Curso de fotografía, el blog

¿Se puede juzgar una foto? (y cómo)

"¿Qué? ¿Quieres dejar de criticar las fotos? ¡Si es así, no haré nada más que selfies!"
Tras este vídeo que publiqué en francés (no tiene subtítulos en español ¡lo siento!) en el que doy un pequeño tirón de orejas, ha habido muchas reacciones, y también me han hecho algunas preguntas inteligentes. Decía que no hacía falta juzgar excesivamente rápido las imágenes, así como que hay que experimentar. Algunos han preguntado si la experiencia habilitaba a juzgar cualquier cosa, y otros si se podía decir si una foto es buena o mala. Lo cual a fin de cuentas se resume a esto: "¿Se puede juzgar el arte?" Seguir leyendo

Material para un safari fotográfico

23 agosto 2016
En febrero de este año viajé a Kenia para un safari fotográfico. En este vídeo, te enseño lo que me llevé conmigo en el bolso, y te explico por qué he elegido esto concretamente. No es mi intención decirte que "lleves las mismas cosas" (eso sería estúpido), sino más bien explicarte el proceso para que puedas tomar una buena decisión. (Aunque está en francés, os dejo el vídeo por si tenéis curiosidad por ver las imágenes del equipo. De todas formas, os he preparado una transcripción en español para que podais seguir todas las explicaciones.) Listado de todo lo que me llevo:
  • Bolso Filson Photographer’s Backpack
  • 2 Canon EOS 5D MkIII + una empuñadura
  • Sigma 150-600 mm f/5-6.3
  • Canon 16-35 mm f/4
  • Panasonic GX8
  • Olympus 12-40 mm f/2.8
  • Olympus 9-18 mm
  • Olympus 45 mm f/1.8
  • Panasonic 35-100 mm f/2.8
  • “Bean bag” Gura Gear Sabi Super
  • Un trípode Sirui T-1204X (no para el safari, no sirve de nada)
  • Filtros Lee Seven5: ND1000, degradados gris neutro y polarizador
  • muchas baterías y tarjetas de memoria
  • Un ordenador portátil + 2 discos SSD Samsung T1
  • 3 adaptadores de corriente
Como puede que ya sepas si has leído mis emails últimamente, pronto viajaré a Kenia, para un safari de diez días con David Duchemin, un gran fotógrafo y profesor canadiense. Nos vamos diez días con la idea de fotografiar la fauna africana –también pienso en África a secas–, por lo que en esta ocasión me llevaré un bolso un poco distinto al que suelo utilizar. Normalmente llevo uno bastante ligero: para una híbrida, dos o tres objetivos, y listo. En este caso, me voy a equipar más, porque para fotografiar la fauna salvaje se necesita un material más evolucionado en diversos aspectos. De modo que he querido enseñarte el material que voy a llevar; me parecía interesante porque he reflexionado bastante sobre lo que me convenía y por eso he querido compartirlo hoy con vosotros. Para empezar, es necesario que describa un poco el viaje que haré: como ya he dicho, me voy diez días de safari fotográfico, así que estaremos la mayor parte del día en grandes Range Rover, desde donde fotografiaremos la fauna. Luego pasaré dos o tres días con una ONG, World Teacher Aid, dedicada a construir escuelas en Kenia. Haré fotos para ellos. Será algo diferente, más tipo reportaje, y por eso necesitaré cosas diferentes. (Volveré sobre ello más adelante en el vídeo). También iré quince días a Tailandia, sobre todo para visitar a amigos, pero también para descansar, estar más tranquilo y tener tiempo de dedicarme tiempo para mí y centrarme en los proyectos que tengo en mente para este año; esto me parece bastante importante. En Tailandia estaré menos en modo fotógrafo, aunque obviamente me sorprendería no hacer ninguna foto. También hay que pensar en eso cuando uno elige su material: en el viaje en toda su integridad.

Bolso fotográfico

Para empezar, el bolso fotográfico. Lo tengo justo aquí. Es un bolso de la marca Filson, el modelo Filson Photographer’s Backpack, marca que ha concebido sus bolsos de forma conjunta con grandes fotógrafos; especialmente el famoso Steve McCurry, quien hizo la famosa foto de la joven niña afgana de ojos verdes que de buen seguro conoces. Es un bolso que he elegido, en primer lugar, porque se adaptaba bien a mis necesidades. No quería elegir algo demasiado grande para evitar la tentación de llevarme demasiado material. Ya ves que todo cabe bien, en su lugar. Todavía queda espacio en el bolsillo de arriba, aquí, así que este bolso me servirá tanto para el transporte en cabina como para cuando esté en el lugar, cuando saque el cargador y otras cosas –no meteré todos los cargadores, pero obviamente llevaré bastantes, volveré a ello–, lo utilizaré para transportar el material durante el día. Será relativamente compacto, no demasiado pesado –está hecho de tela, así que no pesa mucho–, pero resistente, porque Filson es una marca excelente de bolsos. Evidentemente no son baratos, pero tienen garantía de por vida, así que si dentro de diez años se rompe una correa, puedo ir a verlos y me lo repararán sin costo. Es un buen servicio de atención al cliente, así que el precio está justificado. Reconozco que no me gustan demasiado los bolsos de material plástico negro, quería algo que también fuera bonito, esa es mi elección, aunque se pueden encontrar otros que se adaptan perfectamente a este tipo de viajes, y que son menos caros. Este es el bolso que llevaré, y ahora te enseñaré el material.

