rosáceos y violáceos, pues me parecía que daba una sensación aún más extraña al desnaturalizar levemente los colores (en la foto de base el color del cielo era más bien azul añil). Claramente no es una de las típicas fotos de safari, ¿pero pasa algo? 😉

Deja que tu sujeto respire

No cometas de forma sistemática el error de hacer que el sujeto ocupe todo el encuadre mediante la activación del zoom al 100%. A veces puede resultar interesante, especialmente en el caso de retratos de cerca, o para retratar ciertos comportamientos, o para resaltar ciertos detalles.

En este caso, un encuadre muy cerrado se adapta bien para hacer retratos y concentrarse en la textura de la piel.

Pero piensa con regularidad en quitar el zoom para ver si el hecho de mostrar un poco el entorno no serviría para enriquecer la imagen y dejar aire (espacio) al sujeto. Te puedo asegurar que con, bastante frecuencia, disparar a 600 mm no es la mejor opción.

Aquí a 150 mm

Aquí a 150 mm

Cuando tu sujeto esté lejos, no verás más que esto a 600 mm: ¡lo cual tampoco tiene por qué impedirte componer de forma que salga un plano amplio! ;)

Cuando tu sujeto esté lejos, no verás más que esto a 600 mm: ¡lo cual tampoco tiene por qué impedirte componer de forma que salga un plano amplio! 😉

Haz fotos de otra cosa que no sean animales

Ya sé que has venido para esto. Y tienes tantas ganas que sólo te concentras en los animales, y cuando vuelves de la expedición dejas tu cámara de lado.

Aunque pueden presentarse otras imágenes interesantes que mostrarán otros aspectos de tu viaje. Por ejemplo, por primera vez hice un tour en globo aerostático sobre el Masái Mara, con la posibilidad que me daba para fotografiar paisajes desde otra perspectiva, pero también me interesé por el llenado del globo, lo que permitió conseguir imágenes bastante espectaculares. O por las relaciones humanas 😉

Un viaje en globo y su llenado inicial durante la puesta de sol, ¡eso se debe fotografiar!

Un viaje en globo y su llenado inicial durante la puesta de sol, ¡eso se debe fotografiar!

Última noche del grupo alrededor de una hoguera :)

Última noche del grupo alrededor de una hoguera 🙂

No te olvides del tratamiento digital

A pesar de la enorme belleza de la sabana africana y de su fauna, esto no te exime del tratamiento digital. Te permitirá sublimar todo aquello que hayas fotografiado, y resolver ciertos problemas habituales que puedan mermar tus imágenes.

Te paso los ajustes clásicos de exposición y contraste que abordo en el blog (y más en profundidad en mi curso en francés de revelado digital “Sublimez vos photos”). Me gustaría concentrarme en el problema de los colores.

Efectivamente, dependiendo de la estación del año, probablemente no encuentres la hierba de la manera en como la habías imaginado. Las hierbas altas a veces estarán bastante verdes. Es algo bastante personal, qué duda cabe, pero este verde a mí me ha molestado bastante en mis fotos. Es un verde “triste”, es decir, muy poco saturado (grisáceo) y tirando ligeramente a azul. Me parece que no transmitía el ambiente que me hubiese gustado, daba un aspecto triste a las imágenes, algo completamente opuesto al sentimiento que quería transmitir con ellas.

Además he utilizado dos trucos que me gustaría mencionar rápidamente:

  1. El panel TSL de Lightroom (Tono / Saturación / Luminancia), que permite modificar únicamente los tonos de verde. Esto permite acercarlo más al amarillo, de forma que se equilibre este efecto ciertamente poco estético (al menos para mi gusto).
  2. Si esto no basta, el panel de revelado parcial también te puede ayudar mucho. Efectivamente, permite dar una ligera coloración a las sombras y a las luces altas, por separado. Esto te puede ayudar finamente a jugar con los colores para acercarte al ambiente que desees.

Piensa en el blanco y negro

Puede ser difícil de imaginar, pues a menudo nos imaginamos África llena de colores, pero el blanco y negro puede aportar un toque extra a algunas de tus imágenes. El color no siempre es útil para transmitir una intención (especialmente cuando esos tonos de triste verde ofrecen resistencia 😉 ). Y a veces, puede minar el mensaje que se quiere transmitir.

Tomemos como ejemplo a este pastor masái que conduce a su rebaño. Es una foto sacada de forma muy espontánea, cuya idea me vino en el último segundo. Al principio, quería hacerla en colores, ya que el color rojo de su vestido tradicional me parecía demasiado importante como para eliminarlo. Sólo que claro, el color no funcionaba bien realmente. Había algo raro, y la foto no llegaba a satisfacerme, a pesar de que había captado su potencial.

Se la enseñé a David DuChemin, y me dijo: “¿y si la pasas a blanco y negro?“. Ya he dicho que lo había pensado, pero que me gustaba mucho el color rojo de su ropa. Y me respondió que en su opinión la foto no trataba sobre el color de la ropa masái, sino sobre la relación entre el hombre y su rebaño. Y que de todas formas, la iba a ver gente que quizás habrían viajado a Kenia, y adivinarían que era roja, o bien gente que no había estado ahí y que no iban a adivinar que era en Kenia. En definitiva, conservar el color no tiene ningún interés.