Material

Cámaras

En primer lugar, en lo que se refiere a las cámaras, voy mucho más cargado de lo habitual, ya que normalmente voy con una híbrida, y en este caso llevaré tres cámaras conmigo. ¿Por qué? Primero, tengo esta 5D Mark III que ves aquí, con su empuñadura, que me permitirá tener mayor autonomía con la batería, pero también me ayudará a sostenerla mejor en orientación vertical, cuando saque ese tipo de fotos con este gran zoom que ves aquí y del que te hablaré a continuación. Eso me permitirá sostenerla mejor, así que he decidido llevar la empuñadura. La primera que he elegido es 5D Mark III, y David nos ha dicho "llevad una segunda cámara, porque si falla una; algo raro, pero si ocurre, te encontrarás en medio de la sabana con cosas magníficas para fotografiar y no tendrás el material necesario para hacerlo". Sería una verdadera lástima. Así que he elegido una segunda 5D Mark III –que no puedo enseñarte ahora porque está grabando en este momento; en el bolso la he reemplazado por una 7D, para el ejemplo, ya que más o menos tienen el mismo volumen–, y también elegí una híbrida de la que te hablaré luego.

Los objetivos

En lo referido a los objetivos, para las dos réflex Canon, el primer gran objetivo para fotografía de fauna que he elegido es el Sigma 150-600 mm. En este caso no lo he comprado, porque voy a Kenia por diez días y es poco probable que me sirva de mucho después. Sigma me lo ha prestado. Evidentemente, probablemente no tengas la posibilidad de que Sigma te preste material, pero es un tipo de objetivo que se puede alquilar; para viajes como este, si quieres evitar gastarte 1.000 € en un objetivo concebido únicamente para la fotografía de animales y que no necesariamente te será útil en tu práctica cotidiana, te recomiendo que lo alquiles, ya que cuesta mucho menos –gastarás entre 100 y 150 € para alquilar el objetivo dos semanas, y de esta forma no se verá comprometida la calidad, porque si compras objetivos nuevos te costaría 1.000, 2.000 o 3.000 euros o más. Tendrás un objetivo excepcional por un precio absolutamente ridículo, e incluso si no lo conservas después, no será dinero perdido, ya que lograrás mejores imágenes que si comprases un objetivo por el triple de precio. Para mí, lo fundamental son las imágenes, por lo que si no me lo hubiesen prestado, sin duda habría alquilado un gran teleobjetivo para el viaje en lugar de comprar uno nuevo, más que nada porque probablemente no me hubiese servido de nada después. Con el Sigma 150-600, podré llegar hasta 600 mm. Es un aumento verdaderamente enorme, realmente no se necesita más. David nos ha dicho "llevad como mínimo un equivalente a 300 mm", y yo contaré con uno dos veces más grande del que lleve él: el lleva uno que alcanza 300 mm. Quería poderme acercar. Puedes ver que una vez desplegado –aquí con la visera– ocupa bastante, aunque afortunadamente se puede plegar, y podré fotografiar la vida salvaje. Este será sin duda el objetivo que voy a utilizar más durante el viaje; también es el que más espacio ocupa y el más pesado, pero vale la pena. El segundo objetivo que llevaré para las réflex es un 16-35 mm f/4. También está grabando ahora, así que no puedo enseñártelo, pero básicamente es un ultra gran angular que me permitirá hacer fotos de paisaje como yo quiero; cuando esté en el bolso, lo montaré en una 5D Mark III, el volumen será más o menos el mismo que éste que ves aquí. Eso en lo referido a los materiales para las réflex, que serán mi equipo principal durante este viaje, pero dado que todavía me quedaba un poco de espacio y, tal y como ya te he dicho, haré un trabajo de reportaje con los niños de las escuelas, y no quiero llevar una enorme réflex porque podría intimidar un poco. Imagina el tamaño de la cámara con el objetivo grande y mira como queda: no hay una relación directa con el sujeto que, creo, es mejor para este tipo de fotos. Por tanto, quería contar con un equipo más discreto que me permitiese un mejor contacto gracias al enfoque por pantalla. En resumen, he elegido mi híbrida habitual. Así que también me llevo la Panasonic GX8 y el objetivo 12-40 mm f/2.8, un zoom transestándar que me permitirá hacer muchas cosas, y que me también me servirá durante el safari. Si en algún momento necesito una focal entre un equivalente 24-110 como esta, pues bien, la tendré a mano, sólo tendré que sacarla del bolso, encenderla y disparar de inmediato, sin necesidad de cambiar el objetivo. Es una ventaja en esta situación. Me servirá sobre todo para fotografiar las escuelas de World Teacher Aid y quizás en Tailandia; creo que me servirá un poco menos durante el safari, pero siempre va bien tenerla. También llevo dos pequeños objetivos, y es que son tan pequeños que sería una lástima privarse de ellos. He elegido un ultra gran angular. Ciertamente, ofrece lo mismo que el 16-35 mm de Canon, pero tengo filtros que son compatibles –para Micro 4/3– con los objetivos que uso en la GX8, por lo que, si quiero hacer fotos con este filtro, necesito este objetivo. Y dado que pesa unos 130 gramos, puedes imaginarte que un kilo de material, hablando de objetivos, no es gran cosa. Así que me llevo este y también una pequeña focal fija para retratos –de nuevo, porque no costaba demasiado–, la Olympus 45 mm f/1.8, equivalente a 90 mm en full frame, que funciona muy bien, que tiene una bonita óptica y permitirá sacar fotos-retratos de niños. Sé que si no dispongo de este tipo de objetivos, que podrían servirme, me arrepentiré. No lo habría llevado si necesitase un gran objetivo para la réflex, pues me habría preguntado si realmente me serviría de algo. En este caso, dado que no pesa casi nada, puedo llevarla conmigo sin que el peso aumente prácticamente.

Los accesorios

Hay otra cosa de la que me gustaría hablar y que es muy importante. En este caso, en Kenia, no necesariamente contaremos con electricidad todas las noches –en principio sí, pero David nos ha dicho "sed prudentes, llevad suficientes tarjetas de memoria y baterías para sobrevivir dos o tres días, para aseguraros de no caer en la frustración". Así que llevaré muchas baterías. Aquí, tengo cinco baterías, más las dos que van en la empuñadura, más otra en la cámara que está filmando ahora. Eso suma ocho baterías en total. Normalmente, eso debería bastar, pero me he dicho que finalmente, ya que no pesa demasiado y ya llevo mucho material, de forma que sobre todo me asegure de no frustrarme. Imagina: el tercer día sin electricidad, llegarás al final del día, habrá una bonita puesta de sol, los leones no demasiado lejos y en una actitud magnífica, y no te quedarán baterías. Es una verdadera pena, así que he pensado que era indispensable contar con suficientes baterías –y ahí, ya tengo el depósito lleno– que estarán, obviamente, completamente cargadas en el momento de mi partida. También he llenado de tarjetas de memoria estos estuches de marca PNY que son bastante resistentes. Me he dicho que era mejor que estuviesen protegidas. Tengo tarjetas de memoria para las réflex –tarjetas CF–, también tarjetas SD (porque las réflex también llevan una ranura para la tarjeta SD), y también para la híbrida. Aquí tengo varias, y durante el viaje tendré un estuche con las tarjetas llenas y otro con las vírgenes, de forma que pudiese saber en cuál meter la vieja y de cuál coger la nueva, así no me equivocaré y me aseguraré de no tener que borrar nada o cambiar la tarjeta tan a menudo. Esto es una cuestión de "supervivencia", porque no necesariamente habrá electricidad todo el tiempo. Otro accesorio indispensable es lo que llamamos un "bean bag"; en castellano algo así como "una bolsa de judías blancas". La idea es llenarla de algo de forma que sea a la vez estable, pero mullido, para que se pueda apoyar la cámara encima. Por ejemplo, podrá sostenerse al principio de esta forma, y podré apoyar la réflex ahí. Esto es una "bean bag" de la marca Gura Gear, que he terminado por encontrar en Francia en la página Objectif Bastille. Presta atención, aunque en la foto aparezcan las bolsas que vienen con la cámara, normalmente no se venden juntas, así que tendrás que comprar las bolsas aparte. Estas bolsas parecen grandes y pesadas, pero en realidad son muy ligeras. Tienes la posibilidad de no llevarla llena y rellenar una "bean bag" allí directamente comprando arroz o lentejas. Es una solución muy válida. Para este caso, David nos lo ha desaconsejado, ya que dice que probablemente necesitaríamos varios días para encontrar la cantidad necesaria de arroz para todo el mundo. Así que más bien llévalo contigo. Irá guardado en mi maleta, no en el bolso fotográfico, si no, no habría espacio. Una vez allí, llenaré la "bean bag" con arroz, y justo antes de partir de Kenia, la vaciaré, me desharé del arroz, lo tiraré, porque ocupa demasiado espacio. Así que llevaré el "bean bag" doblado en el bolso, ya que no ocupa casi nada, y no tendré que volver a comprarlo la próxima vez que vaya a Kenia –aunque no sea de inmediato–, y además no cuesta realmente demasiado. Creo que las dos bolsas me costaron 10 €; no es gran cosa, son cáscaras de semillas. Es realmente imprescindible para fotografiar en los jeeps, porque obviamente un trípode en el jeep no funcionará muy bien, y esto se apoya con mayor facilidad, es más compacto, también más fluido y fácil de mover. Verdaderamente ofrece muchas ventajas. Otra cosa, evidentemente necesitarás todos tus cargadores. Yo, por ejemplo, me llevaré dos cargadores para las baterías de las réflex porque no quiero recargar sólo una a la vez, se tarda demasiado. Y luego un cargador para la híbrida y otro para aquello que necesite de más. Piensa en todo. Y piensa también en los adaptadores, es importante. Este es una adaptador universal que me ha acompañado a todos los rincones del mundo, porque, realmente, puedes conectar todo lo que quieras y enchufarlo adónde quieras. Aquí tienes la parte norteamericana con las dos pequeñas tomas, tienes la parte británica que me servirá en Kenia, porque en Kenia los enchufes son de tipo británico como este de aquí. Ahora tengo uno, pero acabo de pedir otros dos en Amazon para poder recargar varias cosas a la vez; porque si quiero cargar las baterías, el ordenador y otras cosas, tengo que hacerlo todo al mismo tiempo, y para mí es importante contar con varios adaptadores de este tipo. Esto realmente es súper importante. Lo aclaro –sé que los viajeros como tú lo saben–, porque es interesante