Como puedes ver, yo también necesito una mirada exterior sobre mis imágenes ;)

Como puedes ver, yo también necesito una mirada exterior sobre mis imágenes 😉

Este bonito momento de intercambio me empuja a hacer un último apunte sobre algo que puede que sea menos estrictamente fotográfico, pero que, en mi opinión, es fundamental: tu comportamiento humano en términos generales.

Tu comportamiento humano

Respeta a los animales, al entorno y a quienes lo habitan

Parece obvio, pero no está de más decirlo: tanto el entorno como las especies que lo habitan son frágiles. Muy frágiles. La población de todos los animales que quieres ver (incluso aquellos que se ven a menudo) ha disminuido de forma drástica en las últimas décadas, sobre todo debido a la caza deportiva, el tráfico de marfil y, más en general, por la presión humana sobre el medio.

Y todo esto no es casualidad: a menudo, los cazadores furtivos no tienen otra solución para sobrevivir. La pobreza es responsable del comercio de marfil (antes que la propia estupidez humana).

Esta fantástica imagen de Nick Brandt ilustra muy bien el drama africano.

Esta fantástica imagen de Nick Brandt ilustra muy bien el drama africano.

Así que cuando vayas, respeta estos magníficos lugares prestando atención a aquello que compres. Elige un safari que sea responsable desde el punto de vista social y ecológico, en el cual el alojamiento sea en un campamento que respete las normas medioambientales, y que dé empleo a la población local, especialmente a los masái. Sólo de esta forma tus hijos o nietos tendrán la oportunidad, un día, de ver ellos también un león de crin negra en libertad, y no en un zoo diminuto.

Puede que sea un poco más caro. Pero intenta ahorrar un año más si es necesario 🙂

Uno de los campamentos en los que me quedé era totalmente móvil: cada cinco años, lo derriban todo y se mudan, para evitar un impacto excesivo sobre la tierra (¡imagina la logística que se requiere y las pocas ganancias!). En este mismo campamento, todos los empleados eran masái. Se ganan la vida con ello, especialmente los chóferes, pues han recibido una formación larga y difícil para convertirse en verdaderos expertos en el Masái Mara, su funcionamiento ecológico y sus especies.

(No es tan evidente, pero yo tengo un máster en gestión de la biodiversidad, y sinceramente me parecía que estaban a mi nivel, para que te hagas una idea 😉 )

Por otro lado, infórmate sobre las reservas a la que vayas con antelación: no todas son lo suficientemente éticas, y algunas venden permisos de caza. Kenia es un país que parece bastante ejemplar en lo referido a su política de conservación (al menos según la información de la que dispongo), pero este no es el caso de Tanzania, por ejemplo, que al parecer viola sistemáticamente su deber de proteger la riqueza natural. Elige bien 😉

Habla con tus chóferes

Generalmente, los chóferes hablarán muy bien inglés. Obviamente, es necesario conocer mínimamente el idioma de Shakespeare, pero si puedes, habla con ellos. Harán todo lo que esté en sus manos para llevarte a ver animales increíbles, y estarán ahí para ti en todo momento.

Tómate el tiempo para interesarte por ellos. Soy consciente de que no todo el mundo tiene la misma facilidad de entablar conversaciones distendidas, pero hazles preguntas sobre su vida, sobre su familia, su historia personal, es lo mínimo que se debe hacer cuando se pasa una semana con alguien. Y luego bombardéalos a preguntas sobre la fauna. Son grandes fuentes de conocimiento, y se mueren de ganas por compartir sus conocimientos contigo. Aprovéchalo, es apasionante, y sus discusiones enriquecerán mucho tu viaje 🙂

Un momento de intercambio con nuestros chóferes masái :)

Un momento de intercambio con nuestros chóferes masái 🙂

No olvides aprovechar el momento

Una última cosa muy importante: si eres como yo, seguramente te excite mucho la idea de viajar a África para ver a estos grandes felinos, elefantes y todo lo demás. Sin duda querrás aprovechar toda oportunidad que se te presente, y sacarás fotos todo el tiempo.

Pero no te olvides de disfrutar. No olvides dejar tu cámara de tanto en tanto, y contemplar simplemente lo que se presenta ante tus ojos. Inspira el aire africano, escucha el murmullo de las hierbas altas, el ronroneo de los leones (sí, también ronronean), las moscas que sobrevuelan por encima de tu cabeza, las sombras duras proyectadas sobre el suelo Todo esto forma parte de la experiencia. No dejes de hacerlo por estar todo el tiempo con el ojo apostado en el visor. Si un elefante decide pasar justo al lado de tu coche, no te lances de inmediato sobre tu gran angular. Mira cómo pasa, e inscribe esto en tu memoria

A veces, confórmate sólo con verlos pasar :)

A veces, confórmate sólo con verlos pasar 🙂

Esto es todo, espero que este artículo te ayude a sacar el máximo partido a tu próximo viaje, o al menos que te despierte las ganas de ir. ¿Y tú, ya has hecho algo parecido? ¿Tienes ganas de hacerlo?

¡Y no te olvides de compartir el artículo! 🙂

 

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