saberlo. Una última cosa: también llevaré algo para guardar mis imágenes, porque las tarjetas de memoria que he elegido serán insuficientes para todo el viaje, así que llevaré conmigo el ordenador; siempre lo llevo en viaje porque trabajo a través de Internet, y es importante tener siempre un ordenador a mano. No puedo irme un mes sin administrar el blog, etc. Siempre lo llevo por costumbre. Cabe en el bolso, aquí mismo tiene un compartimento pensado para el ordenador. Y también llevo algo con lo que hacer copias de seguridad, porque el disco duro de mi MacBook Air es de 512 GB y no basta para sostener el sistema, con los archivos propios y con todas las fotos y vídeos que voy a descargar. Evidentemente, dado que voy a hacer vídeos para ti, eso ocupa mucho lugar, así que me llevaré dos discos como estos de aquí. Son SSD. La ventaja es que es muy pequeño –ves que mide casi como las llaves USB–, es muy delgado, ligero –no pesa nada, como mucho 30 gramos–, en mi opinión también es más resistente a los viajes, porque un disco duro normal, si se mueve mucho, puede ser sensible a los golpes, las vibraciones, etc., mientras que un SSD, no. Es como una gran llave USB, concretamente, la tecnología es la misma, pero si se te cae, no tienes por qué preocuparte demasiado. Llevo dos para tener suficiente capacidad; antes había comprado uno de 500 GB para los viajes, ahora llevo uno de 1 TB, porque con los vídeos, puede llenarse muy rápido, y he preferido asegurarme de que no me faltaba espacio, y luego podré hacer una copia de seguridad: prefiero tener dos copias y, por ejemplo un SSD en mi bolsillo, y el otro en la maleta que dejo en la habitación, para asegurarme de no perder nada. Es mi lado un poco paranoico. Los SSD no son gratuitos, lejos de eso, cuestan bastante más caros que los discos duros normales, así que no hace falta que te digas que necesitas un SSD ahora mismo. Es una solución, si tienes los medios para aplicarla, por qué no, pero recuerda que este vídeo está grabado en 2016 y que probablemente en 2018 el precio será el mismo que un disco duro normal y podrás, en cualquier caso, acceder muy pronto a ellos porque el precio baja rápidamente. Última cosa, también llevaré algo de material para grabar vídeos. Sin duda, me llevaré una GoPro –que en este momento le he prestado a un amigo– con una ventosa enganchada en el coche para mostrarte imágenes del lugar, y además, llevaré una pequeña cámara conmigo, la DJI Osmo, que es como una cámara-drone, muy estable y que permite filmar vídeos con mucha estabilidad para mostrarte todo esto durante el viaje. Tal y como puedes ver, es un poco como Wall-E, una cámara bastante divertida, y produce una calidad muy interesante gracias a la estabilización; ves que si hago esto, no se mueve. Digamos que es mi pequeño accesorio para los momentos vídeo, me dan muchas ganas de grabar porque se pueden hacer muchas cosas con ella. Y la puedo mover fácilmente y mirarte. Pues eso, mi pequeño juguete extra. Si bien ocupa un poco de lugar para mi gusto, vista la tecnología, es difícil hacerlo más pequeño. Pero dado que todavía tengo lugar en el equipaje, aprovecho para llevarla y mostrarte muchas imágenes de Kenia. Esto es todo, espero que te haya gustado este vídeo y que te ayude a construir tu bolso fotográfico para viaje. En este vídeo elijo mucho más material del que es habitual para mí, para demostrarte que depende mucho de la situación y que hay que tener en cuenta, obviamente, qué tipo de fotos vamos a hacer, las situaciones fotográficas en las que nos vamos a encontrar, así que no copiéis exactamente lo que yo hago, eso no tendría sentido. Sólo era para enseñarte el proceso de reflexión, cómo yo he construido mi bolso fotográfico para este viaje. Si tienes preguntas, sobre todo no dudes en dejarlas justo después del vídeo. Si no contesto de inmediato, no te preocupes, o estaré en el avión de camino a Kenia o sin fijarme demasiado durante varios días, pero responderé lo antes posible. Y no olvides suscribirte al canal de YouTube si quieres ver los próximos vídeos. ¡Nos encontramos en Kenia, de aquí a allá, os digo hasta pronto, y buenas fotos! ¡Y no olvides compartir el artículo! :)  

Cómo apreciar bien los museos (y enriquecer tu práctica fotográfica)

"¡Ey, se parece a mí!"
Como ya debes saber si me sigues, suelo viajar bastante. En cada gran ciudad que visito, me digno a visitar al menos un museo, pues son una gran inspiración para mí. Ahora bien, me doy cuenta de que muchos visitantes tienen una actitud que no les permite apreciar plenamente las obras expuestas. Me gustaría aportar mi granito de arena y ayudaros a apreciarlas al máximo y enriquecer así vuestra práctica fotográfica. Seguir leyendo

Fotografía instantánea

Una esquina cualquiera en la calle, hojas con colores otoñales iluminadas por el sol, o el edificio que sirvió para la carátula de Physical Graffiti de Led Zeppelin. Cosas sencillas y sin grandes pretensiones :)
Cuando viajé a Nueva York el pasado otoño, decidí llevar conmigo no sólo una cámara, sino dos. La segunda era un poco particular: una cámara instantánea. Nueva York me parecía un laboratorio ideal para experimentar con la espontaneidad y la magia de lo instantáneo, y quería animar mi práctica fotográfica con algo nuevo (no hay que dormirse en los laureles nunca). Y lo mínimo que puedo decir es que no me decepcionó. Seguir leyendo

Entrevista a Matt Granger: fotografía de desnudos, encontrar modelos, guiarlos

Durante mi estancia en Nueva York, tuve la ocasión de encontrarme con Matt Granger para hacerle una entrevista. Es uno de los mayores youtubers de fotografía del mundo. Pudimos hablar acerca de la fotografía de desnudos. Aproveché la oportunidad para sacarle algunos consejos que os pueden ser de gran utilidad ;) [Aunque la introducción del vídeo está en francés, toda la entrevista es en inglés por lo que os dejo el vídeo así como una transcripción traducida.] Hola a todos, bienvenidos a este nuevo vídeo de Curso de Fotografía. Me encuentro en Nueva York, junto a Matt Granger, con quien he participado en un taller de fotografía de desnudos. Es mi primera vez, por lo que he podido aprender bastantes cosas. Decidí entrevistar a Matt porque es uno de los youtubers de fotografía más importantes del mundo –lo cual no es poco–, y hablamos concretamente sobre fotografía de desnudos. Laurent: ¡Hola Matt! Matt Granger: ¡Hola! Laurent: ¿Puedes comenzar contándonos tu historia? ¿Qué representa para ti tu trayectoria fotográfica? Matt: ¿Quieres la versión larga o la corta? Laurent: Algo a medio camino, ni demasiado largo ni demasiado corto. Matt: Mi padre era un fotógrafo amateur, un amateur de altos vuelos. Cuando yo era niño, viajábamos mucho debido a su trabajo, y algunos de mis primeros recuerdos me trasladan a un momento en el que estábamos a punto de entrar a una tienda de fotografía o a cuando nos encontrábamos de paso por los Estados Unidos; su madre era una prolífica fotógrafa: no había muchas cosas rescatables, pero ella gastaba un rollo de película por día. A partir de los cinco años de edad, comencé a heredar sus cámaras, por lo que siempre tenía cámaras y juguetes nuevos. Estudié fotografía en el liceo, cuarto oscuro y todas esas cosas, y creo que fue esa la primera vez en la que realmente pensé sobre lo que hacía, sobre las fotos que sacaba, y me di cuenta de que consistía en bastante más que presionar el botón de disparo. Luego dejé de lado la fotografía para conseguir mi primer diploma en la universidad, aunque en mi segunda carrera, hacía películas, por lo que en ese momento di un paso más adelante. Más tarde, comencé a hacer trabajos remunerados. Estaba asalariado y paralelamente hacía fotografía. Después conseguí un trabajo en una empresa en el cual la fotografía era parte de mis tareas, y finalmente pasé a hacer fotografía a tiempo completo. Laurent: Tú haces mucha fotografía de desnudos, razón por la cual estoy hoy aquí. ¿Por qué desnudos? Matt: ¿Te ha gustado? Laurent: Sí. Matt: Esa es una de las razones, sin duda. Saco fotos de personas, por tanto hago retratos, y además, sobre todo, desnudos; creo que los desnudos, son en realidad como los retratos pero con esteroides. Todo es más complicado: se deben establecer relaciones y acercarse a la gente con mayor rapidez, y en lugar de iluminar sólo una parte de la persona, hay que pensar en los contornos y las curvas del cuerpo de la persona en cuestión, así como en la inseguridad que pueda sentir con el conjunto de su cuerpo, y no simplemente en lo referido a su rostro. Aunque si haces bien esto, creo que es lo más bonito que existe. Y ya sabes, probablemente… ¿La gente que te sigue es francesa o…? Laurent: Sí, la mayoría son franceses, algunos de Québec, algunos de Suiza y Bélgica, pero todos ellos francófonos… [ahora también de habla hispana]. Matt: De acuerdo… Muchos artistas separan toda forma de desnudez de la sexualidad, tengo la impresión de que es algo muy americano. Dado que se trata de arte, esto no tiene nada de sexual, y creo que es algo ineludible en Norteamérica para que la desnudez sea aceptable. Y eso no tiene ningún sentido, porque todos reproducimos lo que somos y todos nos sentimos atraídos por un tipo de cuerpo, y, por supuesto, una parte de la belleza proviene del hecho de que se trata de un cuerpo desnudo. Hay algo de puritanismo en el hecho de pensar que sólo son formas, eso es falso. Bueno, no lo es…, ya sabes, "bello"… no necesariamente significa tener un cuerpo como el de Pamela Anderson, pero cualquier tipo de cuerpo bien fotografiado es una manifestación fundamental de la belleza. Laurent: La mayoría de mis lectores son principiantes, y creo que un 99% jamás han hecho fotografía de desnudos. De hecho, ni yo mismo había hecho hasta esta tarde, y ellos me hacen preguntas porque les dije por Facebook que me iba a encontrar con Matt Granger: ¿qué querían saber? Y una de las preguntas que más me ha sorprendido es esta: "¿Cómo encontrar modelos?" ¿Cuál es la mejor forma de encontrar modelos y modelos gratuitos, porque cuando uno comienza, no quiere pagar, y si se paga, cómo funciona, cuál es la mejor forma de empezar? Matt: Bueno, existen numerosos enfoques posibles. Da la casualidad que he publicado una guía titulada Cómo encontrar y cómo trabajar con modelos, pero eso también depende del lugar del mundo donde uno se encuentre. Existen muchas comunidades de modelos, en ciertos países, todo está en Facebook, lo cual puede sorprender; en Malasia, habrá un grupo de modelos en tal ciudad que hacen fotos de moda o de desnudos, o que hacen esto o aquello; en otros países, habrá páginas web donde encontrar modelos, o agencias. ¿Cómo es en Francia? Espera… Existe una página muy conocida para los portfolios de modelos, me hice miembro cuando estaba en Francia… Laurent: ¿Cómo Book? Matt: Bien podría ser, Book, sí, y en Reino Unido hay otro. Ser miembro, con un perfil en el que la gente pueda consultar tu obra, es importante, sobre todo si haces retratos y quieres pasar a los desnudos; por las razones que acabo de mencionar, es más complicado, más difícil, pues existe obviamente la posibilidad de que la gente se sienta explotada o insegura. Por tanto, en primer lugar, hay que tener un buen portfolio de retratos, con una idea bien precisa de las fotos que quieres hacer, que contenga fotos que sirvan de ejemplo, ya sabes, como aquellas que hemos visto en el taller de hoy; la gente viene con fotos, porque son el tipo de cosas que se quieren recrear. Es necesario establecer unos límites claros: esto será muy implicado, esto será un desnudo integral, en esa se puede llevar ropa interior, etc. Se puede hacer un contrato que indique con claridad lo que va a ser o no expuesto. Ya sabes, muchas personas se sienten cómodas en topless o con el torso desnudo, pero no quieren mostrar sus partes íntimas. Y sí, eso lleva tiempo. Pero si quieres un súper modelo y no quieres pagar, eso no funcionará… A menos que seas un fotógrafo genial... Ambas partes han de beneficiarse, así que si los modelos piensan que será provechoso para ellos trabajar contigo, pues muy bien, pero al mismo tiempo, de igual forma que un fotógrafo odia que le digan "deberías hacer este trabajo gratis, eso hará que la gente se interese por tu trabajo", los modelos también odian que les digan esto. En definitiva, tú no quieres hacer una sesión gratis, el modelo tampoco, sobre todo si el trabajo es muy artístico, o, si está mal hecho, puede caer en la vulgaridad o en la explotación (sexual). Por tanto, dispón de un portfolio y de una idea bien precisa de las fotos que quieres sacar. Laurent: Agrego algo. Ayer por la tarde, teníamos modelos profesionales y era la primera vez que yo hacía fotos de modelos desnudos, imagino que como la mayor parte de nosotros. Realmente es más fácil, porque los modelos posan muy bien, y uno no tiene necesidad de hacer las cosas para ver qué sale. En ocasiones se los puede guiar, pero si no se hace, tampoco pasa nada, y creo que con un modelo amateur, hubiese sido mucho más difícil para comenzar. Matt: ¡Mucho más! Puedes practicar con tu pareja, sin insertar la tarjeta de memoria en la cámara, pero imagina que eres tú mismo el que está desnudo, a punto de ser sacado en fotografía por un desconocido y con esa extraña pose; si es un modelo principiante, al que no vas a pagar, y ambos lo hacéis para ganar experiencia, puede resultar difícil para los dos. Por tanto, conviene pagar algo de dinero, quizás agrupándose, por ejemplo, cuatro personas para poder remunerar a alguien que no tiene experiencia. Por eso −y me alegra que la pregunta surgiese durante los talleres− siempre utilizamos modelos que tengan mucha experiencia, que hayan hecho eso cientos veces, para que puedas permitirte el lujo de quedarte bloqueado tras la cámara durante cinco minutos mientras buscas lo que quieres hacer, y que los modelos sigan sintiéndose cómodos. Creo que es súper importante durante una sesión de desnudos, porque cuando se instala una sensación de malestar, es muy difícil deshacerse de ella. Y eso, ya sea creado por el fotógrafo, o el modelo, o alguien presente en el lugar, siempre resulta molesto. ¡Por tanto, si al menos la mitad del grupo está completamente relajado, eso resulta de gran ayuda! Laurent: De acuerdo. En lo referido a posados y a consejos para principiantes... ¿Cómo hay que empezar? Si debutan con un profesional, eso suele facilitar las cosas, pero si quieren dirigirla, guiarla un poco, ¿por dónde deben empezar? Matt: Bien. Entonces me voy a poner en la piel de un principiante, lo primero sería contar con ejemplos fáciles de seguir, lo segundo sería "hagamos un pequeño ensayo": si digo "muévete a la derecha", ¿qué haces? De acuerdo. Hay personas que únicamente giran la cabeza, otras giran los hombros, otras la cadera, y otras todo el cuerpo, tal y como tu acabas de hacer. En primer lugar, es necesario que el modelo comprenda con claridad lo que quieres decir, ¿tu derecha o su derecha? Así que a menudo conviene apuntar con la mano hacia la dirección que quieras mientras dices "¿puedes moverte para allá?", creo que es lo más sencillo si no tienes ejemplos a seguir, hay que nombrar las partes del cuerpo y decir que los pies apunten hacia la puerta, que gire los hombros en dirección a la cámara, los ojos hacia la fuente de luz, el mentón, que es otra parte de pivotaje importante, o, de hecho, cualquier parte móvil del cuerpo. Para las poses del modelo, hoy mismo, por ejemplo, le hemos dicho que apunte los pies hacia la ventana, el culo hacia el techo, los hombros para allá y los ojos mirando hacia la cámara. Espero que se entienda, sin tumbarse en la cama para hacer una demostración, será imposible hacérselo comprender si no ha posado nunca antes. Laurent: Es un poco lo que yo he hecho, alguna vez que otra he tenido problemas para expresarme con claridad, y ciertamente es muy importante ser preciso al nombrar la parte del cuerpo que el modelo debe mover. Matt: Y los detalles también están bien. A menudo diré "no te muevas", si quieres que alguna parte no se mueva, dilo desde el principio. No digas "muy bien el cabello, no lo muevas”. Di "no muevas la cabeza", "mantén la cabeza exactamente en la misma posición y levanta la rodilla izquierda", o algo parecido, porque en el momento que dices "el cabello", la gente directamente se toca o se mueve de forma instantánea, y si es justamente lo que querías que no moviese… Lo que tienes que hacer es comenzar la frase por "no muevas". Laurent: De acuerdo, tengo otra pregunta muy precisa de Kévin. Matt: Te escucho. Laurent: Lo que pregunta es muy interesante. A) ¿Tienes una idea de las fotografías que quieres hacer y luego encuentras el modelo adecuado?, o B) ¿Te adaptas a los modelos, es decir, contratas a uno y luego te adaptas en base a su cuerpo y creas fotos sobre la marcha? Matt: Se pueden hacer las dos cosas, eso depende. Si te han contratado para hacer fotos para un cliente y quiere ciertas cosas, es necesario dejarlo todo claro de antemano. Si es el modelo el que te ha contratado para una sesión, ya sabes quién manda; si tú contratas a un modelo, también lo sabes; si se trata de una colaboración, la mayoría de proyectos son bastante abiertos, así que me suelo adaptar. Por ejemplo, mañana tengo que encontrarme con una modelo para un proyecto. Subiremos al tejado y veré cómo se siente más cómoda, veremos qué fondo podemos encontrar, donde está el sol a esa hora, y nos las arreglaremos para que funcione. Pero ocurre todo el tiempo y no sólo con fotógrafos, ya lo sabes. Si llega un nuevo contable o un nuevo director que trabaja de forma distinta, es necesario adaptarse. Hoy hemos tenido dos modelos, una que en mi opinión era fantástica y otra más bien difícil que no seguía bien las consignas. Al final, a pesar de todo, creo que ella se ha adaptado mejor. No paré de darle feedback y de pedirle a la gente que les enseñasen las fotos, y mediante un enfoque distinto, hemos logrado hacer todo lo que necesitábamos; pero cuando no se ha trabajado nunca con alguien, no se puede saber cómo será… Laurent: Sí, nunca se sabe. Para concluir esta entrevista, háblame de tus libros; tenía entendido que habías sacado varios libros, pero no sé cuántos, así que háblanos de tu obra, de tus libros. Matt: Por ahora he sacado dos. Private Bodies fue el primero: gente corriente desnuda en sus casas. Todos los libros representan a hombres y mujeres, a parejas, todos de más de 18 años. Habitualmente más bien tendemos a buscar gente de 18 a 35 años, con una buena condición física, porque suelen hacer deporte todos los días y les encanta mostrarse, pero he sacado fotos con gente de hasta 60 años, de todos los tamaños y formas. Eso para Private Bodies. Y el segundo es Public Bodies, con fotografías sacadas en lugares públicos; hicimos fotos en medio del Central Park, y en el exterior del Louvre de París, y en muchos más lugares. Laurent: ¿Tuviste problemas haciendo esto, quiero decir alguna vez, con la policía? Matt: Sólo una vez en Australia. Pero en la mayoría de lugares... Bueno, así es cómo yo veo las cosas: técnicamente, es ilegal, y en algunos lugares es la policía la que decide. No hay muchos países en los que se ponga una multa por este tipo de cosas y, seamos honestos, la persona que más se arriesga es el modelo. Por eso siempre soy muy claro con los modelos. Pero imaginemos: sacamos fotos en Nueva York, tanto tú como yo, y después tú te desnudas, y yo te sacos fotos, o viceversa. Pasarán diez personas y la mitad no se darán ni cuenta. Laurent: Sí… Matt: En la ciudad, la gente no se mira, y de cinco personas, una podría sacar su teléfono, y las otras seguirían por su camino, porque piensan que es alguien raro. Las probabilidades de que la persona que se pare se sienta ofendida, son bastante bajas, y las de que se sienta ofendida hasta el punto de llamar a la policía, son casi nulas. Tienen cosas mejores que hacer que tratar de encontrar a un francés y a un australiano corriendo por las calles. Hay cosas más importantes, ya sabes. Y a fin de cuentas, en mi forma de sacar fotos, no se intenta ofrecer un espectáculo. El libro era un poco un manifiesto: ¿por qué el cuerpo debería pertenecer al ámbito de lo privado? Ya sabes, todo el mundo tiene un cuerpo, cuerpos muy diferentes, pero... a fin de cuentas, todo es lo mismo. Yo mismo me he desnudado para otro fotógrafo y fue una foto en la que habían algo así como 5.000 personas, y cuando te encuentres con tanta gente, en un grupo con tantísima gente, es como si estuvieses en un lugar concreto de un vasto abanico. Hay gente más alta y delgada, más pequeña y más gorda, más oscura o más blanca, y todo lo que quieras imaginar; tú sólo eres un punto de este gran abanico, y crees que eso no es nada, que cuando hay un grupo tan grande, ese punto no tiene nada de extraordinario. Así que quería hacerlo en público, no para ofender a la gente, no pretendía impactar a la gente. De hecho, la mayoría del tiempo, nadie se dio cuenta. En el momento del disparo, hemos tenido dos o tres incidentes con la seguridad. La primera vez fue en el Louvre, nos silbaron, nos fuimos y no nos siguieron. Las otras dos veces fueron en Sídney, y sólo fue un "¿qué hacéis?". Eso es todo. Laurent: Bueno, sí. ¡No está mal! También dinamizas cursos, talleres, y la mayoría de mis lectores no hablan inglés, pero algunos sí, y podría interesarles. Matt: Bueno, si habéis oído hasta ahora… Eso es buena parte de mi actividad actual, realizo encuentro cara a cara como éste, así que me encontraba en Nueva York para encargarme de la iluminación y de mis retratos íntimos. Laurent: ¿Vienes a Francia? Matt: Normalmente voy una vez al año, aunque en realidad nunca he organizado un taller, pero con cada uno de mis talleres, tengo series descargables e intento que sean lo más interactivas posibles. Ya sabes, el desnudo lleva más tiempo que el que le hayamos podido dedicar esta tarde, y hacemos una en casa y otra en un departamento, en exterior, con tonos poco oscuros, modelos de talla XXL, todo tipo de figuras y todo tipo de situaciones de iluminación distintas con las que es necesario trabajar, y además hay un montón de ejercicios que la gente debería hacer. Así que tengo éste, la versión light; mis series de fotos, y también una guía Debutar con modelos. Laurent: De acuerdo, entonces voy a poner el enlace al final del vídeo, para verlo o comprarlo... ¡Matt, gracias por esta entrevista, gracias por acogerme aquí! Matt: Por favor… Laurent: ¡Nos vemos en algún lugar del mundo! Matt: En París, espero. Laurent: ¡En París! Si haces algún taller, envíame un email y lo anunciaré. Matt: ¡Gracias a todos! Laurent: ¡Hasta pronto y buenas fotos!   ¡Y no olvides compartir el artículo! :)  

Entrevista a Sébastien Del Grosso, diseñador y fotógrafo

Esta entrevista ha sido realizada por Roy Pallas, del blog "le dessin", especializado en técnicas para aprender a dibujar con la parte derecha del cerebro. Seguir leyendo

Atrévete con el blanco y negro durante tus viajes

4 agosto 2016
Este artículo está a medio camino entre el relato de una experiencia, un cuaderno de viaje y una serie de consejos y trucos sacados de una guía para fotógrafos de viaje que te ayudarán a hacerte las preguntas correctas y a descubrir tu personalidad fotográfica. Seguir leyendo

7 trucos para mejorar tus fotos de fauna desde ya

2 agosto 2016
Un fondo desenfocado uniforme destaca mucho mejor un sujeto
Convertirse en un buen fotógrafo de animales lleva su tiempo. Antes de producir imágenes que capten la atención de la gente, debes superar varias etapas: dominar las funciones básicas de tu equipo, conocer de forma íntima los animales que te interesan... y finalmente, probablemente lo más difícil, desarrollar tu propio estilo fotográfico. Seguir leyendo

La importancia del formato de imagen o la relación de aspecto en composición

En lo referido a la exposición, sin duda ya habrás oído hablar de la regla de los tercios, del lugar dado al sujeto, y probablemente también de los conceptos peso visual y equilibrio de los elementos. Pero hay algo de lo que se habla con menor frecuencia, es el formato de imagen, también conocido como relación de aspecto (proviene del inglés, pero es bastante corriente). Seguir leyendo

7 formas de invertir en ti para mejorar como fotógrafo

Hace cinco años yo era incapaz de hacer esto, y es bien básico.
Cuando uno quiere mejorar en fotografía, a menudo lo primero en que piensa es en invertir en material nuevo. Eso a pesar de lo que se enseña en todos los cursos de fotografía de que eso generalmente no sirve para nada. Y se suele pensar con menor frecuencia en invertir en uno mismo. Seguir leyendo

¡Recibe gratis la nueva guía Diviértete fotografiando!

La solución a los 5 problemas de los principiantes:

  • ¿Tus fotos de interiores son amarillas?
  • ¿Tus fotos están desenfocadas?
  • ¿Los colores son apagados?
  • ¿Tus fotos en blanco y negro son grisáceas?
  • ¿Te falta ese toque especial?